Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
En 1978 Fidel había visitado Nuevitas. Ya divisaba al acercarse a la ciudad la chimenea de la central termoeléctrica ¨10 de Octubre ¨ que había sido inaugurada el 30 de enero de 1969 en Punta Domingo. Luego, el 11 de marzo de 1987, realizaría una histórica visita a ese importante centro que aun es muy recordada.
Cuando el sol señalaba el mediodía, el líder de la revolución y la comitiva que le acompañaba llegaron a la central eléctrica, donde se unificaron los sistemas occidental y oriental para formar el sistema energético nacional. En tan significativa ocasión, Fidel recibió el saludo de los más de 800 trabajadores del centro, entre los que sobresalieron por su entusiasmo y alegres vítores, los jóvenes que sumaban casi 500 entonces.
En año anterior a la visita, es decir en 1986, la central termoeléctrica había generado el 18 % de la energía consumida en el país. En el momento de la visita el centro fabril contaba con tres unidades de 64 megawuatts cada una, dos de 125, además se construía una nueva unidad con la misma capacidad de esta última , que permitirían totalizar 567 megawuatts que aportaría la central al país. Las obras de ampliación que se acometían entonces eran valoradas en más de cien millones de pesos.
En el recorrido por la planta , Fidel mostró sus preocupaciones por diferentes aspectos del proceso productivo y la fuerza laboral, con énfasis en su utilización eficiente, en abierta lucha contra las deformaciones de las plantillas infladas, razón por la cual se interesó por conocer la cantidad de trabajadores que laboraban en las oficinas, pues estos y el personal de servicios eran el 10 % de la plantilla total.
Por entonces en la termoeléctrica existía 162 plazas de trabajadores vacantes y no se cubrían sin analizar a profundidad su necesidad. La situación entonces presentaba una relación de 1,9 trabajadores por megawuatt, ante lo que Fidel inquirió del director de la planta Julio Fernández, - ¿Cuál es el parámetro internacional?. Julio respondió ¨1,3 o 1,4…Claro, en nosotros influye mucho que tenemos que mantener, no como modo de justificación, mucha fuerza de afuera; compañeros albergados que requieren personal de servicios…Aquí por ejemplo están los de la nueva planta que se va a construir en Felton, allá en Holguín, que están entrenándose con nosotros…¨
En aquella notable visita del Fidel, se le informó que laboraban en ese momento 75 profesionales de nivel superior y que allí funcionaba una filial de Termoenergética de la Universidad de Camagüey, cuyo plan de estudio preveía el trabajo en ese centro.
Al concluir la visita y abordar el automóvil que lo conducía se despidió de la ola humana formada por trabajadores que aplaudían, exclamó emocionado - ¡ Está bonita la planta, eh ¡. Ahora, cuando se encuentran en funcionamiento nuevas baterías de grupos electrógenos que incrementan energía eléctrica al sistema energético nacional, los trabajadores del centro recuerda aquella histórica visita de Fidel en 1987.
viernes, 27 de enero de 2012
lunes, 9 de enero de 2012
TORNADOS EN NUEVITAS.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
Además de los ciclones tropicales, nuestro municipio ha sido afectado por otros fenómenos hidrometeorológicos extremos conocidos como tormentas locales severas (tornados, trombas marinas y vientos fuertes de cerca de 100 Km. / hora), los que se produjeron en la localidad causando grandes daños a la población y a los recursos económicos del territorio.
Entre estos fenómenos que nos han visitado, la mayoría ha sido ¨ tornados ¨ los que, según estadísticas, ocurrieron entre el mediodía y el atardecer, es decir el mediodía hasta la puesta del sol, con una mayor frecuencia entre las tres a las cinco de la tarde.
Según el criterio de especialistas, los tornados son torbellinos de aire y vapor de agua, que se traslada en contacto con la superficie y toma el aspecto de un enorme embudo producido por el polvo, tierra, piedras, y pedazos de objetos arrastrados por el viento. Parte casi siempre de una nube de tormenta de gran desarrollo vertical. Si el embudo no toca tierra y se queda pendiente de la nube, se le nombra rabo de nube, que es como le llaman los lugareños que también le dicen manga de viento.
Los tornados aquí se han originado cuando imperan condiciones de gran inestabilidad en la atmósfera. Por fortuna, son mucho más pequeños que los huracanes en cuanto a tiempo de duración pues el promedio de vida es de 10 a 15 minutos y la distancia a recorrer difícilmente alcanza a los 5 kilómetros y su radio de afectación aún en los más grandes, alcanzaron solo cientos de metros.
