Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
Cristóbal Mendoza Durán, el 28 de noviembre de 1868 participó en el Combate de Bonilla, en lo que constituyó su primer acción militar, y no dudó de enfrentarse valientemente a las tropas que eran conducidas hacia Nuevitas bajo la égida del Conde de Balmaceda, hecho que lo vinculó para siempre con la ciudad portuaria.
Los insurrectos, entre los que se encontraba Mendoza, dirigidos por Augusto Arango, emboscaron a una poderosa columna de unos 1 500 que, bajo el mando del Conde de Valmaseda, avanzaba por el ferrocarril desde la ciudad de Puerto Príncipe rumbo a Nuevitas, con el fin de viajar más tarde por mar hacia La Habana en busca de refuerzos.
Los soldados se ocultaron en la Ceja de Bonilla. Llevaban escopetas de caza y revólveres, decidiéndose a esperar el tren escondidos detrás de los arbustos y la hierba de guinea. A las 10:00 de la mañana del día 28 asomó la silueta de la locomotora. El tren avanzaba repleto de soldados y armas. Refieren que los nervios le estallaron a uno de los mambises, y el disparo pareció un cañonazo, lo que dio inicio a una sonada balacera y los españoles, después de gastar 12 000 municiones y 20 proyectiles de cañón, se replegaron ante la obstinada resistencia de los atacantes.
Cristóbal Mendoza Durán fue secretario de Relaciones Exteriores de la república en Armas. En uno de los numerosos vapores que arribaron a Santiago de Cuba llegó en 1863. Fue descendiente de intelectuales y patriotas, uno de sus abuelos, Cristóbal Mendoza Montilla, fue amigo de Simón Bolívar y participó en las luchas independentistas de Venezuela.
El venezolano tomó parte en el incendio de Bayazo. Estando en aquella zona, Carlos Manuel de Céspedes, apreció sus dotes intelectuales y de revolucionario verdaderamente comprometido con la causa de la independencia, por lo que lo nombró en 1868 Jefe del departamento del Interior del Gobierno Provisional de la capitanía general, con jerarquía de General de Brigada. Participó en el ataque a Las Tunas en el que fungió como ayudante de Manual de Quezada. En 1870 alcanzó el grado de Coronel del Ejército Libertador.
Fue sorprendido en un rancho en Guaycamar en la Sierra de Najasa y cayó en poder del enemigo. Cuando la columna española entró en la ciudad de Puerto Príncipe ya se sabía la noticia, y los elementos más recalcitrantes recibieron con música y entre burlas al prisionero. Según ha llegado a nuestros días, en el Casino Español hubo fiesta, y el sonido de las copas al chocar y los cantos triunfalistas se escucharon hasta bien entrada la madrugada.
El valiente venezolano y mambí murió el 28 de noviembre de 1870, vestido de blanco, de quien Martí escribió: "A Cristóbal Mendoza con el alma en los labios chispeantes y la cabeza llena de letras y de lenguas." Quedó por su inteligencia y valentía inmortalizado el insigne mambí, que se vinculó a la ciudad de nuevitas combatiendo tenazmente las tropas de Valmaseda que pretendían trasladarse hasta la ciudad.
martes, 20 de diciembre de 2011
miércoles, 23 de noviembre de 2011
GORRIONES EN LOS ALEROS.
Por MSc.Ricardo Ferrer Aluija.
Singular revoloteo de ¨ gorriones ¨ se produce cada mañana en la ciudad, cuando las pequeñas avecillas se empeñan en buscar los necesarios alimentos para su subsistencia y la de la cría. Así, entre el gracioso silbar y la ¨ ritualidad ¨ del movimiento casi desordenado de estos curiosos animales transcurre el alba que anuncia la próxima llegada del astro rey.
El gorrión común, conocido científicamente como (Passer domesticus) es una especie de ave paseriforme. El animal es pequeño, está adaptado al hábitat urbano y acostumbrado a vivir cerca de los seres humanos, hasta el punto de ser el pájaro más frecuente y conocido entre los que residen en la ciudad. Se dice que es originario de Eurasia y el Norte de África y fue introducido posteriormente en varios continentes entre ellos el americano.
Los gorriones, que aquí suelen ¨ armar sus nidos ¨ en los aleros de los portales, buscan cobija tanto debajo de las acanaladas tejas criollas que cubren los añejos y rojizos techos de la villa como el las cubiertas monolíticas de los edificios multifamiliares que proliferan en esta ciudad del nordeste de Camagüey. En ambientes urbanos, como el nuestro, muestran mayor confianza hacia el hombre que en ambientes rurales. Siempre se encuentran cerca de lugares habitados, ya sean calles, parques o jardines
Los gorriones pueden llegar a vivir 13 años en cautiverio, aunque normalmente pocos llegan a los 7 años en libertad. Pesa alrededor de 30 gramos y mide de 14 a 16 cm de longitud total, siendo los machos normalmente algo más grandes que las hembras. El gorrión común que prolifera en Nuevitas es de conformación robusta y tiene las patas cortas. Su pico es grueso, fuerte y cónico.
El plumaje de la espalda de estas aves es pardo, con manchas negras y rojizas. Los machos poseen una mancha negra en forma de babero que cubre parte del pecho y la garganta; la frente, coronilla y nuca son grises. Las hembras poseen colores más apagados que los machos; su cabeza es parda y las cejas son claras. Además, no poseen negro en la garganta, característica común de los machos. La cría, es similar en su plumaje a la hembra.
