Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
Corría la segunda mitas del pasado siglo XX y la dirección del país se empeñaba en promover la cultura del pueblo, motivo por el cual múltiples manifestaciones artística eran acercadas a los conglomerados humanos. En ese empeño, apareció una singular modalidad de difundir lo mejor de la producción cinematográfica: el cine móvil.
Ese fue el período en que la más intrincada geografía nuevitera vio aparecer aquellos camiones que además de su cabina contaban con un módulo techado en el que eran llevados hasta alejados parajes las más emblemáticas cinta del celuloides del cine cubano y universal. Portaban también aquellos móviles un proyector de 16 mm y una pantalla móvil, junto al equipo de sonido que conformaban las improvisadas salas de cine.
Múltiples avatares tuvieron que sortear aquellos hombres, cuyo cargo era conocido oficialmente como Chofer Proyeccionista Móvil A, pues debían cruzar terraplenes muchas veces inundados por las lluvias hasta llegar a las comunidades donde debían presentar las películas, antecedidas siempre por el Noticiero ICAIC Latinoamericano que se producía semanalmente.
Campamentos de movilizados a labores agrícolas como la zafra y otros cultivos, fueron visitados para llenar de esparcimiento e instrucción a los hombres y mujeres que culminaban las duras faenas del día.
Las comunidades de El Mije, Camalote, lugareño y otros pequeños poblados de la entonces región de Nuevitas se vieron beneficiados con aquella acción cultural que permitió llevar la noticia actualizada junto a las más representativas obras del séptimo arte a los menos beneficiados por la más raigal condición rural.
Uno de aquellos hombres que por esta zona se dedicó a tan loable labor de divulgar lo mejor del celuloide fu Alberto Sedeño, que comenzó en la tarea en 1966, oportunidad en que se incorporó a trabajar en el entonces departamento de divulgación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), dedicado a atender el cine móvil.
Sedeño atendía la región de Nuevitas, pero siempre prestó atención particular a las comunidades de Lugareño y Camalote. En el mes trabajaba 25 días seguidos y descansaba cinco, tras los cuales se disponía de inmediato a continuar con la noble obra. En ese breve descanso entregaba el carro al taller para que fuera alistado para el próximo periplo.
Producto de la continuada labor de aquellos cines móviles fue posible difundir entre la mayoría de los poblados rurales nueviteros aquellas primeras cintas que vieron la luz con la revolución y que ponían al pueblo como verdaderos protagonistas de su historia. ¨ La Muerte de un Burócrata ¨ de 1966 y ¨ Memorias del Subdesarrollo ¨ de 1968, cargadas de un sofisticado humor, convirtieron en activos espectadores a los que en distantes parajes recibían aquel producto cultural.
Los filmes de ficción en particular, que generalmente tienen un final abierto con el fin de estimular la participación de los espectadores fueron muy bien acogidos en la década de los años 70 cuando eran proyectados por los cines móviles el lejanos conglomerados humanos de la localidad. De esa etapa son ¨ De cierta Manera ¨ de Sara Gómez y ¨ Un hombre, una Mujer y una Ciudad ¨ de Manuel Octavio Gómez, en la que se abordaba el crecimiento de Nuevitas. Ambos constituyen verdaderos ejemplos de filmes que alentaron una evaluación crítica de la Cuba de entonces y de Nuevitas en particular, tanto en la presentación como en su contenido, lo que dejó una imborrable huella en los lugareños.
El cine y sus soportes técnicos han evolucionado a ritmos insospechados. Hoy múltiples salas de video están presentes en nuestra geografía y en otros soportes, que como los DVD permiten que las más actuales películas lleguen con inmediatez a la mayoría de los pobladores, pero los nueviteros de los lugares más distantes de la cabecera municipal, recuerdan con nostalgia aquellos esperados ¨Cines Móviles¨.
lunes, 2 de abril de 2012
VESTIGIOS DE CHINOS EN NUEVITAS.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
En el crisol que integra la nacionalidad cubana, múltiples son los componentes que le dieron origen y forjaron el nativo de hoy. En Nuevitas están presentes los elementos que se manifiestan en el país, con las singularidades de ciudad costera y los componentes que propició nuestro entorno en el que distingue la ancestral presencia china.
Numerosos chinos se incorporaron a las fuerzas mambisas en Camagüey, lo que se puso de manifiesto en las huestes del Mayor general Ignacio Agramante Loynaz. Mientras ello ocurría, ya se reportaba presencia de esa etnia en Nuevitas, tal vez ello se debió a que por el puerto citadino entraron varios de estos asiáticos, de los que seguramente no pocos se incorporaron al Ejército Libertador. También combatieron luego en la provincia bajo las órdenes de Máximo Gómez Baéz.
Al concluir la contienda por la independencia y producirse la intervención norteamericana, los ocupantes del norte dictaron una orden militar prohibiendo la inmigración china a Cuba e incluso amenazaba con la extradición a los que mostraran inconformidad. Todo parece indicar que la verdadera causa de la medida era frenar a los asiáticos que se podían convertir en potenciales competidores comerciales, además de impedir también que con ellos se reforzara el sentido de libertad. Con el propósito de enfrentar las menazas a los ciudadanos chinos se creó una red de asociaciones secretas y de socorro mutuo, que tuvieron células presentes en Nuevitas en 1914.
En la década de los años 20 del pasado siglo XX la inmigración china se incrementó en Nuevitas, de modo particular los procedentes de Pekín y Cantón. La mayoría de los que llegaron entonces eran personas con gran desventaja económica, no obstante se empeñaron en alcanzar mejoras económicas y humanas para lo cual trabajaron intensamente y con gran honestidad.