Entre los diferentes tipos de tornados están las trombas terrestres, los tornados de vórtices múltiples y las trombas marinas (también con significativa presencia en la localidad) . Éstas últimas se forman sobre los mares, conectándose a cúmulos y nubes de tormenta de mayor tamaño, pero se les considera tornados porque presentan características similares a los que se forman en tierra, como su corriente de aire en rotación en forma de embudo.
Las trombas marinas están formadas por columnas de aire frecuentemente que se generan en áreas intertropicales cercanas a los trópicos, como ocurres con nuestra ubicación geográfica. Uno de estos fenómenos que mayor repercusión causó entre los nativos, ocurrió a inicios de la década de los años 90 del pasado siglo XX. Se originó en las inmediaciones de la playa ¨ Cuatro Vientos ¨, se trasladó por el veril de la costa que bordea la ciudad y entró a tierra por el conocido barrio de ¨ Canta Rana ¨, hasta el cual arrastró sedimentos del fondo marino. Siguió su recorrido arrasador volando importantes techos, siendo el más significativo el de la tarima de la popular plaza ¨26 de Julio ¨ e incluso retorció la potente grúa viajera de la Central Termoeléctrica ¨10 de Octubre ¨.
Los tornados se generan aquí de forma rápida, y su vida suele ser breve, por lo que no han podido ser previstos con mucha anticipación. Esto aumenta su peligro. Además, en la tierra, el movimiento del tornado es errático, cambiante, impredecible, lo que causa gran expectación por los nueviteros.
Además de los ciclones tropicales, nuestro municipio ha sido afectado por otros fenómenos hidrometeorológicos extremos conocidos como tormentas locales severas (tornados, trombas marinas y vientos fuertes de cerca de 100 Km. / hora), los que se produjeron en la localidad causando grandes daños a la población y a los recursos económicos del territorio.
Entre estos fenómenos que nos han visitado, la mayoría ha sido ¨ tornados ¨ los que, según estadísticas, ocurrieron entre el mediodía y el atardecer, es decir el mediodía hasta la puesta del sol, con una mayor frecuencia entre las tres a las cinco de la tarde.
Según el criterio de especialistas, los tornados son torbellinos de aire y vapor de agua, que se traslada en contacto con la superficie y toma el aspecto de un enorme embudo producido por el polvo, tierra, piedras, y pedazos de objetos arrastrados por el viento. Parte casi siempre de una nube de tormenta de gran desarrollo vertical. Si el embudo no toca tierra y se queda pendiente de la nube, se le nombra rabo de nube, que es como le llaman los lugareños que también le dicen manga de viento.
Los tornados aquí se han originado cuando imperan condiciones de gran inestabilidad en la atmósfera. Por fortuna, son mucho más pequeños que los huracanes en cuanto a tiempo de duración pues el promedio de vida es de 10 a 15 minutos y la distancia a recorrer difícilmente alcanza a los 5 kilómetros y su radio de afectación aún en los más grandes, alcanzaron solo cientos de metros.
Entre los diferentes tipos de tornados están las trombas terrestres, los tornados de vórtices múltiples y las trombas marinas (también con significativa presencia en la localidad) . Éstas últimas se forman sobre los mares, conectándose a cúmulos y nubes de tormenta de mayor tamaño, pero se les considera tornados porque presentan características similares a los que se forman en tierra, como su corriente de aire en rotación en forma de embudo.
Las trombas marinas están formadas por columnas de aire frecuentemente que se generan en áreas intertropicales cercanas a los trópicos, como ocurres con nuestra ubicación geográfica. Uno de estos fenómenos que mayor repercusión causó entre los nativos, ocurrió a inicios de la década de los años 90 del pasado siglo XX. Se originó en las inmediaciones de la playa ¨ Cuatro Vientos ¨, se trasladó por el veril de la costa que bordea la ciudad y entró a tierra por el conocido barrio de ¨ Canta Rana ¨, hasta el cual arrastró sedimentos del fondo marino. Siguió su recorrido arrasador volando importantes techos, siendo el más significativo el de la tarima de la popular plaza ¨26 de Julio ¨ e incluso retorció la potente grúa viajera de la Central Termoeléctrica ¨10 de Octubre ¨.
Los tornados se generan aquí de forma rápida, y su vida suele ser breve, por lo que no han podido ser previstos con mucha anticipación. Esto aumenta su peligro. Además, en la tierra, el movimiento del tornado es errático, cambiante, impredecible, lo que causa gran expectación por los nueviteros.
martes, 3 de enero de 2012
INSIGNE GENERAL MAMBÍ DETENIDO EN NUEVITAS.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
El insigne general cubano Fernando Espinosa Socarrás se incorporó a la Guerra de los Diez Años con el grado de Oficial. Sirvió a las órdenes del general Ángel del castillo Agramonte en el Departamento de Camagüey. Combatió valerosamente hasta la caída en combate del mayor general Ignacio Agramonte.