Suelen bajar al suelo en busca de comida caminando a saltos. Se alimentan de insectos y semillas, aunque también gustan de alimentarse de desperdicios producidos por el hombre, dada la cercanía con él, por lo que muchos lugareños acostumbran a echarles pequeñas semillas y migajas de pan, las que cargan hasta los aleros.
De esta manera llegan hasta nuestros días los gorriones, formando parte de la cotidianeidad del entorno citadino, para dar fe de las curiosidades de la madre natura y del empeño de los nativos en cuidarla como parte importante del ambiente que nos rodea y que han hecho que ellos se vean reflejados tanto en las artes visuales como en la creación literaria surgida de las manos de los nueviteros.
Singular revoloteo de ¨ gorriones ¨ se produce cada mañana en la ciudad, cuando las pequeñas avecillas se empeñan en buscar los necesarios alimentos para su subsistencia y la de la cría. Así, entre el gracioso silbar y la ¨ ritualidad ¨ del movimiento casi desordenado de estos curiosos animales transcurre el alba que anuncia la próxima llegada del astro rey.
El gorrión común, conocido científicamente como (Passer domesticus) es una especie de ave paseriforme. El animal es pequeño, está adaptado al hábitat urbano y acostumbrado a vivir cerca de los seres humanos, hasta el punto de ser el pájaro más frecuente y conocido entre los que residen en la ciudad. Se dice que es originario de Eurasia y el Norte de África y fue introducido posteriormente en varios continentes entre ellos el americano.
Los gorriones, que aquí suelen ¨ armar sus nidos ¨ en los aleros de los portales, buscan cobija tanto debajo de las acanaladas tejas criollas que cubren los añejos y rojizos techos de la villa como el las cubiertas monolíticas de los edificios multifamiliares que proliferan en esta ciudad del nordeste de Camagüey. En ambientes urbanos, como el nuestro, muestran mayor confianza hacia el hombre que en ambientes rurales. Siempre se encuentran cerca de lugares habitados, ya sean calles, parques o jardines
Los gorriones pueden llegar a vivir 13 años en cautiverio, aunque normalmente pocos llegan a los 7 años en libertad. Pesa alrededor de 30 gramos y mide de 14 a 16 cm de longitud total, siendo los machos normalmente algo más grandes que las hembras. El gorrión común que prolifera en Nuevitas es de conformación robusta y tiene las patas cortas. Su pico es grueso, fuerte y cónico.
El plumaje de la espalda de estas aves es pardo, con manchas negras y rojizas. Los machos poseen una mancha negra en forma de babero que cubre parte del pecho y la garganta; la frente, coronilla y nuca son grises. Las hembras poseen colores más apagados que los machos; su cabeza es parda y las cejas son claras. Además, no poseen negro en la garganta, característica común de los machos. La cría, es similar en su plumaje a la hembra.
Suelen bajar al suelo en busca de comida caminando a saltos. Se alimentan de insectos y semillas, aunque también gustan de alimentarse de desperdicios producidos por el hombre, dada la cercanía con él, por lo que muchos lugareños acostumbran a echarles pequeñas semillas y migajas de pan, las que cargan hasta los aleros.
De esta manera llegan hasta nuestros días los gorriones, formando parte de la cotidianeidad del entorno citadino, para dar fe de las curiosidades de la madre natura y del empeño de los nativos en cuidarla como parte importante del ambiente que nos rodea y que han hecho que ellos se vean reflejados tanto en las artes visuales como en la creación literaria surgida de las manos de los nueviteros.
martes, 8 de noviembre de 2011
¨ REPARADORES DE SOMBREROS ¨.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
Algunos oficios por su singularidad, en el pasado se arraigaron en Nuevitas, lo que hacía de ellos centro de la atención de los lugareños. Entre las décadas de los años 20 y 50 del pasado siglo, la moda impuso a los hombres el uso del sombrero de paño, dando lugar a que afloraran los ¨ reparadores de sombreros ¨.
Las instantáneas de mediados del siglo XX nuevitero son testigos de los mozos que paseaban por la ¨ Alameda ¨ y el principal parque de la ciudad portando sombreros de paño, con su doble utilidad: resguardarse del sol y estar a tono con la moda de la época.
La reparación de uno de estos sombreros, puede demorar hasta tres días, tiempo después del cual pueden quedar como nuevos. En el proceso de restauración de esos accesorios utilizaba bora para otorgarle dureza y brillo en el planchado. En Nuevitas, unos pocos se sentía orgullosos de laborar en ese oficio, pero fueron envejeciendo y ya no queda ninguno en la ciudad.
Los que se desempeñaban en el quehacer planchaban, restauraban y limpiaban sombreros de fieltro, paño y pita. Estos hábiles reparadores de sombreros contaban con varias hormas de madera para colocar los importantes accesorios para ser lavados, estirados, secados y planchados y hacían de la profesión todo un arte reconocido por la sociedad.
Algo especial en la terminación de la restauración de los sombreros lo constituye la colocación de la cita que remata el ala del sombrero y su parte superior. Las cintas usadas, generalmente de satín, guardan relación con el color y las características del sombrero. De esta manera, un elegante sombrero de paño negro podía decorarse con una cinta azul prusia o un sombrero beige solía lucir una cinta carmelita oscura.