Aquellos chinos se emplearon el labores comerciales, fundando ¨ fondas ¨ en la que elaboraban alimentos con gran aceptación ; agrícolas, de la que fue un buen ejemplo la hortaliza ubicada por entonces en el lugar conocido como ¨ El Corojal ¨ o domésticos. Otros lograron establecer medianos comercios que aunque no les permitió reunirse con sus familiares, le servía de sustento y les posibilitaba en alguna medida enviar modestas remesas a los suyos. La perseverancia de aquellos chinos, condicionó el hecho de que aquí aparecieran nuevos establecimientos de víveres, lavanderías – más conocidas aquí como tren de lavado - , heladerías y otros servicios.
En la propia década de los 20 la comunidad china existente aquí mostraba dos tendencias diferentes: la conservadora, integrada por un grupo minoritario en el que se encontraban aventajados comerciantes chinos, además de hacerse acompañar de una fracción reaccionaria de pequeños comerciantes y la nacionalista, integrada por asalariados pobres y trabajadores particulares, de tendencia más proletaria.
En 1925 y debido a la polarización de las posiciones de los chinos en la isla, en Nuevitas se fundó ¨ El Casino Chino ¨ y el ¨ Partido Nacionalista de China ¨, además de creada una filial de la ¨ Sociedad Lung Sim Tang ¨, conocida como la ¨ República China ¨. El período más floreciente de la presencia china en Nuevitas fue entre las décadas de 1940 a 1950, eran entonces mayoritariamente hombres.
Las características antropológicas inconfundibles de los asiáticos se han integrado para siempre a nuestra cultura e identidad, formando parte de la diversidad presente entre nosotros que han permitido alcanzar la unidad indispensable en nuestro proyecto nacional.
En el crisol que integra la nacionalidad cubana, múltiples son los componentes que le dieron origen y forjaron el nativo de hoy. En Nuevitas están presentes los elementos que se manifiestan en el país, con las singularidades de ciudad costera y los componentes que propició nuestro entorno en el que distingue la ancestral presencia china.
Numerosos chinos se incorporaron a las fuerzas mambisas en Camagüey, lo que se puso de manifiesto en las huestes del Mayor general Ignacio Agramante Loynaz. Mientras ello ocurría, ya se reportaba presencia de esa etnia en Nuevitas, tal vez ello se debió a que por el puerto citadino entraron varios de estos asiáticos, de los que seguramente no pocos se incorporaron al Ejército Libertador. También combatieron luego en la provincia bajo las órdenes de Máximo Gómez Baéz.
Al concluir la contienda por la independencia y producirse la intervención norteamericana, los ocupantes del norte dictaron una orden militar prohibiendo la inmigración china a Cuba e incluso amenazaba con la extradición a los que mostraran inconformidad. Todo parece indicar que la verdadera causa de la medida era frenar a los asiáticos que se podían convertir en potenciales competidores comerciales, además de impedir también que con ellos se reforzara el sentido de libertad. Con el propósito de enfrentar las menazas a los ciudadanos chinos se creó una red de asociaciones secretas y de socorro mutuo, que tuvieron células presentes en Nuevitas en 1914.
En la década de los años 20 del pasado siglo XX la inmigración china se incrementó en Nuevitas, de modo particular los procedentes de Pekín y Cantón. La mayoría de los que llegaron entonces eran personas con gran desventaja económica, no obstante se empeñaron en alcanzar mejoras económicas y humanas para lo cual trabajaron intensamente y con gran honestidad.
Aquellos chinos se emplearon el labores comerciales, fundando ¨ fondas ¨ en la que elaboraban alimentos con gran aceptación ; agrícolas, de la que fue un buen ejemplo la hortaliza ubicada por entonces en el lugar conocido como ¨ El Corojal ¨ o domésticos. Otros lograron establecer medianos comercios que aunque no les permitió reunirse con sus familiares, le servía de sustento y les posibilitaba en alguna medida enviar modestas remesas a los suyos. La perseverancia de aquellos chinos, condicionó el hecho de que aquí aparecieran nuevos establecimientos de víveres, lavanderías – más conocidas aquí como tren de lavado - , heladerías y otros servicios.
En la propia década de los 20 la comunidad china existente aquí mostraba dos tendencias diferentes: la conservadora, integrada por un grupo minoritario en el que se encontraban aventajados comerciantes chinos, además de hacerse acompañar de una fracción reaccionaria de pequeños comerciantes y la nacionalista, integrada por asalariados pobres y trabajadores particulares, de tendencia más proletaria.
En 1925 y debido a la polarización de las posiciones de los chinos en la isla, en Nuevitas se fundó ¨ El Casino Chino ¨ y el ¨ Partido Nacionalista de China ¨, además de creada una filial de la ¨ Sociedad Lung Sim Tang ¨, conocida como la ¨ República China ¨. El período más floreciente de la presencia china en Nuevitas fue entre las décadas de 1940 a 1950, eran entonces mayoritariamente hombres.