Participó en la Guerra Chiquita, por cuya causa fue detenido en Nuevitas de ahí a Puerto Rico y más tarde deportado a España en poco tiempo fu remitido a la prisión de Chafarinas. En el tiempo de su destierro sólo pudo contar con la ayuda material y moral de Benigno Gener, quien ayudaba por esa época a los cubanos que eran deportados a aquel país.
Volvió a Puerto Príncipe en 1883 oportunidad en la que laboró en las faenas del campo. Continuó en acciones conspirativas en apoyo a las expediciones a favor de la independencia. Al tomar el mando del Camagüey Máximo Gómez Báez, a Espinosa Socarrás se incorporó en 1895 a las tropas de Camagüey oportunidad en la que se le designó para cumplir importantes tareas al servicio de la Patria.
Tomó parte de la columna invasora, resultando gravemente herido en el combate de Iguará. Luego de reponerse, se incorporó al grupo del Mayor general José (Mayía) Rodríguez, participó en el combate de Saratoga y más tarde en la finca San Antonio mataron a su hermano Tomás espinosa Socarrás.
Fue ascendido a finales de diciembre de 1896 a general de Brigada del Ejército Libertador. Murió en Camagüey el 14 de noviembre de 1901, poco antes de las elecciones generales, alejado de los quehaceres políticos.
Mostró en su desempeño sensibilidad y cultura, siendo pródigo en la creación literaria, la que no fue más numerosa debido a su participación en las gestas por nuestra independencia. De la etapa del destierro es conocido el poema ¨La vuelta del desterrado¨, contentivo de tres cantos a los que denominó : A mi madre, A mi Patria y A mis amigos en los que pone de manifiesto su carácter indoblegable y su sensibilidad humana.
Fernando Espinosa Socarrás había nacido el 6 de noviembre de 1837, cursando estudios en Puerto Príncipe, su ciudad natal, en una academia muy reconocida perteneciente al pedagogo catalán Miguel Estorch. Cuando se incorporó a la primera guerra por la independencia, los bienes de su padre, con el que laboraba y que era propietario de una hacienda ganadera, fueron confiscados por el gobierno español de la isla.
El insigne General camagüeyano, conoció a Nuevitas en sus avatares por la independencia, lugar en el que fue hecho prisionero en nuestra primera guerra por la independencia, de ahí que su nombre, quedara por siempre vinculado a este territorio del nordeste del Camagüey.
El insigne general cubano Fernando Espinosa Socarrás se incorporó a la Guerra de los Diez Años con el grado de Oficial. Sirvió a las órdenes del general Ángel del castillo Agramonte en el Departamento de Camagüey. Combatió valerosamente hasta la caída en combate del mayor general Ignacio Agramonte.
Participó en la Guerra Chiquita, por cuya causa fue detenido en Nuevitas de ahí a Puerto Rico y más tarde deportado a España en poco tiempo fu remitido a la prisión de Chafarinas. En el tiempo de su destierro sólo pudo contar con la ayuda material y moral de Benigno Gener, quien ayudaba por esa época a los cubanos que eran deportados a aquel país.
Volvió a Puerto Príncipe en 1883 oportunidad en la que laboró en las faenas del campo. Continuó en acciones conspirativas en apoyo a las expediciones a favor de la independencia. Al tomar el mando del Camagüey Máximo Gómez Báez, a Espinosa Socarrás se incorporó en 1895 a las tropas de Camagüey oportunidad en la que se le designó para cumplir importantes tareas al servicio de la Patria.
Tomó parte de la columna invasora, resultando gravemente herido en el combate de Iguará. Luego de reponerse, se incorporó al grupo del Mayor general José (Mayía) Rodríguez, participó en el combate de Saratoga y más tarde en la finca San Antonio mataron a su hermano Tomás espinosa Socarrás.
Fue ascendido a finales de diciembre de 1896 a general de Brigada del Ejército Libertador. Murió en Camagüey el 14 de noviembre de 1901, poco antes de las elecciones generales, alejado de los quehaceres políticos.
Mostró en su desempeño sensibilidad y cultura, siendo pródigo en la creación literaria, la que no fue más numerosa debido a su participación en las gestas por nuestra independencia. De la etapa del destierro es conocido el poema ¨La vuelta del desterrado¨, contentivo de tres cantos a los que denominó : A mi madre, A mi Patria y A mis amigos en los que pone de manifiesto su carácter indoblegable y su sensibilidad humana.
Fernando Espinosa Socarrás había nacido el 6 de noviembre de 1837, cursando estudios en Puerto Príncipe, su ciudad natal, en una academia muy reconocida perteneciente al pedagogo catalán Miguel Estorch. Cuando se incorporó a la primera guerra por la independencia, los bienes de su padre, con el que laboraba y que era propietario de una hacienda ganadera, fueron confiscados por el gobierno español de la isla.
