Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
Marzo ha sido históricamente un mes pródigo en el devenir local, afirmación que se justifica al realizar un análisis de los principales hitos que vieron la luz en ese período de diferentes años, lustros, décadas, centurias y milenios y que de una u otra forma pasan a integrar el arsenal de razones que contribuyen a defender la obra presente.
En marzo de 1516 el barco “Osado’ trajo hasta aquí 66 viajeros entre los que figuran mujeres, hombres y niños procedentes de Sevilla, España constituyéndose en el primer grupo de familias de colonos que se asentaron aquí, en tanto el día 25 de ese mes pero del año 1872 se produjo el ataque a San Miguel de Nuevitas por el Comandante Martín Castillo Castillo.
Por otra parte el 30 de ese mes en 1894 por instrucciones de José Martí Pérez el patriota Enrique Loynaz del Castillo introdujo clandestinamente por Nuevitas doscientos fusiles y 48 000 municiones con vista a garantizar el alzamiento camagüeyano, acción conocida en la historia como la ¨ Expedición del Alert ¨ y el día 15 de igual lapso de1895 Luis Suárez y Miguel Varona Guerrero se alzaron en El Senado, Las Minas de Nuevitas, considerándose los primeros alzados de la provincia en la Guerra del 95.
Importante fue el desembarco ocurrido el 20 de este período en 1896 en Nuevas Grandes de la expedición comandada por Braulio Peña con alijos de armas y municiones, incluyendo cañón de cien tiros “El Comodoro”.
En el período de la república mediatizada, el13 de marzo de1913 fue Inaugurada la primera sala de cine, Niza, en la calle Martí, entonces era una sala de cine silente que hacía acompañar las imágenes con piezas musicales interpretadas en vivo a piano y ese mismo mes pero de1917 Desembarca y bloquea un batallón de infantería de la marina de los Estados Unidos en el puerto de Nuevitas para “cuidar vidas y propiedades norteamericanas”. ¡ Preocupados los señores verdad ¡
Es en 1933 que se celebra por primera vez en Nuevitas el Día Internacional de la Mujer, en marzo 1935 se produjo una Huelga General a la que se incorporaron los maestros y el día 12 pero de 1942 , en el marco de la segunda Guerra Mundial, un submarino alemán hundió dos barcos mercantes a doce millas del Faro Maternillo son las embarcaciones “Olga y Texón” de bandera norteamericana en tanto el 13 de1943 submarinos alemanes atacan dos buques mercantes: en tanquero norteamericano ¨ Nikeline ¨ y el carguero cubano ¨ El Mambí ¨, sorprendidos a pocas millas del Faro de Maternillos
En marzo de 1959 se reorganizó el Ejecutivo del Comité Municipal del Movimiento 26 de Julio. El13 de ese mes de 1971 el Comandante en Jefe Fidel Castro visitó la Planta de Fertilizantes en construcción, la playa de Santa Lucía, la Salina El Real y las zonas de veraneo de aquel polo turístico. Luego, el 11 del propio mes pero en 1987 visitó el máximo líder de la Revolución la Termoeléctrica ¨ 10 de Octubre ¨, el Puerto Tarafa, Hospital Martín Chang Puga, la Base Receptora de Amoniaco y el Hogar de Ancianos.
Así, el tercer mes del Calendario Gregoriano, ha dejado una importante huella en la localidad, de modo, que destacados hechos acaecieron en este período en el medio de devenir de la ancestral villa de San Fernando de Nuevitas, que tiene el privilegio de haber servido de escenario al primado emporio que conoció la comarca.
miércoles, 23 de marzo de 2011
SINGULAR PALO ENCEBADO.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
El palo encebado resulta un juego muy antiguo y arraigado en varios pueblos latinoamericanos. En Cuba tiene su añeja historia y en la localidad su práctica resultó siempre muy singular toda vez que en múltiples ocasiones estuvo vinculado al período estival y a los deportes náuticos.
Se dice que el origen del palo encebado se remonta a los siglos XVI y XVII. En Nápoles, Italia, había fiestas populares donde en medio de una plaza pública se colocaba una pequeña montaña artificial que simbolizaba el volcán Vesubio. La leyenda cuenta que de su cráter salían en erupción salchichones y comida, queso y pastas. La gente acudía para comerse esos alimentos. Este juego se llamaba “cucaña”.Luego la montaña se cambió por un alto poste del que colgaban salchichones y aves. Cuando se convirtió en un palo derecho y alto, se le untó de jabón y se le llamó palo encebado.
El juego en cuestión consiste en un palo o vara de 20 centímetros de diámetro y de 5 a 6 metros de alto que se encuentra enterrado en tierra. El palo untado en grasa deberá ser trepado para alcanzar el premio que está en la cima.El propósito es subir, resbalando una y otra vez hasta que uno de los competidores logra atrapar el premio que puede consistir en billetes, botellas de vino, o simplemente una banderilla
.
Por lo general los primeros concursantes no tienen éxito porque el palo esta muy ensebado. Los últimos ganan después que el sebo o jabón se ha ido con los anteriores. Para jugar al palo encebado hay que tener piernas y brazos fuertes que permitan sujetarse pese a lo resbaloso de la grasa.