Las características antropológicas inconfundibles de los asiáticos se han integrado para siempre a nuestra cultura e identidad, formando parte de la diversidad presente entre nosotros que han permitido alcanzar la unidad indispensable en nuestro proyecto nacional.
viernes, 16 de marzo de 2012
INFRUCTUOSA CONVENCIÓN DE PERIODISTAS.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
Corría el año 1928, un siglo después de haber sido aprobada por el ayuntamiento la ciudad de Nuevitas, y a iniciativa de los directivos del periódico ¨ El Triunfo ¨ se inició una campaña para celebrar una convención de periodistas de toda la provincia con el propósito de agruparlos y atender así mejor las demandas de los obreros del sector. El empeño fue bien acogido por varios periodistas de la provincia así como por el entonces alcalde de Nuevitas Ricardo O´Briam.
Con el propósito de llevar adelante la idea se acordó constituir una organización que denominaron ¨ Asociación de la Prensa ¨, por lo que el 29 de diciembre de de 1928 en los salones del edificio conocido como ¨ Club Martí ¨, quedó oficializda su directiva y membresía.
Como la mayoría de los que entonces se desempeñaban en la prensa plana tenían suficiente solvencia, para la toma de posesión de aquella organización se brindó un almuerzo en el muy arraigado y por entonces lujoso ¨ Hotel Miramar ¨. Poco después, aquellos participantes empezaron a preparar una convención de los periodistas de la provincia, adoptándose el acuerdo de celebrarla entre los días 3 y 5 de enero de 1930.
Al empeño de aquella singular convención se unió el ayuntamiento encabezado por el alcalde, la Cámara de Comercio de la ciudad, La Colonia española y el Club Martí, entre otros.
El primer día del convite llegaron por ferrocarril los participantes que fueron de inmediato recibidos en el edificio del Ayuntamiento, ocasión para la cual se preparó la Banda Municipal de Conciertos. En la noche se realizó la apertura, a la que además de las autoridades locales asistieron periodistas de Camagüey, Ciego de Avila, Esmeralda, Majagua, Florida, santa Cruz del Sur y Nuevitas.
Como es de suponer y por la composición de sus participantes y al margen de sus propósitos, aquella divulgada convención en nada resolvió las demandas de los trabajadores de la prensa plana y mucho menos de cambiar la política informativa que en la inmensa mayoría de los casos obviaba a las grandes masas de la población como los verdaderos protagonistas de los acontecimientos que hacían la noticia.
La Cámara Municipal declaró Huéspedes de Honor a los participantes de otras localidades, para lo cual les entregaron el pergamino correspondiente y como era de esperar al concluir sus sesiones, el alcalde municipal ofreció un banquete en el que además participaron el Presidente del Ayuntamiento, el Supervisor militar Teniente Héctor herrera, el Juez de Instrucción, el Juez Correccional y otros representantes de la burguesía local.
Ahora, cuando este 14 de marzo celebramos el Día de la Prensa Cubana para homenajear la aparición del primer número del periódico ¨ Patria ¨ fundado por José Martí, rememoramos aquel intento que no trascendió. Se polarizarían posteriormente las fuerzas políticas y la prensa tendría que tomar partido para acompañar los intereses que defendía, por lo que la muy cacareada convención, no dejó de ser eso, letra muerta que quedaría en los diarios de la época sin trascendencia en el devenir del papel periódico regional y local.
Corría el año 1928, un siglo después de haber sido aprobada por el ayuntamiento la ciudad de Nuevitas, y a iniciativa de los directivos del periódico ¨ El Triunfo ¨ se inició una campaña para celebrar una convención de periodistas de toda la provincia con el propósito de agruparlos y atender así mejor las demandas de los obreros del sector. El empeño fue bien acogido por varios periodistas de la provincia así como por el entonces alcalde de Nuevitas Ricardo O´Briam.
Con el propósito de llevar adelante la idea se acordó constituir una organización que denominaron ¨ Asociación de la Prensa ¨, por lo que el 29 de diciembre de de 1928 en los salones del edificio conocido como ¨ Club Martí ¨, quedó oficializda su directiva y membresía.
Como la mayoría de los que entonces se desempeñaban en la prensa plana tenían suficiente solvencia, para la toma de posesión de aquella organización se brindó un almuerzo en el muy arraigado y por entonces lujoso ¨ Hotel Miramar ¨. Poco después, aquellos participantes empezaron a preparar una convención de los periodistas de la provincia, adoptándose el acuerdo de celebrarla entre los días 3 y 5 de enero de 1930.
Al empeño de aquella singular convención se unió el ayuntamiento encabezado por el alcalde, la Cámara de Comercio de la ciudad, La Colonia española y el Club Martí, entre otros.
El primer día del convite llegaron por ferrocarril los participantes que fueron de inmediato recibidos en el edificio del Ayuntamiento, ocasión para la cual se preparó la Banda Municipal de Conciertos. En la noche se realizó la apertura, a la que además de las autoridades locales asistieron periodistas de Camagüey, Ciego de Avila, Esmeralda, Majagua, Florida, santa Cruz del Sur y Nuevitas.
Como es de suponer y por la composición de sus participantes y al margen de sus propósitos, aquella divulgada convención en nada resolvió las demandas de los trabajadores de la prensa plana y mucho menos de cambiar la política informativa que en la inmensa mayoría de los casos obviaba a las grandes masas de la población como los verdaderos protagonistas de los acontecimientos que hacían la noticia.
La Cámara Municipal declaró Huéspedes de Honor a los participantes de otras localidades, para lo cual les entregaron el pergamino correspondiente y como era de esperar al concluir sus sesiones, el alcalde municipal ofreció un banquete en el que además participaron el Presidente del Ayuntamiento, el Supervisor militar Teniente Héctor herrera, el Juez de Instrucción, el Juez Correccional y otros representantes de la burguesía local.