El insigne General camagüeyano, conoció a Nuevitas en sus avatares por la independencia, lugar en el que fue hecho prisionero en nuestra primera guerra por la independencia, de ahí que su nombre, quedara por siempre vinculado a este territorio del nordeste del Camagüey.
martes, 20 de diciembre de 2011
VENEZOLANO Y MAMBÍ VINCULADO A NUEVITAS.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
Cristóbal Mendoza Durán, el 28 de noviembre de 1868 participó en el Combate de Bonilla, en lo que constituyó su primer acción militar, y no dudó de enfrentarse valientemente a las tropas que eran conducidas hacia Nuevitas bajo la égida del Conde de Balmaceda, hecho que lo vinculó para siempre con la ciudad portuaria.
Los insurrectos, entre los que se encontraba Mendoza, dirigidos por Augusto Arango, emboscaron a una poderosa columna de unos 1 500 que, bajo el mando del Conde de Valmaseda, avanzaba por el ferrocarril desde la ciudad de Puerto Príncipe rumbo a Nuevitas, con el fin de viajar más tarde por mar hacia La Habana en busca de refuerzos.
Los soldados se ocultaron en la Ceja de Bonilla. Llevaban escopetas de caza y revólveres, decidiéndose a esperar el tren escondidos detrás de los arbustos y la hierba de guinea. A las 10:00 de la mañana del día 28 asomó la silueta de la locomotora. El tren avanzaba repleto de soldados y armas. Refieren que los nervios le estallaron a uno de los mambises, y el disparo pareció un cañonazo, lo que dio inicio a una sonada balacera y los españoles, después de gastar 12 000 municiones y 20 proyectiles de cañón, se replegaron ante la obstinada resistencia de los atacantes.
Cristóbal Mendoza Durán fue secretario de Relaciones Exteriores de la república en Armas. En uno de los numerosos vapores que arribaron a Santiago de Cuba llegó en 1863. Fue descendiente de intelectuales y patriotas, uno de sus abuelos, Cristóbal Mendoza Montilla, fue amigo de Simón Bolívar y participó en las luchas independentistas de Venezuela.
El venezolano tomó parte en el incendio de Bayazo. Estando en aquella zona, Carlos Manuel de Céspedes, apreció sus dotes intelectuales y de revolucionario verdaderamente comprometido con la causa de la independencia, por lo que lo nombró en 1868 Jefe del departamento del Interior del Gobierno Provisional de la capitanía general, con jerarquía de General de Brigada. Participó en el ataque a Las Tunas en el que fungió como ayudante de Manual de Quezada. En 1870 alcanzó el grado de Coronel del Ejército Libertador.
Fue sorprendido en un rancho en Guaycamar en la Sierra de Najasa y cayó en poder del enemigo. Cuando la columna española entró en la ciudad de Puerto Príncipe ya se sabía la noticia, y los elementos más recalcitrantes recibieron con música y entre burlas al prisionero. Según ha llegado a nuestros días, en el Casino Español hubo fiesta, y el sonido de las copas al chocar y los cantos triunfalistas se escucharon hasta bien entrada la madrugada.
El valiente venezolano y mambí murió el 28 de noviembre de 1870, vestido de blanco, de quien Martí escribió: "A Cristóbal Mendoza con el alma en los labios chispeantes y la cabeza llena de letras y de lenguas." Quedó por su inteligencia y valentía inmortalizado el insigne mambí, que se vinculó a la ciudad de nuevitas combatiendo tenazmente las tropas de Valmaseda que pretendían trasladarse hasta la ciudad.
Cristóbal Mendoza Durán, el 28 de noviembre de 1868 participó en el Combate de Bonilla, en lo que constituyó su primer acción militar, y no dudó de enfrentarse valientemente a las tropas que eran conducidas hacia Nuevitas bajo la égida del Conde de Balmaceda, hecho que lo vinculó para siempre con la ciudad portuaria.
Los insurrectos, entre los que se encontraba Mendoza, dirigidos por Augusto Arango, emboscaron a una poderosa columna de unos 1 500 que, bajo el mando del Conde de Valmaseda, avanzaba por el ferrocarril desde la ciudad de Puerto Príncipe rumbo a Nuevitas, con el fin de viajar más tarde por mar hacia La Habana en busca de refuerzos.