Prácticamente han desaparecido los que se dedican a planchar sombreros, los que hace unos cuantos años ocupaban un lugar importante en Nuevitas, razón por la que algunos portadores de sombreros de paño quedaron desamparados al momento de querer reparar o planchar su sombrero. Hoy las principales prácticas están abocadas a la venta de productos nuevos y no a la reparación de los antes muy populares sombreros de paño.
Ahora, cuando ha pasado la moda del sombrero de paño y aparecen nuevos accesorios para cubrirse la cabeza, queda la impronta de aquellos singulares sombreros, que contaban además con un lenguaje propio para saludar las damiselas y mostrar respeto a los mayores.
Algunos oficios por su singularidad, en el pasado se arraigaron en Nuevitas, lo que hacía de ellos centro de la atención de los lugareños. Entre las décadas de los años 20 y 50 del pasado siglo, la moda impuso a los hombres el uso del sombrero de paño, dando lugar a que afloraran los ¨ reparadores de sombreros ¨.
Las instantáneas de mediados del siglo XX nuevitero son testigos de los mozos que paseaban por la ¨ Alameda ¨ y el principal parque de la ciudad portando sombreros de paño, con su doble utilidad: resguardarse del sol y estar a tono con la moda de la época.
La reparación de uno de estos sombreros, puede demorar hasta tres días, tiempo después del cual pueden quedar como nuevos. En el proceso de restauración de esos accesorios utilizaba bora para otorgarle dureza y brillo en el planchado. En Nuevitas, unos pocos se sentía orgullosos de laborar en ese oficio, pero fueron envejeciendo y ya no queda ninguno en la ciudad.
Los que se desempeñaban en el quehacer planchaban, restauraban y limpiaban sombreros de fieltro, paño y pita. Estos hábiles reparadores de sombreros contaban con varias hormas de madera para colocar los importantes accesorios para ser lavados, estirados, secados y planchados y hacían de la profesión todo un arte reconocido por la sociedad.
Algo especial en la terminación de la restauración de los sombreros lo constituye la colocación de la cita que remata el ala del sombrero y su parte superior. Las cintas usadas, generalmente de satín, guardan relación con el color y las características del sombrero. De esta manera, un elegante sombrero de paño negro podía decorarse con una cinta azul prusia o un sombrero beige solía lucir una cinta carmelita oscura.
Prácticamente han desaparecido los que se dedican a planchar sombreros, los que hace unos cuantos años ocupaban un lugar importante en Nuevitas, razón por la que algunos portadores de sombreros de paño quedaron desamparados al momento de querer reparar o planchar su sombrero. Hoy las principales prácticas están abocadas a la venta de productos nuevos y no a la reparación de los antes muy populares sombreros de paño.
Ahora, cuando ha pasado la moda del sombrero de paño y aparecen nuevos accesorios para cubrirse la cabeza, queda la impronta de aquellos singulares sombreros, que contaban además con un lenguaje propio para saludar las damiselas y mostrar respeto a los mayores.
jueves, 27 de octubre de 2011
¨ HACEDORES DE CARBÓN ¨
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
La elaboración de carbón vegetal en Nuevitas es una práctica tan antigua como la fundación de la villa. Tanto en lugares cercanos al litoral de la bahía, como en los muy forestados cayos; en intrincados parajes campestres y territorios cercados a concentraciones humanas, los nativos tomaron la iniciativa de elaborar carbón.
Son muy conocidos las ancestrales carboneras de ¨Cayo Sabinal¨ y ¨Cayo Romano¨, como populares fueron los hornos que se construían cerca de la ¨Punta del Guincho¨ y los más extensos y arraigados que se ubicaban en la antiquísima carbonera conocida como ¨ Las 80¨, cercana al vistoso balneario de ¨Santa Lucía¨.
Tal fue el arraigo del oficio, que la labor se convirtió en un ¨ modus vivendi ¨ para los llamados “arrancados”, personas que perseveraban infructuosamente en buscarse sus sustentos que les permitiera, al menos, cubrir sus mínimas necesidades de vida.
Una huelga de los obreros del carbón de ¨Los Robles¨, en ¨Cayo Sabinal¨, se produjo en octubre de 1940 cuando abandonaron su trabajo por el mal estado de los víveres que les vendían a altos precios. Por otro lado, el 11 de diciembre informó la prensa que compañías norteamericanas trataban de apoderarse de las tierras de ¨Cayo Romano¨ alegando derecho de propiedad por la Empresa Central Cunagüa S.A., lo que ponía en peligro la posibilidad de continuar elaborando carbón por los que moraban el distante paraje.
Los carboneros, por la propia esencia de su origen, históricamente asumieron posiciones progresistas y revolucionarias desde la propia instauración de la república mediatizada, ejemplo de ello, el 10 de enero de1941 Antonio Ramírez Rivero intentó el paro en los cortes de carbón para recordar al líder comunista juvenil Julio Antonio Mella, por lo que fue encausado por el tribunal de urgencia de Camaguey.
La producción del carbón, siempre estuvo muy vinculada a los más ancestrales pregones que conoce la ciudad, así se anunciaba el carbón medido por latas y el saco de yute completo. A algunos de aquellos voceadores del útil producto se les oía exclamar: ¨venga compre el buen carbón. Cocina, dura y no tizna¨ o ¨fría su pescado en la sartén con el carbón que como yo le den¨…
Además de utilizar distintos tipos de hojas, ramitas e hierbas, con fines medicinales, también el carbón encendido y brasas de marabú, despedían el calor necesario para que los propios carboneros se aliviaran los dolores de las intensas jornadas de trabajo y los años permanecidos en la faena pero al cabo de muchos años de la práctica se perdió.