Ahora, cuando este 14 de marzo celebramos el Día de la Prensa Cubana para homenajear la aparición del primer número del periódico ¨ Patria ¨ fundado por José Martí, rememoramos aquel intento que no trascendió. Se polarizarían posteriormente las fuerzas políticas y la prensa tendría que tomar partido para acompañar los intereses que defendía, por lo que la muy cacareada convención, no dejó de ser eso, letra muerta que quedaría en los diarios de la época sin trascendencia en el devenir del papel periódico regional y local.
lunes, 27 de febrero de 2012
LAS FIESTAS POPULARES EN NUEVITAS.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
Mientras transcurre una festividad se dejan atrás o agudizan rencillas personales; el contacto directo con otras personas genera nuevos conocidos, aparecen así actividades competitivas que muestran cualidades para la improvisación cantada, la habilidad para ciertos juegos, corridas de caballo, , cintas, etc. Además se construyen locales especiales para la venta de artículos artesanales, comidas y bebidas, a los que en Nuevitas se les denominaba “enramadas” .
Los festejos aquí tuvieron disímiles génesis: algunos muy estrechamente interrelacionados con complejos fenómenos religiosos, en los cuales los participantes tras el estado inusual en que pueden proyectarse en esa ocasión proponían el acercamiento espiritual de las entidades sobre naturales. La ingestión de bebidas alcohólicas, la utilización de vestuario acorde con las propias características de la fiesta, la utilización de mascaras, etc., contribuyen a una desestimación de las reglas habituales que promueven cierto desorden y excesos aprovechados en función de mitos implícitos en las fiestas y que constituyen a menudo la base de un festejo.
Para las celebraciones muchas son las motivaciones, las que pueden sucederse a partir de algún acontecimiento familiar (nacimiento, bautizo, matrimonio, muerte), hasta otras de mayor complejidad como las fiestas agrarias y laborales, o también las de carácter religioso.La música, el canto, las fiestas, las narraciones- en fin, las expresiones constitutivas de su cultura espiritual-, siguieron otro derrotero: por un lado, las encomiendas que aceleraron la merma de la población aborigen y, por el otro, el empeño de cristianizarla, hicieron que fueran languideciendo, perdiéndose en la confusión de la mitología.
La procedencia de la naciente ciudad de Nuevitas a mediados de siglo XVIII posibilitó, que en ella penetraran costumbres populares que iban ganando cada vez un mayor arraigo entre los grupos sociales. A medida que las clases dominante lograran un mayor nivel cultural, esas costumbres en alguna medida se fueron separando de ellas para conservarse en el seno de la población de escasos ingresos económicos, fundamentalmente pescadores y portuarios y las otrora actividades pasaron a ser compartidas en divertimento de las familias mas acomodadas mientras los mas pobres fueron los depositarios y generadores de formas expresivas de incuestionable arraigo popular.
En el devenir de todo el siglo XVIII se fueron desarrollando en la localidad distintos estamentos sociales, como producto del desenvolvimiento económico y del notable aumento de la población – contando en ella los blancos y negros- apareciendo costumbres típicas que permitieron identificar a cada uno de los grupos: espaciosas y cómodas viviendas de horcones y techos de tejas criollas en los que la brisa del mar hacia delicias de sus moradores, gran números de sirvientes, la vestimenta al estilo europeo y los paseos en calesas y volantas en la zona llama de la ciudad, devinieron en rasgos distintivos de los ricos.
En Nuevitas la clase media mostraba una vida más austera llena de limitaciones, modestas viviendas, construcción ordinaria del mobiliario, - este es el momento en que los hombres para saciar la diversión acuden con preferencia a las peleas de gallo. Se dice que a falta de trabajo jugaban y bailaban. Muchas de las costumbres populares que transitaron en el siglo XVIII tuvieron su génesis en el siglo anterior, entre ellas en Nuevitas se contaba con las Fiestas de San Juan y San Pedro, los Altares de la Cruz, las Procesiones y otras prácticas que hacían que en este lugar el jolgorio adquiriera características singulares.
Las más significativas fiestas populares tradicionales en Nuevitas eran Las Verbenas, las Fiestas Patronales dedicadas a San Fernando de Nuevitas el 30 de mayo y a San Miguel el 29 de septiembre, las Fiestas de la Cruz de Mayo y los Altares de la Cruz el 3 de mayo, sobresalían como fiestas rituales las dedicadas a La Virgen de Regla el 7 de septiembre, a Santa Bárbara el 4 de diciembre y San Silvestre el 3 de diciembre, las fiesta de los obreros y mareantes que era una festividad de tipo laboral se llevaba a cabo el 24 de marzo, sin fechas fijas se desarrollaban las romerías algunas organizadas por emigrantes españoles en tanto el muy arraigado san Juan y San Pedro se festejaban del 24 al 29 de junio.
En Nuevitas todos hablan con nostalgia sobre las antiguas ¨ verbenas ¨, a ellas se les atribuyen múltiples prácticas y matices, pero lo innegable es que a ciencia cierta no existe un estudio acabado de su contenido festivo y mientras en las publicaciones de otras ciudades a las festividades más frecuentes les llamaban romerías, es evidente que aquí recibían esta denominación.
Mientras transcurre una festividad se dejan atrás o agudizan rencillas personales; el contacto directo con otras personas genera nuevos conocidos, aparecen así actividades competitivas que muestran cualidades para la improvisación cantada, la habilidad para ciertos juegos, corridas de caballo, , cintas, etc. Además se construyen locales especiales para la venta de artículos artesanales, comidas y bebidas, a los que en Nuevitas se les denominaba “enramadas” .