Los soldados se ocultaron en la Ceja de Bonilla. Llevaban escopetas de caza y revólveres, decidiéndose a esperar el tren escondidos detrás de los arbustos y la hierba de guinea. A las 10:00 de la mañana del día 28 asomó la silueta de la locomotora. El tren avanzaba repleto de soldados y armas. Refieren que los nervios le estallaron a uno de los mambises, y el disparo pareció un cañonazo, lo que dio inicio a una sonada balacera y los españoles, después de gastar 12 000 municiones y 20 proyectiles de cañón, se replegaron ante la obstinada resistencia de los atacantes.
Cristóbal Mendoza Durán fue secretario de Relaciones Exteriores de la república en Armas. En uno de los numerosos vapores que arribaron a Santiago de Cuba llegó en 1863. Fue descendiente de intelectuales y patriotas, uno de sus abuelos, Cristóbal Mendoza Montilla, fue amigo de Simón Bolívar y participó en las luchas independentistas de Venezuela.
El venezolano tomó parte en el incendio de Bayazo. Estando en aquella zona, Carlos Manuel de Céspedes, apreció sus dotes intelectuales y de revolucionario verdaderamente comprometido con la causa de la independencia, por lo que lo nombró en 1868 Jefe del departamento del Interior del Gobierno Provisional de la capitanía general, con jerarquía de General de Brigada. Participó en el ataque a Las Tunas en el que fungió como ayudante de Manual de Quezada. En 1870 alcanzó el grado de Coronel del Ejército Libertador.
Fue sorprendido en un rancho en Guaycamar en la Sierra de Najasa y cayó en poder del enemigo. Cuando la columna española entró en la ciudad de Puerto Príncipe ya se sabía la noticia, y los elementos más recalcitrantes recibieron con música y entre burlas al prisionero. Según ha llegado a nuestros días, en el Casino Español hubo fiesta, y el sonido de las copas al chocar y los cantos triunfalistas se escucharon hasta bien entrada la madrugada.
El valiente venezolano y mambí murió el 28 de noviembre de 1870, vestido de blanco, de quien Martí escribió: "A Cristóbal Mendoza con el alma en los labios chispeantes y la cabeza llena de letras y de lenguas." Quedó por su inteligencia y valentía inmortalizado el insigne mambí, que se vinculó a la ciudad de nuevitas combatiendo tenazmente las tropas de Valmaseda que pretendían trasladarse hasta la ciudad.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
GORRIONES EN LOS ALEROS.
Por MSc.Ricardo Ferrer Aluija.
Singular revoloteo de ¨ gorriones ¨ se produce cada mañana en la ciudad, cuando las pequeñas avecillas se empeñan en buscar los necesarios alimentos para su subsistencia y la de la cría. Así, entre el gracioso silbar y la ¨ ritualidad ¨ del movimiento casi desordenado de estos curiosos animales transcurre el alba que anuncia la próxima llegada del astro rey.
El gorrión común, conocido científicamente como (Passer domesticus) es una especie de ave paseriforme. El animal es pequeño, está adaptado al hábitat urbano y acostumbrado a vivir cerca de los seres humanos, hasta el punto de ser el pájaro más frecuente y conocido entre los que residen en la ciudad. Se dice que es originario de Eurasia y el Norte de África y fue introducido posteriormente en varios continentes entre ellos el americano.
Los gorriones, que aquí suelen ¨ armar sus nidos ¨ en los aleros de los portales, buscan cobija tanto debajo de las acanaladas tejas criollas que cubren los añejos y rojizos techos de la villa como el las cubiertas monolíticas de los edificios multifamiliares que proliferan en esta ciudad del nordeste de Camagüey. En ambientes urbanos, como el nuestro, muestran mayor confianza hacia el hombre que en ambientes rurales. Siempre se encuentran cerca de lugares habitados, ya sean calles, parques o jardines
Los gorriones pueden llegar a vivir 13 años en cautiverio, aunque normalmente pocos llegan a los 7 años en libertad. Pesa alrededor de 30 gramos y mide de 14 a 16 cm de longitud total, siendo los machos normalmente algo más grandes que las hembras. El gorrión común que prolifera en Nuevitas es de conformación robusta y tiene las patas cortas. Su pico es grueso, fuerte y cónico.
El plumaje de la espalda de estas aves es pardo, con manchas negras y rojizas. Los machos poseen una mancha negra en forma de babero que cubre parte del pecho y la garganta; la frente, coronilla y nuca son grises. Las hembras poseen colores más apagados que los machos; su cabeza es parda y las cejas son claras. Además, no poseen negro en la garganta, característica común de los machos. La cría, es similar en su plumaje a la hembra.
Suelen bajar al suelo en busca de comida caminando a saltos. Se alimentan de insectos y semillas, aunque también gustan de alimentarse de desperdicios producidos por el hombre, dada la cercanía con él, por lo que muchos lugareños acostumbran a echarles pequeñas semillas y migajas de pan, las que cargan hasta los aleros.