Muchos de aquellos pioneros del oficio, en su mayoría españoles que aquí habían dedicado su vida a la fabricación de carbón, después del triunfo de la revolución fueron atendidos hasta sus últimos días por las instituciones de salud y de modo especial por el hogar de ancianos construido aquí. Ahora, cuando aún existen nativos dedicados a la tarea, queda la impronta de aquellos que la iniciaron cuando esa era el principal combustible empleado en la elaboración de los alimentos.
La elaboración de carbón vegetal en Nuevitas es una práctica tan antigua como la fundación de la villa. Tanto en lugares cercanos al litoral de la bahía, como en los muy forestados cayos; en intrincados parajes campestres y territorios cercados a concentraciones humanas, los nativos tomaron la iniciativa de elaborar carbón.
Son muy conocidos las ancestrales carboneras de ¨Cayo Sabinal¨ y ¨Cayo Romano¨, como populares fueron los hornos que se construían cerca de la ¨Punta del Guincho¨ y los más extensos y arraigados que se ubicaban en la antiquísima carbonera conocida como ¨ Las 80¨, cercana al vistoso balneario de ¨Santa Lucía¨.
Tal fue el arraigo del oficio, que la labor se convirtió en un ¨ modus vivendi ¨ para los llamados “arrancados”, personas que perseveraban infructuosamente en buscarse sus sustentos que les permitiera, al menos, cubrir sus mínimas necesidades de vida.
Una huelga de los obreros del carbón de ¨Los Robles¨, en ¨Cayo Sabinal¨, se produjo en octubre de 1940 cuando abandonaron su trabajo por el mal estado de los víveres que les vendían a altos precios. Por otro lado, el 11 de diciembre informó la prensa que compañías norteamericanas trataban de apoderarse de las tierras de ¨Cayo Romano¨ alegando derecho de propiedad por la Empresa Central Cunagüa S.A., lo que ponía en peligro la posibilidad de continuar elaborando carbón por los que moraban el distante paraje.
Los carboneros, por la propia esencia de su origen, históricamente asumieron posiciones progresistas y revolucionarias desde la propia instauración de la república mediatizada, ejemplo de ello, el 10 de enero de1941 Antonio Ramírez Rivero intentó el paro en los cortes de carbón para recordar al líder comunista juvenil Julio Antonio Mella, por lo que fue encausado por el tribunal de urgencia de Camaguey.
La producción del carbón, siempre estuvo muy vinculada a los más ancestrales pregones que conoce la ciudad, así se anunciaba el carbón medido por latas y el saco de yute completo. A algunos de aquellos voceadores del útil producto se les oía exclamar: ¨venga compre el buen carbón. Cocina, dura y no tizna¨ o ¨fría su pescado en la sartén con el carbón que como yo le den¨…
Además de utilizar distintos tipos de hojas, ramitas e hierbas, con fines medicinales, también el carbón encendido y brasas de marabú, despedían el calor necesario para que los propios carboneros se aliviaran los dolores de las intensas jornadas de trabajo y los años permanecidos en la faena pero al cabo de muchos años de la práctica se perdió.
Muchos de aquellos pioneros del oficio, en su mayoría españoles que aquí habían dedicado su vida a la fabricación de carbón, después del triunfo de la revolución fueron atendidos hasta sus últimos días por las instituciones de salud y de modo especial por el hogar de ancianos construido aquí. Ahora, cuando aún existen nativos dedicados a la tarea, queda la impronta de aquellos que la iniciaron cuando esa era el principal combustible empleado en la elaboración de los alimentos.
HISTÓRICA VISITA DE FIDEL A CAMALOTE.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
Durante tres días del año 1987, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz realizó una visita a Camagüey, en la que incluyó varios municipios. El 11 de marzo de ese año, visitó la fábrica de conservas de Camalote. Ese territorio había permanecido hasta 1976 en que se proclamó una nueva división político administrativa al municipio Nuevitas. Ahora cuando aquel territorio vuelve a formar parte de nuestra geografía, vale la pena rememorar aquella histórica jornada.
Fidel, al dirigirse a Camalote, aprovechó para recorrer parte del tramo del Circuito Norte Camagüeyano. Entonces se le informó que esa vía tendría una extensión de 150 kilómetros y vincularía importantes ciudades del norte del país, lo que reduciría las distancias con el puerto de Nuevitas.
En la zona de Camalote, que fuera testigo de violentas luchas clandestinas que tuvo como colofón la caída heroica de Sabino Pupo, visitó la fábrica de conservas que contaba por entonces con un colectivo laboral de 115 trabajadores. La mitad del personal lo formaban mujeres que dedicaban su jornada laboral a la elaboración y envase de puré de tomate, catsup, mermelada y otros renglones a partir de las cosechas de las cooperativas agropecuarias de la zona.
El máximo líder cubano comprobó el funcionamiento de la industria e indagó por el proceso de concentración del producto y los tipos de envases más beneficiosos para la fábrica, aspectos a los que respondió René Guerra, que entonces se desempeñaba como administrador de la unidad productiva.
En la visita, salió a la luz la existencia de ciertos vicios economistas predominantes entonces en las administraciones como consecuencia de evaluar el Sistema de Dirección y Planificación de la economía como la remedio para resolver los problemas. Fidel solicitó se le informara sobre las siembras y producciones de tomate de ensalada y el llamado tomate de cocina.