Los festejos aquí tuvieron disímiles génesis: algunos muy estrechamente interrelacionados con complejos fenómenos religiosos, en los cuales los participantes tras el estado inusual en que pueden proyectarse en esa ocasión proponían el acercamiento espiritual de las entidades sobre naturales. La ingestión de bebidas alcohólicas, la utilización de vestuario acorde con las propias características de la fiesta, la utilización de mascaras, etc., contribuyen a una desestimación de las reglas habituales que promueven cierto desorden y excesos aprovechados en función de mitos implícitos en las fiestas y que constituyen a menudo la base de un festejo.
Para las celebraciones muchas son las motivaciones, las que pueden sucederse a partir de algún acontecimiento familiar (nacimiento, bautizo, matrimonio, muerte), hasta otras de mayor complejidad como las fiestas agrarias y laborales, o también las de carácter religioso.La música, el canto, las fiestas, las narraciones- en fin, las expresiones constitutivas de su cultura espiritual-, siguieron otro derrotero: por un lado, las encomiendas que aceleraron la merma de la población aborigen y, por el otro, el empeño de cristianizarla, hicieron que fueran languideciendo, perdiéndose en la confusión de la mitología.
La procedencia de la naciente ciudad de Nuevitas a mediados de siglo XVIII posibilitó, que en ella penetraran costumbres populares que iban ganando cada vez un mayor arraigo entre los grupos sociales. A medida que las clases dominante lograran un mayor nivel cultural, esas costumbres en alguna medida se fueron separando de ellas para conservarse en el seno de la población de escasos ingresos económicos, fundamentalmente pescadores y portuarios y las otrora actividades pasaron a ser compartidas en divertimento de las familias mas acomodadas mientras los mas pobres fueron los depositarios y generadores de formas expresivas de incuestionable arraigo popular.
En el devenir de todo el siglo XVIII se fueron desarrollando en la localidad distintos estamentos sociales, como producto del desenvolvimiento económico y del notable aumento de la población – contando en ella los blancos y negros- apareciendo costumbres típicas que permitieron identificar a cada uno de los grupos: espaciosas y cómodas viviendas de horcones y techos de tejas criollas en los que la brisa del mar hacia delicias de sus moradores, gran números de sirvientes, la vestimenta al estilo europeo y los paseos en calesas y volantas en la zona llama de la ciudad, devinieron en rasgos distintivos de los ricos.
En Nuevitas la clase media mostraba una vida más austera llena de limitaciones, modestas viviendas, construcción ordinaria del mobiliario, - este es el momento en que los hombres para saciar la diversión acuden con preferencia a las peleas de gallo. Se dice que a falta de trabajo jugaban y bailaban. Muchas de las costumbres populares que transitaron en el siglo XVIII tuvieron su génesis en el siglo anterior, entre ellas en Nuevitas se contaba con las Fiestas de San Juan y San Pedro, los Altares de la Cruz, las Procesiones y otras prácticas que hacían que en este lugar el jolgorio adquiriera características singulares.
Las más significativas fiestas populares tradicionales en Nuevitas eran Las Verbenas, las Fiestas Patronales dedicadas a San Fernando de Nuevitas el 30 de mayo y a San Miguel el 29 de septiembre, las Fiestas de la Cruz de Mayo y los Altares de la Cruz el 3 de mayo, sobresalían como fiestas rituales las dedicadas a La Virgen de Regla el 7 de septiembre, a Santa Bárbara el 4 de diciembre y San Silvestre el 3 de diciembre, las fiesta de los obreros y mareantes que era una festividad de tipo laboral se llevaba a cabo el 24 de marzo, sin fechas fijas se desarrollaban las romerías algunas organizadas por emigrantes españoles en tanto el muy arraigado san Juan y San Pedro se festejaban del 24 al 29 de junio.
En Nuevitas todos hablan con nostalgia sobre las antiguas ¨ verbenas ¨, a ellas se les atribuyen múltiples prácticas y matices, pero lo innegable es que a ciencia cierta no existe un estudio acabado de su contenido festivo y mientras en las publicaciones de otras ciudades a las festividades más frecuentes les llamaban romerías, es evidente que aquí recibían esta denominación.
martes, 21 de febrero de 2012
A 195 AÑOS DE FUNDADOS LOS POBLADOS DE EL BAGÁ Y SAN MIGUEL.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
En 1846 se creó la jurisdicción de Nuevitas. Existía una administración de ventas reales, otra de correos y algunas otras dependencias de las ramas económicas. La jurisdicción, contaba a la sazón con las poblaciones de “San Fernando de Nuevitas” -su cabecera-, los poblados de “El Bagá” y “San Miguel”, y el caserío de “Villanueva”.