De esta manera llegan hasta nuestros días los gorriones, formando parte de la cotidianeidad del entorno citadino, para dar fe de las curiosidades de la madre natura y del empeño de los nativos en cuidarla como parte importante del ambiente que nos rodea y que han hecho que ellos se vean reflejados tanto en las artes visuales como en la creación literaria surgida de las manos de los nueviteros.
Singular revoloteo de ¨ gorriones ¨ se produce cada mañana en la ciudad, cuando las pequeñas avecillas se empeñan en buscar los necesarios alimentos para su subsistencia y la de la cría. Así, entre el gracioso silbar y la ¨ ritualidad ¨ del movimiento casi desordenado de estos curiosos animales transcurre el alba que anuncia la próxima llegada del astro rey.
El gorrión común, conocido científicamente como (Passer domesticus) es una especie de ave paseriforme. El animal es pequeño, está adaptado al hábitat urbano y acostumbrado a vivir cerca de los seres humanos, hasta el punto de ser el pájaro más frecuente y conocido entre los que residen en la ciudad. Se dice que es originario de Eurasia y el Norte de África y fue introducido posteriormente en varios continentes entre ellos el americano.
Los gorriones, que aquí suelen ¨ armar sus nidos ¨ en los aleros de los portales, buscan cobija tanto debajo de las acanaladas tejas criollas que cubren los añejos y rojizos techos de la villa como el las cubiertas monolíticas de los edificios multifamiliares que proliferan en esta ciudad del nordeste de Camagüey. En ambientes urbanos, como el nuestro, muestran mayor confianza hacia el hombre que en ambientes rurales. Siempre se encuentran cerca de lugares habitados, ya sean calles, parques o jardines
Los gorriones pueden llegar a vivir 13 años en cautiverio, aunque normalmente pocos llegan a los 7 años en libertad. Pesa alrededor de 30 gramos y mide de 14 a 16 cm de longitud total, siendo los machos normalmente algo más grandes que las hembras. El gorrión común que prolifera en Nuevitas es de conformación robusta y tiene las patas cortas. Su pico es grueso, fuerte y cónico.
El plumaje de la espalda de estas aves es pardo, con manchas negras y rojizas. Los machos poseen una mancha negra en forma de babero que cubre parte del pecho y la garganta; la frente, coronilla y nuca son grises. Las hembras poseen colores más apagados que los machos; su cabeza es parda y las cejas son claras. Además, no poseen negro en la garganta, característica común de los machos. La cría, es similar en su plumaje a la hembra.
Suelen bajar al suelo en busca de comida caminando a saltos. Se alimentan de insectos y semillas, aunque también gustan de alimentarse de desperdicios producidos por el hombre, dada la cercanía con él, por lo que muchos lugareños acostumbran a echarles pequeñas semillas y migajas de pan, las que cargan hasta los aleros.
De esta manera llegan hasta nuestros días los gorriones, formando parte de la cotidianeidad del entorno citadino, para dar fe de las curiosidades de la madre natura y del empeño de los nativos en cuidarla como parte importante del ambiente que nos rodea y que han hecho que ellos se vean reflejados tanto en las artes visuales como en la creación literaria surgida de las manos de los nueviteros.
martes, 8 de noviembre de 2011
¨ REPARADORES DE SOMBREROS ¨.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
Algunos oficios por su singularidad, en el pasado se arraigaron en Nuevitas, lo que hacía de ellos centro de la atención de los lugareños. Entre las décadas de los años 20 y 50 del pasado siglo, la moda impuso a los hombres el uso del sombrero de paño, dando lugar a que afloraran los ¨ reparadores de sombreros ¨.
Las instantáneas de mediados del siglo XX nuevitero son testigos de los mozos que paseaban por la ¨ Alameda ¨ y el principal parque de la ciudad portando sombreros de paño, con su doble utilidad: resguardarse del sol y estar a tono con la moda de la época.
La reparación de uno de estos sombreros, puede demorar hasta tres días, tiempo después del cual pueden quedar como nuevos. En el proceso de restauración de esos accesorios utilizaba bora para otorgarle dureza y brillo en el planchado. En Nuevitas, unos pocos se sentía orgullosos de laborar en ese oficio, pero fueron envejeciendo y ya no queda ninguno en la ciudad.
Los que se desempeñaban en el quehacer planchaban, restauraban y limpiaban sombreros de fieltro, paño y pita. Estos hábiles reparadores de sombreros contaban con varias hormas de madera para colocar los importantes accesorios para ser lavados, estirados, secados y planchados y hacían de la profesión todo un arte reconocido por la sociedad.