Con la vehemencia característica, Fidel preguntó: ¿Cuántas quintales de tomate de ensalada se produce por caballerías?. Conoció en esa oportunidad que se producían 1800 quintales de tomate de ensalada, del cual el más productivo era la variedad Roma. Además se le informó que los mejores resultados productivos esran de 2000 quintales por caballerías, a lo que sentenció: ¡ Es bastante poco!
En la visita, el Comandante en Jefe, se interesó por el precio que se le pagaba al campesino por el acopio de tomate de cocina y su preferencia por sembrar esa especie, la cual era mucho más productiva y dejaba mayores ganancias que el de ensalada. Seguidamente preguntó qué se le daba de comer fresco a la población, conociendo que era el tomate de ensalada.
Fidel en aquella jornada replicó que si al campesino le convenía sembrar el tomate de cocina, entonces costaría más trabajo sembrar el de ensalada, en tanto se mostró preocupado por el bajo nivel de suministro de vegetales frescos a la población.
Conoció que los campesinos sembraban el tomate de ensalada, siendo el período de mayor nivel de esa plantación el comprendido entre los meses de septiembre a diciembre , a lo que ripostó ¿Y en febrero uno no se puede comer un tomate? Y de inmediato exclamó : ¡ Le sumba el ¨merequetengue¨ porque ustedes deberían sembrar en febrero el tomate para que la población coma…!
Aquella histórica visita concluyó con el llamado de Fidel a producir alimentos para la población, dirigiéndose a los presidentes de las cooperativas enclavadas en la zona, a los dirigentes de la agricultura y a los del partido y el gobierno allí reunidos.
Durante tres días del año 1987, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz realizó una visita a Camagüey, en la que incluyó varios municipios. El 11 de marzo de ese año, visitó la fábrica de conservas de Camalote. Ese territorio había permanecido hasta 1976 en que se proclamó una nueva división político administrativa al municipio Nuevitas. Ahora cuando aquel territorio vuelve a formar parte de nuestra geografía, vale la pena rememorar aquella histórica jornada.
Fidel, al dirigirse a Camalote, aprovechó para recorrer parte del tramo del Circuito Norte Camagüeyano. Entonces se le informó que esa vía tendría una extensión de 150 kilómetros y vincularía importantes ciudades del norte del país, lo que reduciría las distancias con el puerto de Nuevitas.
En la zona de Camalote, que fuera testigo de violentas luchas clandestinas que tuvo como colofón la caída heroica de Sabino Pupo, visitó la fábrica de conservas que contaba por entonces con un colectivo laboral de 115 trabajadores. La mitad del personal lo formaban mujeres que dedicaban su jornada laboral a la elaboración y envase de puré de tomate, catsup, mermelada y otros renglones a partir de las cosechas de las cooperativas agropecuarias de la zona.
El máximo líder cubano comprobó el funcionamiento de la industria e indagó por el proceso de concentración del producto y los tipos de envases más beneficiosos para la fábrica, aspectos a los que respondió René Guerra, que entonces se desempeñaba como administrador de la unidad productiva.
En la visita, salió a la luz la existencia de ciertos vicios economistas predominantes entonces en las administraciones como consecuencia de evaluar el Sistema de Dirección y Planificación de la economía como la remedio para resolver los problemas. Fidel solicitó se le informara sobre las siembras y producciones de tomate de ensalada y el llamado tomate de cocina.
Con la vehemencia característica, Fidel preguntó: ¿Cuántas quintales de tomate de ensalada se produce por caballerías?. Conoció en esa oportunidad que se producían 1800 quintales de tomate de ensalada, del cual el más productivo era la variedad Roma. Además se le informó que los mejores resultados productivos esran de 2000 quintales por caballerías, a lo que sentenció: ¡ Es bastante poco!
En la visita, el Comandante en Jefe, se interesó por el precio que se le pagaba al campesino por el acopio de tomate de cocina y su preferencia por sembrar esa especie, la cual era mucho más productiva y dejaba mayores ganancias que el de ensalada. Seguidamente preguntó qué se le daba de comer fresco a la población, conociendo que era el tomate de ensalada.
Fidel en aquella jornada replicó que si al campesino le convenía sembrar el tomate de cocina, entonces costaría más trabajo sembrar el de ensalada, en tanto se mostró preocupado por el bajo nivel de suministro de vegetales frescos a la población.
Conoció que los campesinos sembraban el tomate de ensalada, siendo el período de mayor nivel de esa plantación el comprendido entre los meses de septiembre a diciembre , a lo que ripostó ¿Y en febrero uno no se puede comer un tomate? Y de inmediato exclamó : ¡ Le sumba el ¨merequetengue¨ porque ustedes deberían sembrar en febrero el tomate para que la población coma…!
Aquella histórica visita concluyó con el llamado de Fidel a producir alimentos para la población, dirigiéndose a los presidentes de las cooperativas enclavadas en la zona, a los dirigentes de la agricultura y a los del partido y el gobierno allí reunidos.
FIDEL, NUEVITAS Y LA EXPEDICIÓN DE CAYO CONFITES.
Por Ricardo Ferrer Aluija.