Para entender la génesis del poblado de El Bagá, es necesario estudiar brevemente sus antecedentes. En 1797 el caserío de Pueblo Viejo había aumentado su vecindario pese a su falta de agua y poca extensión territorial. En octubre de ese año un fuerte ciclón destruyó sus viviendas, acabó con sus pocos sembrados y dejó en lamentable estado ese asentamiento. Al hecho se sumó un sonado ataque pirata al siguiente año que desbastó el sitio, lo que produjo el descontento de sus pobladores y muchos abandonaron el lugar y se asentaron en El Bagá
En 1801 los ingleses atacaron el Bagá y lo destruyeron y las familias se dispersaron. En 1817 se "fundó" allí el nuevo pueblo del Bagá, que al año siguiente se declaró colonia. En el propio año se fundó también San Miguel de Nuevitas. En ambos casos, contribuyeron a poblarlos inmigrantes de la Florida y Nueva Orleáns en virtud del tratado de paz firmado en París en febrero de 1763, en tiempos de la toma de La Habana por los ingleses, oportunidad en que España cedió a Inglaterra el territorio de La Florida a cambio de que abandonaran la isla, en tanto Francia indemnizó a España concediéndole el territorio de la Lusiana. Esos cambios de gobierno no fueron del agrado de muchos de los habitantes de esos lugares, muchos de sus moradores se trasladaron a residir en El Bagá mientras otros se asentaron en San Miguel. El Bagá floreció. El contaba con un importante embarcadero y vivía momentos de bonanzas en tanto se disputaba con San Miguel ser el poblado principal de la zona.
San Miguel también prosperó y a sus moradores se les entregó una caballería de las tierras que habían sido donadas por el Presbítero Agustín Cisneros, con la condicionante que debían cultivarlas y hacerlas producir. Tal fue el florecimiento de esa región que se construyó una línea férrea en 1853. De sus montes se extrajeron grandes cantidades de madera, se explotaron productivos colmenares, se cultivó plátano, viandas y caña además de dedicarse a la fabricación de quesos y tasajos estableciéndose muchas fincas de crianza y varios trapiches.
Una tormenta había arrasado al Bagá y a San Miguel en 1821. Muchas familias se mudaron a la ensenada del Guincho, hoy Nuevitas; también lo hicieron otras de Pueblo Viejo. Las circunstancias geográficas superiores de la Caridad del Guincho hicieron que aquí se establecieran definitivamente ciudad, puerto, aduana y demás dependencias públicas, sin perjuicio para el Bagá y San Miguel.
21-2-2012
En 1846 se creó la jurisdicción de Nuevitas. Existía una administración de ventas reales, otra de correos y algunas otras dependencias de las ramas económicas. La jurisdicción, contaba a la sazón con las poblaciones de “San Fernando de Nuevitas” -su cabecera-, los poblados de “El Bagá” y “San Miguel”, y el caserío de “Villanueva”.
Para entender la génesis del poblado de El Bagá, es necesario estudiar brevemente sus antecedentes. En 1797 el caserío de Pueblo Viejo había aumentado su vecindario pese a su falta de agua y poca extensión territorial. En octubre de ese año un fuerte ciclón destruyó sus viviendas, acabó con sus pocos sembrados y dejó en lamentable estado ese asentamiento. Al hecho se sumó un sonado ataque pirata al siguiente año que desbastó el sitio, lo que produjo el descontento de sus pobladores y muchos abandonaron el lugar y se asentaron en El Bagá
En 1801 los ingleses atacaron el Bagá y lo destruyeron y las familias se dispersaron. En 1817 se "fundó" allí el nuevo pueblo del Bagá, que al año siguiente se declaró colonia. En el propio año se fundó también San Miguel de Nuevitas. En ambos casos, contribuyeron a poblarlos inmigrantes de la Florida y Nueva Orleáns en virtud del tratado de paz firmado en París en febrero de 1763, en tiempos de la toma de La Habana por los ingleses, oportunidad en que España cedió a Inglaterra el territorio de La Florida a cambio de que abandonaran la isla, en tanto Francia indemnizó a España concediéndole el territorio de la Lusiana. Esos cambios de gobierno no fueron del agrado de muchos de los habitantes de esos lugares, muchos de sus moradores se trasladaron a residir en El Bagá mientras otros se asentaron en San Miguel. El Bagá floreció. El contaba con un importante embarcadero y vivía momentos de bonanzas en tanto se disputaba con San Miguel ser el poblado principal de la zona.
San Miguel también prosperó y a sus moradores se les entregó una caballería de las tierras que habían sido donadas por el Presbítero Agustín Cisneros, con la condicionante que debían cultivarlas y hacerlas producir. Tal fue el florecimiento de esa región que se construyó una línea férrea en 1853. De sus montes se extrajeron grandes cantidades de madera, se explotaron productivos colmenares, se cultivó plátano, viandas y caña además de dedicarse a la fabricación de quesos y tasajos estableciéndose muchas fincas de crianza y varios trapiches.
Una tormenta había arrasado al Bagá y a San Miguel en 1821. Muchas familias se mudaron a la ensenada del Guincho, hoy Nuevitas; también lo hicieron otras de Pueblo Viejo. Las circunstancias geográficas superiores de la Caridad del Guincho hicieron que aquí se establecieran definitivamente ciudad, puerto, aduana y demás dependencias públicas, sin perjuicio para el Bagá y San Miguel.
21-2-2012
PRIMER SERVICIO TELEGRÁFICO DE NUEVITAS.
Por msC. Ricardo Ferrer Aluija.
Las bases para la evolución a gran escala del telégrafo tuvo como base las comunicaciones electrónicas quedaron sentadas en 1825, con la creación del ¨ electroimán por William Sturgeon. Lo curioso resulta el hecho a finales de ese siglo ya existía en Nuevitas un servicio telegráfico que permitía las comunicaciones con los poblados cercanos de de San Miguel y El Bagá.
Es conocido que el primer telégrafo fue ideado por Claude Chappe en 1794. Posteriormente, este telégrafo fue sustituido por el telégrafo eléctrico.
En 1809 un nuevo telégrafo fue inventado en Baviera por Samuel Soemmering.