En Nuevitas, este palo, en vez de erguirse verticalmente, se colocaba horizontal, afincando su base o extremo inferior al muelle de la playa ¨ La Colonia ¨, en tanto el resto del madero encebado quedaba sobre el mar, a través del cual había que tratar de llegar a su extremo para alcanzar la banderita de color que debía mostrar el concursante para hacerse del premio.
Muchas veces, el perseverante gateador del palo, resbalaba de modo tal que caía sobre el mar provocando la risa entre los bañistas. El intento se repetía hasta que un osado incansable, llegaba a la unta del palo, tomaba el globo o banderilla y nadaba de prisa hasta la orilla a recibir el premio, que en no pocas oportunidades consistía en un cerdo pequeñuelo propio para ser asdo.
Como se puede apreciar, el palo encebado es una tradición que por estos lados del mundo en algunos pueblos tuvo su arraigo, pero aquí adquirió singularidad peculiar al ser emplazado sobre el área de baño en una de nuestras principales playas.
El palo encebado resulta un juego muy antiguo y arraigado en varios pueblos latinoamericanos. En Cuba tiene su añeja historia y en la localidad su práctica resultó siempre muy singular toda vez que en múltiples ocasiones estuvo vinculado al período estival y a los deportes náuticos.
Se dice que el origen del palo encebado se remonta a los siglos XVI y XVII. En Nápoles, Italia, había fiestas populares donde en medio de una plaza pública se colocaba una pequeña montaña artificial que simbolizaba el volcán Vesubio. La leyenda cuenta que de su cráter salían en erupción salchichones y comida, queso y pastas. La gente acudía para comerse esos alimentos. Este juego se llamaba “cucaña”.Luego la montaña se cambió por un alto poste del que colgaban salchichones y aves. Cuando se convirtió en un palo derecho y alto, se le untó de jabón y se le llamó palo encebado.
El juego en cuestión consiste en un palo o vara de 20 centímetros de diámetro y de 5 a 6 metros de alto que se encuentra enterrado en tierra. El palo untado en grasa deberá ser trepado para alcanzar el premio que está en la cima.El propósito es subir, resbalando una y otra vez hasta que uno de los competidores logra atrapar el premio que puede consistir en billetes, botellas de vino, o simplemente una banderilla
.
Por lo general los primeros concursantes no tienen éxito porque el palo esta muy ensebado. Los últimos ganan después que el sebo o jabón se ha ido con los anteriores. Para jugar al palo encebado hay que tener piernas y brazos fuertes que permitan sujetarse pese a lo resbaloso de la grasa.
En Nuevitas, este palo, en vez de erguirse verticalmente, se colocaba horizontal, afincando su base o extremo inferior al muelle de la playa ¨ La Colonia ¨, en tanto el resto del madero encebado quedaba sobre el mar, a través del cual había que tratar de llegar a su extremo para alcanzar la banderita de color que debía mostrar el concursante para hacerse del premio.
Muchas veces, el perseverante gateador del palo, resbalaba de modo tal que caía sobre el mar provocando la risa entre los bañistas. El intento se repetía hasta que un osado incansable, llegaba a la unta del palo, tomaba el globo o banderilla y nadaba de prisa hasta la orilla a recibir el premio, que en no pocas oportunidades consistía en un cerdo pequeñuelo propio para ser asdo.
Como se puede apreciar, el palo encebado es una tradición que por estos lados del mundo en algunos pueblos tuvo su arraigo, pero aquí adquirió singularidad peculiar al ser emplazado sobre el área de baño en una de nuestras principales playas.
HISTORIAS Y LEYENDAS DE CORSARIOS Y PIRATAS EN NUEVITAS
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
Las leyendas e historias de corsarios y piratas tienen un gran arraigo entre los nueviteros, toda vez que presuntamente, esa fue una de las razones por la que se trasladó desde la bahía del ¨ Guincho ¨ la villa primada de ¨ Santa María del Puerto del Príncipe ¨ hacia un lugar más profundo de la geografía de la comarca.
Aquel emporio fundacional en la bahía citadina, apenas rebasó los dos años y ante el masivo traslado de sus moradores hacia un lugar conocido como el cacicazgo de ¨ Caonao ¨, allí, a la orilla de la mar quedaron unas pocas familias para mantener las comunicaciones con el interior y enfrentar el asedio de corsarios y piratas.
Tal fue la presencia de estos filibusteros que en el temprano 1628 se crearon las milicias de la zona para la defensa contra los piratas, mientras en 1798 se produjo un taque pirata a Pueblo Viejo , nombre con el que se conocía aquel asentamiento que había quedado donde antes estuvo la villa y parte importante de la población abandonó el lugar , asentándose en el lugar conocido como ¨ El Bagá ¨ junto a emigrantes de Nueva Orleáns y La Florida que ya poblaban la zona..
El día 3 de marzo de 1801 ¨ Pueblo Viejo ¨ fue saqueado y destruido por corsarios ingleses, muchas de las familias que allí quedaron, se establecieron en ¨ El Bagá ¨ a fin de los ataque y piratas que en más de una oportunidad los han afectado.