La Expedición de Cayo Confites, constituyó una respuesta solidaria concreta en apoyo del pueblo dominicano que vivía bajo la dictadura sangrienta de Leonidas Trujillo. En aquellas jornadas un papel destacado lo ocuparon los jóvenes entre los que se encontraba Fidel Castro quien había sido designado al frente del Comité Universitario Pro Liberación de Santo. Domingo. Los preparativos de la acción hicieron que los futuros expedicionarios, en la logística, se vincularan a Nuevitas.
La expedición de Cayo Confites de 1947 fue el punto de encuentro de los grupos que habían enfrentado a Trujillo en los años 30 y 40 del pasado siglo XX. Cuba devino en un activo centro del exilio antitrujillista, con la simpatía de políticos, universitarios, intelectuales y medios de prensa. Aprovechando la ola democratizadora de posguerra, se organizó en Cuba una fuerza expedicionaria internacional para acudir al país por vía marítima y aérea con el propósito de derrocar la tiranía imperante.
Cayo Confites se encuentra muy próximo a Cayo Lobo en Las Bahamas inglesas y a unas 44 millas de Nuevitas . A el llegó Fidel Procedente de Antillas trasladándose en una embarcación patrullera pequeña. Fidel, viajó unos días en el mes de julio de 1947 a Nuevitas oportunidad que aprovechó para hacer contacto con su familia y darles noticias de su existencia.
El joven revolucionario regresó a Cayo Confites, ocasión en la que hizo amistad con Ramón Emilio Mejías del Castillo, conocido por todos como Pichirilo, entonces uno más enrolado en aquella expedición que había sumado más de mil hombres. Aquel hombre que continuaba dando viajes desde el cayo a Nuevitas y de regreso suministraba los víveres necesarios para la expedición.
Asaltaron la goleta ¨ Angélica ¨, perteneciente a las fuerzas de Trujillo, la que viajaba de Miami a Santo Domingo, pasando por las cercanías de Cayo Confite. Sobre aquel pequeño islote del norte nuevitero en ocasiones volaron rasantes los casa T-33 pertenecientes a la expedición antitrujillista.
Los expedicionarios aguardaban varios meses de preparativos en el cayo, entonces se produjeron los sucesos del reparto Orfilia en Marianao, que Fidel afirma que estremecieron a la expedición, mucho más motivada y decidida de partir a su destino que permanecer en aquel agreste cayo. Entonces el mando de los ¨pseudorrevolucionarios y corrompidos jefes cubanos fue hacia el este en maniobras de amenaza a la Jefatura del Ejército Nacional.
En el Cayo Santamaría, al norte de Caibarién, se produjeron deserciones masivas. Entonces en un buque de desembarco, llamado ¨ Aurora ¨ viajaba el Batallón Sandino y otras estructuras de la expedición. Fidel era Teniente y segundo Jefe de la compañía de vanguardia de un batallón que estaba ubicado en la proa del barco, con fusil ametralladora como antiaérea.
Al mando del ¨Aurora ¨, se encontraba Mansferrer, cuya traición, en esa embarcación de mejores condiciones técnicas, determinó la sublevación del joven Fidel, ya que según ha declarado ¨ no se resignaba a la entrega del barco ¨, hecho al que se reducía la orden dada por la Marina. Genovebo Pérez Dámera, Jefe del Ejército de Cuba, ¨ se había vendido a Trujillo por millones de dólares ¨.
Según ha referido Fidel, Pichirilo tomó el mando del buque para apoyarlo y en coordinación con el realizó notorios esfuerzos por engañar a la corbeta de la Marina de Cuba, que con los cañones de proa listos, les ordenó en el extremo oriental de Cuba retroceder al puerto de Antilla, donde el resto de la expedición estaba prisionera. El objetivo que se proponía Fidel entonces era salvar el grueso de las armas que portaba el ¨ Aurora ¨.
La Expedición de Cayo Confites, no cumplió el propósito que se había trazado un grupo de buenos cubanos entre los que se encontraba Fidel. La acción latinoamericanista e internacionalista no llegó a feliz término, pero demostró a las dictaduras de la América de entonces, que venía ¨ amasada por la historia ¨, una nueva generación decidida a cambiar el futuro de nuestro pueblos.
La Expedición de Cayo Confites, constituyó una respuesta solidaria concreta en apoyo del pueblo dominicano que vivía bajo la dictadura sangrienta de Leonidas Trujillo. En aquellas jornadas un papel destacado lo ocuparon los jóvenes entre los que se encontraba Fidel Castro quien había sido designado al frente del Comité Universitario Pro Liberación de Santo. Domingo. Los preparativos de la acción hicieron que los futuros expedicionarios, en la logística, se vincularan a Nuevitas.
La expedición de Cayo Confites de 1947 fue el punto de encuentro de los grupos que habían enfrentado a Trujillo en los años 30 y 40 del pasado siglo XX. Cuba devino en un activo centro del exilio antitrujillista, con la simpatía de políticos, universitarios, intelectuales y medios de prensa. Aprovechando la ola democratizadora de posguerra, se organizó en Cuba una fuerza expedicionaria internacional para acudir al país por vía marítima y aérea con el propósito de derrocar la tiranía imperante.
Cayo Confites se encuentra muy próximo a Cayo Lobo en Las Bahamas inglesas y a unas 44 millas de Nuevitas . A el llegó Fidel Procedente de Antillas trasladándose en una embarcación patrullera pequeña. Fidel, viajó unos días en el mes de julio de 1947 a Nuevitas oportunidad que aprovechó para hacer contacto con su familia y darles noticias de su existencia.