Algo especial en la terminación de la restauración de los sombreros lo constituye la colocación de la cita que remata el ala del sombrero y su parte superior. Las cintas usadas, generalmente de satín, guardan relación con el color y las características del sombrero. De esta manera, un elegante sombrero de paño negro podía decorarse con una cinta azul prusia o un sombrero beige solía lucir una cinta carmelita oscura.
Prácticamente han desaparecido los que se dedican a planchar sombreros, los que hace unos cuantos años ocupaban un lugar importante en Nuevitas, razón por la que algunos portadores de sombreros de paño quedaron desamparados al momento de querer reparar o planchar su sombrero. Hoy las principales prácticas están abocadas a la venta de productos nuevos y no a la reparación de los antes muy populares sombreros de paño.
Ahora, cuando ha pasado la moda del sombrero de paño y aparecen nuevos accesorios para cubrirse la cabeza, queda la impronta de aquellos singulares sombreros, que contaban además con un lenguaje propio para saludar las damiselas y mostrar respeto a los mayores.
Algunos oficios por su singularidad, en el pasado se arraigaron en Nuevitas, lo que hacía de ellos centro de la atención de los lugareños. Entre las décadas de los años 20 y 50 del pasado siglo, la moda impuso a los hombres el uso del sombrero de paño, dando lugar a que afloraran los ¨ reparadores de sombreros ¨.
Las instantáneas de mediados del siglo XX nuevitero son testigos de los mozos que paseaban por la ¨ Alameda ¨ y el principal parque de la ciudad portando sombreros de paño, con su doble utilidad: resguardarse del sol y estar a tono con la moda de la época.
La reparación de uno de estos sombreros, puede demorar hasta tres días, tiempo después del cual pueden quedar como nuevos. En el proceso de restauración de esos accesorios utilizaba bora para otorgarle dureza y brillo en el planchado. En Nuevitas, unos pocos se sentía orgullosos de laborar en ese oficio, pero fueron envejeciendo y ya no queda ninguno en la ciudad.
Los que se desempeñaban en el quehacer planchaban, restauraban y limpiaban sombreros de fieltro, paño y pita. Estos hábiles reparadores de sombreros contaban con varias hormas de madera para colocar los importantes accesorios para ser lavados, estirados, secados y planchados y hacían de la profesión todo un arte reconocido por la sociedad.
Algo especial en la terminación de la restauración de los sombreros lo constituye la colocación de la cita que remata el ala del sombrero y su parte superior. Las cintas usadas, generalmente de satín, guardan relación con el color y las características del sombrero. De esta manera, un elegante sombrero de paño negro podía decorarse con una cinta azul prusia o un sombrero beige solía lucir una cinta carmelita oscura.
Prácticamente han desaparecido los que se dedican a planchar sombreros, los que hace unos cuantos años ocupaban un lugar importante en Nuevitas, razón por la que algunos portadores de sombreros de paño quedaron desamparados al momento de querer reparar o planchar su sombrero. Hoy las principales prácticas están abocadas a la venta de productos nuevos y no a la reparación de los antes muy populares sombreros de paño.
Ahora, cuando ha pasado la moda del sombrero de paño y aparecen nuevos accesorios para cubrirse la cabeza, queda la impronta de aquellos singulares sombreros, que contaban además con un lenguaje propio para saludar las damiselas y mostrar respeto a los mayores.
jueves, 27 de octubre de 2011
¨ HACEDORES DE CARBÓN ¨
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
La elaboración de carbón vegetal en Nuevitas es una práctica tan antigua como la fundación de la villa. Tanto en lugares cercanos al litoral de la bahía, como en los muy forestados cayos; en intrincados parajes campestres y territorios cercados a concentraciones humanas, los nativos tomaron la iniciativa de elaborar carbón.
Son muy conocidos las ancestrales carboneras de ¨Cayo Sabinal¨ y ¨Cayo Romano¨, como populares fueron los hornos que se construían cerca de la ¨Punta del Guincho¨ y los más extensos y arraigados que se ubicaban en la antiquísima carbonera conocida como ¨ Las 80¨, cercana al vistoso balneario de ¨Santa Lucía¨.
Tal fue el arraigo del oficio, que la labor se convirtió en un ¨ modus vivendi ¨ para los llamados “arrancados”, personas que perseveraban infructuosamente en buscarse sus sustentos que les permitiera, al menos, cubrir sus mínimas necesidades de vida.
Una huelga de los obreros del carbón de ¨Los Robles¨, en ¨Cayo Sabinal¨, se produjo en octubre de 1940 cuando abandonaron su trabajo por el mal estado de los víveres que les vendían a altos precios. Por otro lado, el 11 de diciembre informó la prensa que compañías norteamericanas trataban de apoderarse de las tierras de ¨Cayo Romano¨ alegando derecho de propiedad por la Empresa Central Cunagüa S.A., lo que ponía en peligro la posibilidad de continuar elaborando carbón por los que moraban el distante paraje.