El utilizó 35 cables con electrodos de oro en agua. La comunicación terminaba a una distancia de 2.000 pies, y era detectada por la cantidad de gas generado por la electrólisis. En 1828, Harrison Dyar inventó el primer telégrafo de los EEUU, que enviaba chispas eléctricas a través de una cinta de papel tratado químicamente para grabar puntos y guiones.
Samuel Morse fue quien había desarrollado con éxito el electroimán y mejoró el invento de Joseph Henry. Morse hizo bocetos de un "imán magnetizado" basado en el trabajo de Henry. Inventó un sistema de telégrafo que fue puesto en práctica y obtuvo el éxito comercial. En 1861, Western Union construyó su primera línea telegráfica transcontinental a lo largo de las vías del ferrocarril.
En 1895 El Bagá y San Miguel contaban con sendas oficinas de correos con carteros que llevaban y traían la correspondencia. En El Bagá fungía como Jefe de la Oficina de Telégrafos el Jefe de la guardia militar, Teniente del Batallón de Tarragona, Francisco Manzano.
El día 13 de agosto de 1896, el Comandante Luís Suárez de acuerdo con un telegrafista, atacó El Bagá, llevándose primero al Teniente Manzano, para entregarlo al Cuartel General, pero en la finca Santa rita le dieron muerte, pero ya en 1942 ni San Miguel ni El Bagá contaban con el servicio telegráfico, en una era en la que era adelantado el servicio telegráfico, por lo que fue objeto de críticas reiteradas el gobierno de la época.
Debieron pasar algunos años para que se repusiera la comunicación telegráfica entre la ciudad cabecera de término Municipal: la ciudad de Nuevitas, con los asentamientos de San Miguel y El Bagá, el primero en medio del camino que conducía a aquel emporio que contaba con un importante embarcadero por el que se trasladaban importantes mercancías.
Ahora, en la era de Internet y las redes sociales, a través de las cuales las comunicaciones viajan de manera supersónica por el mundo, los lugareños rememoran aquel primer servicio telegráfico que hizo posible una más dinámica comunicación entre Nuevitas y los dos emporios con los que guardaba más directa vinculación política, económica y social.
Las bases para la evolución a gran escala del telégrafo tuvo como base las comunicaciones electrónicas quedaron sentadas en 1825, con la creación del ¨ electroimán por William Sturgeon. Lo curioso resulta el hecho a finales de ese siglo ya existía en Nuevitas un servicio telegráfico que permitía las comunicaciones con los poblados cercanos de de San Miguel y El Bagá.
Es conocido que el primer telégrafo fue ideado por Claude Chappe en 1794. Posteriormente, este telégrafo fue sustituido por el telégrafo eléctrico.
En 1809 un nuevo telégrafo fue inventado en Baviera por Samuel Soemmering.
El utilizó 35 cables con electrodos de oro en agua. La comunicación terminaba a una distancia de 2.000 pies, y era detectada por la cantidad de gas generado por la electrólisis. En 1828, Harrison Dyar inventó el primer telégrafo de los EEUU, que enviaba chispas eléctricas a través de una cinta de papel tratado químicamente para grabar puntos y guiones.
Samuel Morse fue quien había desarrollado con éxito el electroimán y mejoró el invento de Joseph Henry. Morse hizo bocetos de un "imán magnetizado" basado en el trabajo de Henry. Inventó un sistema de telégrafo que fue puesto en práctica y obtuvo el éxito comercial. En 1861, Western Union construyó su primera línea telegráfica transcontinental a lo largo de las vías del ferrocarril.
En 1895 El Bagá y San Miguel contaban con sendas oficinas de correos con carteros que llevaban y traían la correspondencia. En El Bagá fungía como Jefe de la Oficina de Telégrafos el Jefe de la guardia militar, Teniente del Batallón de Tarragona, Francisco Manzano.
El día 13 de agosto de 1896, el Comandante Luís Suárez de acuerdo con un telegrafista, atacó El Bagá, llevándose primero al Teniente Manzano, para entregarlo al Cuartel General, pero en la finca Santa rita le dieron muerte, pero ya en 1942 ni San Miguel ni El Bagá contaban con el servicio telegráfico, en una era en la que era adelantado el servicio telegráfico, por lo que fue objeto de críticas reiteradas el gobierno de la época.
Debieron pasar algunos años para que se repusiera la comunicación telegráfica entre la ciudad cabecera de término Municipal: la ciudad de Nuevitas, con los asentamientos de San Miguel y El Bagá, el primero en medio del camino que conducía a aquel emporio que contaba con un importante embarcadero por el que se trasladaban importantes mercancías.
Ahora, en la era de Internet y las redes sociales, a través de las cuales las comunicaciones viajan de manera supersónica por el mundo, los lugareños rememoran aquel primer servicio telegráfico que hizo posible una más dinámica comunicación entre Nuevitas y los dos emporios con los que guardaba más directa vinculación política, económica y social.
viernes, 27 de enero de 2012
HISTÓRICA VISITA DE FIDEL A LA TERMOELÉCTRICA ¨ 10 DE OCTUBRE ¨
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
En 1978 Fidel había visitado Nuevitas. Ya divisaba al acercarse a la ciudad la chimenea de la central termoeléctrica ¨10 de Octubre ¨ que había sido inaugurada el 30 de enero de 1969 en Punta Domingo. Luego, el 11 de marzo de 1987, realizaría una histórica visita a ese importante centro que aun es muy recordada.