El joven revolucionario regresó a Cayo Confites, ocasión en la que hizo amistad con Ramón Emilio Mejías del Castillo, conocido por todos como Pichirilo, entonces uno más enrolado en aquella expedición que había sumado más de mil hombres. Aquel hombre que continuaba dando viajes desde el cayo a Nuevitas y de regreso suministraba los víveres necesarios para la expedición.
Asaltaron la goleta ¨ Angélica ¨, perteneciente a las fuerzas de Trujillo, la que viajaba de Miami a Santo Domingo, pasando por las cercanías de Cayo Confite. Sobre aquel pequeño islote del norte nuevitero en ocasiones volaron rasantes los casa T-33 pertenecientes a la expedición antitrujillista.
Los expedicionarios aguardaban varios meses de preparativos en el cayo, entonces se produjeron los sucesos del reparto Orfilia en Marianao, que Fidel afirma que estremecieron a la expedición, mucho más motivada y decidida de partir a su destino que permanecer en aquel agreste cayo. Entonces el mando de los ¨pseudorrevolucionarios y corrompidos jefes cubanos fue hacia el este en maniobras de amenaza a la Jefatura del Ejército Nacional.
En el Cayo Santamaría, al norte de Caibarién, se produjeron deserciones masivas. Entonces en un buque de desembarco, llamado ¨ Aurora ¨ viajaba el Batallón Sandino y otras estructuras de la expedición. Fidel era Teniente y segundo Jefe de la compañía de vanguardia de un batallón que estaba ubicado en la proa del barco, con fusil ametralladora como antiaérea.
Al mando del ¨Aurora ¨, se encontraba Mansferrer, cuya traición, en esa embarcación de mejores condiciones técnicas, determinó la sublevación del joven Fidel, ya que según ha declarado ¨ no se resignaba a la entrega del barco ¨, hecho al que se reducía la orden dada por la Marina. Genovebo Pérez Dámera, Jefe del Ejército de Cuba, ¨ se había vendido a Trujillo por millones de dólares ¨.
Según ha referido Fidel, Pichirilo tomó el mando del buque para apoyarlo y en coordinación con el realizó notorios esfuerzos por engañar a la corbeta de la Marina de Cuba, que con los cañones de proa listos, les ordenó en el extremo oriental de Cuba retroceder al puerto de Antilla, donde el resto de la expedición estaba prisionera. El objetivo que se proponía Fidel entonces era salvar el grueso de las armas que portaba el ¨ Aurora ¨.
La Expedición de Cayo Confites, no cumplió el propósito que se había trazado un grupo de buenos cubanos entre los que se encontraba Fidel. La acción latinoamericanista e internacionalista no llegó a feliz término, pero demostró a las dictaduras de la América de entonces, que venía ¨ amasada por la historia ¨, una nueva generación decidida a cambiar el futuro de nuestro pueblos.
martes, 4 de octubre de 2011
EMILIA BERNAL: LA POETISA DE NUEVITAS.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
Emilia Bernal Agüero es el nombre del concurso que anualmente convoca la Biblioteca Municipal ¨ Ricardo Cabrero ¨. Ella nació el 5 de mayo de 1884 en Nuevitas. Fue mujer anticipada a su época, cosa compleja de entender en su tiempo, de lo que nos da cuenta la propia escritora en muchas de sus obras, especialmente en esa autobiografía de la niñez y la primera adolescencia, que bajo el título de ¨ Layka Froyka : El romance de cuando yo era niña¨, escribió en la ciudad de Nueva York, el año 1919. Presentó contratiempos, por los que pagó el precio que se le exigía en aquella época, y a las que sacó el partido que su inteligencia y la perseverancia que la caracterizaban le permitieron. Viajó mucho, y Cuba siempre estuvo en su memoria. Habló de su tierra natal a todos, y gracias a su intervención apasionada habló de la Mayor de las Antillas en diferentes lugares del mundo.
Emilia tradujo al español la obra de poetas brasileños, catalanes, mallorquines y para lo que se empeño con todas sus fuerzas. Editó libros como la biografía de el primo de su abuelo Joaquín de Agüero y Agüero, escrita por Francisco de Agüero y Duque Estrada. De la cubanísima extirpe, heroica, noble y abnegada de El Solitario, - como lo llamaban - , era Emilia Bernal, su nieta. Dio a conocer en español leyendas y poemas procedentes de algunas de las principales lenguas indígenas de las Américas, con espíritu humanista, en momentos en que el indigenismo no gozaba aún de prioridad en su estudio. Inducida por su curiosidad y animada por un consecuente pensamiento, también fue pionera en la labor de traductora.
Fue, asimismo la Bernal exploradora extravagante de su propia vida espiritual: de mujer, intelectual, cubana, de ser universal. La conmovió la injusticia cometida contra la mujer, por experiencias vividas en carne propia, y contra la niñez desamparada, que tampoco le resultaba ajena. Tuvo visión de un mundo diferente y propuso cambios de mentalidad que contribuyeran al mejoramiento humano. Escribió mucho y por demás sorprendente, del mismo modo en que vivió, con un derroche de vitalidad y talento hoy poco conocidos.
Bien vale la pena reencontrarla en toda su dimensión, que equivale a apreciarla en toda la extensión de su vida y obra. En su biografía, precisa que vio la luz en la ciudad portuaria de Nuevitas, en momentos en que los padres se hallaban de paso en ella. Innumerables episodios de singular interés, ocasionalmente trágicos, señalan el trayecto de la vida de esa mujer excepcional, cuya escritura y obra constituyen a la vez que una suerte de divertimento, un intento determinado por dar cuenta de aquellos hechos que acompañaron su historia de vida.