Los carboneros, por la propia esencia de su origen, históricamente asumieron posiciones progresistas y revolucionarias desde la propia instauración de la república mediatizada, ejemplo de ello, el 10 de enero de1941 Antonio Ramírez Rivero intentó el paro en los cortes de carbón para recordar al líder comunista juvenil Julio Antonio Mella, por lo que fue encausado por el tribunal de urgencia de Camaguey.
La producción del carbón, siempre estuvo muy vinculada a los más ancestrales pregones que conoce la ciudad, así se anunciaba el carbón medido por latas y el saco de yute completo. A algunos de aquellos voceadores del útil producto se les oía exclamar: ¨venga compre el buen carbón. Cocina, dura y no tizna¨ o ¨fría su pescado en la sartén con el carbón que como yo le den¨…
Además de utilizar distintos tipos de hojas, ramitas e hierbas, con fines medicinales, también el carbón encendido y brasas de marabú, despedían el calor necesario para que los propios carboneros se aliviaran los dolores de las intensas jornadas de trabajo y los años permanecidos en la faena pero al cabo de muchos años de la práctica se perdió.
Muchos de aquellos pioneros del oficio, en su mayoría españoles que aquí habían dedicado su vida a la fabricación de carbón, después del triunfo de la revolución fueron atendidos hasta sus últimos días por las instituciones de salud y de modo especial por el hogar de ancianos construido aquí. Ahora, cuando aún existen nativos dedicados a la tarea, queda la impronta de aquellos que la iniciaron cuando esa era el principal combustible empleado en la elaboración de los alimentos.
La elaboración de carbón vegetal en Nuevitas es una práctica tan antigua como la fundación de la villa. Tanto en lugares cercanos al litoral de la bahía, como en los muy forestados cayos; en intrincados parajes campestres y territorios cercados a concentraciones humanas, los nativos tomaron la iniciativa de elaborar carbón.
Son muy conocidos las ancestrales carboneras de ¨Cayo Sabinal¨ y ¨Cayo Romano¨, como populares fueron los hornos que se construían cerca de la ¨Punta del Guincho¨ y los más extensos y arraigados que se ubicaban en la antiquísima carbonera conocida como ¨ Las 80¨, cercana al vistoso balneario de ¨Santa Lucía¨.
Tal fue el arraigo del oficio, que la labor se convirtió en un ¨ modus vivendi ¨ para los llamados “arrancados”, personas que perseveraban infructuosamente en buscarse sus sustentos que les permitiera, al menos, cubrir sus mínimas necesidades de vida.
Una huelga de los obreros del carbón de ¨Los Robles¨, en ¨Cayo Sabinal¨, se produjo en octubre de 1940 cuando abandonaron su trabajo por el mal estado de los víveres que les vendían a altos precios. Por otro lado, el 11 de diciembre informó la prensa que compañías norteamericanas trataban de apoderarse de las tierras de ¨Cayo Romano¨ alegando derecho de propiedad por la Empresa Central Cunagüa S.A., lo que ponía en peligro la posibilidad de continuar elaborando carbón por los que moraban el distante paraje.
Los carboneros, por la propia esencia de su origen, históricamente asumieron posiciones progresistas y revolucionarias desde la propia instauración de la república mediatizada, ejemplo de ello, el 10 de enero de1941 Antonio Ramírez Rivero intentó el paro en los cortes de carbón para recordar al líder comunista juvenil Julio Antonio Mella, por lo que fue encausado por el tribunal de urgencia de Camaguey.
La producción del carbón, siempre estuvo muy vinculada a los más ancestrales pregones que conoce la ciudad, así se anunciaba el carbón medido por latas y el saco de yute completo. A algunos de aquellos voceadores del útil producto se les oía exclamar: ¨venga compre el buen carbón. Cocina, dura y no tizna¨ o ¨fría su pescado en la sartén con el carbón que como yo le den¨…
Además de utilizar distintos tipos de hojas, ramitas e hierbas, con fines medicinales, también el carbón encendido y brasas de marabú, despedían el calor necesario para que los propios carboneros se aliviaran los dolores de las intensas jornadas de trabajo y los años permanecidos en la faena pero al cabo de muchos años de la práctica se perdió.
Muchos de aquellos pioneros del oficio, en su mayoría españoles que aquí habían dedicado su vida a la fabricación de carbón, después del triunfo de la revolución fueron atendidos hasta sus últimos días por las instituciones de salud y de modo especial por el hogar de ancianos construido aquí. Ahora, cuando aún existen nativos dedicados a la tarea, queda la impronta de aquellos que la iniciaron cuando esa era el principal combustible empleado en la elaboración de los alimentos.
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