Cuando el sol señalaba el mediodía, el líder de la revolución y la comitiva que le acompañaba llegaron a la central eléctrica, donde se unificaron los sistemas occidental y oriental para formar el sistema energético nacional. En tan significativa ocasión, Fidel recibió el saludo de los más de 800 trabajadores del centro, entre los que sobresalieron por su entusiasmo y alegres vítores, los jóvenes que sumaban casi 500 entonces.
En año anterior a la visita, es decir en 1986, la central termoeléctrica había generado el 18 % de la energía consumida en el país. En el momento de la visita el centro fabril contaba con tres unidades de 64 megawuatts cada una, dos de 125, además se construía una nueva unidad con la misma capacidad de esta última , que permitirían totalizar 567 megawuatts que aportaría la central al país. Las obras de ampliación que se acometían entonces eran valoradas en más de cien millones de pesos.
En el recorrido por la planta , Fidel mostró sus preocupaciones por diferentes aspectos del proceso productivo y la fuerza laboral, con énfasis en su utilización eficiente, en abierta lucha contra las deformaciones de las plantillas infladas, razón por la cual se interesó por conocer la cantidad de trabajadores que laboraban en las oficinas, pues estos y el personal de servicios eran el 10 % de la plantilla total.
Por entonces en la termoeléctrica existía 162 plazas de trabajadores vacantes y no se cubrían sin analizar a profundidad su necesidad. La situación entonces presentaba una relación de 1,9 trabajadores por megawuatt, ante lo que Fidel inquirió del director de la planta Julio Fernández, - ¿Cuál es el parámetro internacional?. Julio respondió ¨1,3 o 1,4…Claro, en nosotros influye mucho que tenemos que mantener, no como modo de justificación, mucha fuerza de afuera; compañeros albergados que requieren personal de servicios…Aquí por ejemplo están los de la nueva planta que se va a construir en Felton, allá en Holguín, que están entrenándose con nosotros…¨
En aquella notable visita del Fidel, se le informó que laboraban en ese momento 75 profesionales de nivel superior y que allí funcionaba una filial de Termoenergética de la Universidad de Camagüey, cuyo plan de estudio preveía el trabajo en ese centro.
Al concluir la visita y abordar el automóvil que lo conducía se despidió de la ola humana formada por trabajadores que aplaudían, exclamó emocionado - ¡ Está bonita la planta, eh ¡. Ahora, cuando se encuentran en funcionamiento nuevas baterías de grupos electrógenos que incrementan energía eléctrica al sistema energético nacional, los trabajadores del centro recuerda aquella histórica visita de Fidel en 1987.
En 1978 Fidel había visitado Nuevitas. Ya divisaba al acercarse a la ciudad la chimenea de la central termoeléctrica ¨10 de Octubre ¨ que había sido inaugurada el 30 de enero de 1969 en Punta Domingo. Luego, el 11 de marzo de 1987, realizaría una histórica visita a ese importante centro que aun es muy recordada.
Cuando el sol señalaba el mediodía, el líder de la revolución y la comitiva que le acompañaba llegaron a la central eléctrica, donde se unificaron los sistemas occidental y oriental para formar el sistema energético nacional. En tan significativa ocasión, Fidel recibió el saludo de los más de 800 trabajadores del centro, entre los que sobresalieron por su entusiasmo y alegres vítores, los jóvenes que sumaban casi 500 entonces.
En año anterior a la visita, es decir en 1986, la central termoeléctrica había generado el 18 % de la energía consumida en el país. En el momento de la visita el centro fabril contaba con tres unidades de 64 megawuatts cada una, dos de 125, además se construía una nueva unidad con la misma capacidad de esta última , que permitirían totalizar 567 megawuatts que aportaría la central al país. Las obras de ampliación que se acometían entonces eran valoradas en más de cien millones de pesos.
En el recorrido por la planta , Fidel mostró sus preocupaciones por diferentes aspectos del proceso productivo y la fuerza laboral, con énfasis en su utilización eficiente, en abierta lucha contra las deformaciones de las plantillas infladas, razón por la cual se interesó por conocer la cantidad de trabajadores que laboraban en las oficinas, pues estos y el personal de servicios eran el 10 % de la plantilla total.
Por entonces en la termoeléctrica existía 162 plazas de trabajadores vacantes y no se cubrían sin analizar a profundidad su necesidad. La situación entonces presentaba una relación de 1,9 trabajadores por megawuatt, ante lo que Fidel inquirió del director de la planta Julio Fernández, - ¿Cuál es el parámetro internacional?. Julio respondió ¨1,3 o 1,4…Claro, en nosotros influye mucho que tenemos que mantener, no como modo de justificación, mucha fuerza de afuera; compañeros albergados que requieren personal de servicios…Aquí por ejemplo están los de la nueva planta que se va a construir en Felton, allá en Holguín, que están entrenándose con nosotros…¨
En aquella notable visita del Fidel, se le informó que laboraban en ese momento 75 profesionales de nivel superior y que allí funcionaba una filial de Termoenergética de la Universidad de Camagüey, cuyo plan de estudio preveía el trabajo en ese centro.
Al concluir la visita y abordar el automóvil que lo conducía se despidió de la ola humana formada por trabajadores que aplaudían, exclamó emocionado - ¡ Está bonita la planta, eh ¡. Ahora, cuando se encuentran en funcionamiento nuevas baterías de grupos electrógenos que incrementan energía eléctrica al sistema energético nacional, los trabajadores del centro recuerda aquella histórica visita de Fidel en 1987.
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