Niña aún, aceptó conocer al general español Martínez Campos, conocido por sus tristes historias de represión colonialista cuando en plena campaña pacificadora de 1895 se detuvo el tren en que viajaba el militar en una estación próxima a la escuelita rural de Minas donde entonces daba clases la madre de Emilia, maestra de convencida vocación, la también poetisa Concepción Agüero. El general la celebró impresionado por su belleza. Los ojos de aquella muchacha que se le había acercado con el propósito de conocerlo personalmente se humedecieron, y nunca olvidó el episodio.
De su presencia física quedan unas pocas instantáneas. Los pocos retratos conocidos de la Bernal que han llegado a nuestros días mediante reproducciones impresas, nos dan la posibilidad de observar su belleza. Si la instantánea captada por el lente de la cámara refleja de modo más o menos veraz el alma de la mujer, podríamos afirmar que hay una tensión en equilibrio en el que la fuerza y la belleza. En las fotos, más que una pose, en el sentido que acostumbramos dar al término, se trata de interpretar un sello propio presente en el retrato, algo que no debe quedarse meramente en las apariencias del poner al mal tiempo buena cara, tan socorrido en el tiempo que le tocó vivir. Emilia Bernal, continuará siendo en el tiempo la poetisa de Nuevitas.
Emilia Bernal Agüero es el nombre del concurso que anualmente convoca la Biblioteca Municipal ¨ Ricardo Cabrero ¨. Ella nació el 5 de mayo de 1884 en Nuevitas. Fue mujer anticipada a su época, cosa compleja de entender en su tiempo, de lo que nos da cuenta la propia escritora en muchas de sus obras, especialmente en esa autobiografía de la niñez y la primera adolescencia, que bajo el título de ¨ Layka Froyka : El romance de cuando yo era niña¨, escribió en la ciudad de Nueva York, el año 1919. Presentó contratiempos, por los que pagó el precio que se le exigía en aquella época, y a las que sacó el partido que su inteligencia y la perseverancia que la caracterizaban le permitieron. Viajó mucho, y Cuba siempre estuvo en su memoria. Habló de su tierra natal a todos, y gracias a su intervención apasionada habló de la Mayor de las Antillas en diferentes lugares del mundo.
Emilia tradujo al español la obra de poetas brasileños, catalanes, mallorquines y para lo que se empeño con todas sus fuerzas. Editó libros como la biografía de el primo de su abuelo Joaquín de Agüero y Agüero, escrita por Francisco de Agüero y Duque Estrada. De la cubanísima extirpe, heroica, noble y abnegada de El Solitario, - como lo llamaban - , era Emilia Bernal, su nieta. Dio a conocer en español leyendas y poemas procedentes de algunas de las principales lenguas indígenas de las Américas, con espíritu humanista, en momentos en que el indigenismo no gozaba aún de prioridad en su estudio. Inducida por su curiosidad y animada por un consecuente pensamiento, también fue pionera en la labor de traductora.
Fue, asimismo la Bernal exploradora extravagante de su propia vida espiritual: de mujer, intelectual, cubana, de ser universal. La conmovió la injusticia cometida contra la mujer, por experiencias vividas en carne propia, y contra la niñez desamparada, que tampoco le resultaba ajena. Tuvo visión de un mundo diferente y propuso cambios de mentalidad que contribuyeran al mejoramiento humano. Escribió mucho y por demás sorprendente, del mismo modo en que vivió, con un derroche de vitalidad y talento hoy poco conocidos.
Bien vale la pena reencontrarla en toda su dimensión, que equivale a apreciarla en toda la extensión de su vida y obra. En su biografía, precisa que vio la luz en la ciudad portuaria de Nuevitas, en momentos en que los padres se hallaban de paso en ella. Innumerables episodios de singular interés, ocasionalmente trágicos, señalan el trayecto de la vida de esa mujer excepcional, cuya escritura y obra constituyen a la vez que una suerte de divertimento, un intento determinado por dar cuenta de aquellos hechos que acompañaron su historia de vida.
Niña aún, aceptó conocer al general español Martínez Campos, conocido por sus tristes historias de represión colonialista cuando en plena campaña pacificadora de 1895 se detuvo el tren en que viajaba el militar en una estación próxima a la escuelita rural de Minas donde entonces daba clases la madre de Emilia, maestra de convencida vocación, la también poetisa Concepción Agüero. El general la celebró impresionado por su belleza. Los ojos de aquella muchacha que se le había acercado con el propósito de conocerlo personalmente se humedecieron, y nunca olvidó el episodio.
De su presencia física quedan unas pocas instantáneas. Los pocos retratos conocidos de la Bernal que han llegado a nuestros días mediante reproducciones impresas, nos dan la posibilidad de observar su belleza. Si la instantánea captada por el lente de la cámara refleja de modo más o menos veraz el alma de la mujer, podríamos afirmar que hay una tensión en equilibrio en el que la fuerza y la belleza. En las fotos, más que una pose, en el sentido que acostumbramos dar al término, se trata de interpretar un sello propio presente en el retrato, algo que no debe quedarse meramente en las apariencias del poner al mal tiempo buena cara, tan socorrido en el tiempo que le tocó vivir. Emilia Bernal, continuará siendo en el tiempo la poetisa de Nuevitas.
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