Curiosa resulta la referencia al ataque pirata inglés a la zona de Pueblo Viejo bajo el mando de Mister Collin Campbell , oportunidad en la que amenazó con destruir el poblado si no le pagan 10,000 pesos , pero no obtuvo su propósito en aquella fechoría del 14 de octubre de 1805.
Acerca del incidente y por la oralidad, se dice que el pirata mandó un emisario para que en un plazo de 24 horas le entregaran el dinero, algunas reses y algunas menudencias. Por entonces en la zona conocida por ¨ Pastelillo ¨ vivía un señor nombrado Emilio Caymares, que hablaba un poco el idioma inglés, al que se le dio la encomienda de ponerse al habla con el ¨ jefe inglés ¨ para solicitarle esperara tres días para poder colectar el dinero que demandaba, a lo que accedió el referido Campbell.
Cuentan, que en vez de buscar dinero, se mandó aviso al Teniente Gobernador de Camagüey, y este, sabiendo que un hombre conocido como Domingo Maimir tenía dos cañones con municiones y otras armas y no pocos vecinos armados, se presentó en ¨ Pastelillo ¨ dispuesto a defender la población amenazada.
El pirata, surto aun en la bahía del ¨ Guincho ¨, recibió informes de la llegada de ¨ gente armada ¨ para su defensa y desde el lugar conocido como ¨ Punta de Mantequilla ¨ donde estaba fondeado, se retiró sin presentar hostilidad.
Como verá, en la trama narrada hay historias recogidas en importantes documentos, además de versiones que se trasmitieron de generación en generación por doquier en la ciudad, pero lo cierto es que esta fue una ciudad tocada pero nunca tomada por los furtivos piratas.
Las leyendas e historias de corsarios y piratas tienen un gran arraigo entre los nueviteros, toda vez que presuntamente, esa fue una de las razones por la que se trasladó desde la bahía del ¨ Guincho ¨ la villa primada de ¨ Santa María del Puerto del Príncipe ¨ hacia un lugar más profundo de la geografía de la comarca.
Aquel emporio fundacional en la bahía citadina, apenas rebasó los dos años y ante el masivo traslado de sus moradores hacia un lugar conocido como el cacicazgo de ¨ Caonao ¨, allí, a la orilla de la mar quedaron unas pocas familias para mantener las comunicaciones con el interior y enfrentar el asedio de corsarios y piratas.
Tal fue la presencia de estos filibusteros que en el temprano 1628 se crearon las milicias de la zona para la defensa contra los piratas, mientras en 1798 se produjo un taque pirata a Pueblo Viejo , nombre con el que se conocía aquel asentamiento que había quedado donde antes estuvo la villa y parte importante de la población abandonó el lugar , asentándose en el lugar conocido como ¨ El Bagá ¨ junto a emigrantes de Nueva Orleáns y La Florida que ya poblaban la zona..
El día 3 de marzo de 1801 ¨ Pueblo Viejo ¨ fue saqueado y destruido por corsarios ingleses, muchas de las familias que allí quedaron, se establecieron en ¨ El Bagá ¨ a fin de los ataque y piratas que en más de una oportunidad los han afectado.
Curiosa resulta la referencia al ataque pirata inglés a la zona de Pueblo Viejo bajo el mando de Mister Collin Campbell , oportunidad en la que amenazó con destruir el poblado si no le pagan 10,000 pesos , pero no obtuvo su propósito en aquella fechoría del 14 de octubre de 1805.
Acerca del incidente y por la oralidad, se dice que el pirata mandó un emisario para que en un plazo de 24 horas le entregaran el dinero, algunas reses y algunas menudencias. Por entonces en la zona conocida por ¨ Pastelillo ¨ vivía un señor nombrado Emilio Caymares, que hablaba un poco el idioma inglés, al que se le dio la encomienda de ponerse al habla con el ¨ jefe inglés ¨ para solicitarle esperara tres días para poder colectar el dinero que demandaba, a lo que accedió el referido Campbell.
Cuentan, que en vez de buscar dinero, se mandó aviso al Teniente Gobernador de Camagüey, y este, sabiendo que un hombre conocido como Domingo Maimir tenía dos cañones con municiones y otras armas y no pocos vecinos armados, se presentó en ¨ Pastelillo ¨ dispuesto a defender la población amenazada.
El pirata, surto aun en la bahía del ¨ Guincho ¨, recibió informes de la llegada de ¨ gente armada ¨ para su defensa y desde el lugar conocido como ¨ Punta de Mantequilla ¨ donde estaba fondeado, se retiró sin presentar hostilidad.
Como verá, en la trama narrada hay historias recogidas en importantes documentos, además de versiones que se trasmitieron de generación en generación por doquier en la ciudad, pero lo cierto es que esta fue una ciudad tocada pero nunca tomada por los furtivos piratas.
jueves, 17 de febrero de 2011
HISTÓRICA CONFERENCIA SOBRE HALLAZGO ARQUEOLÓGICO.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
Poco tiempo después de realizados algunos hallazgos en el sitio nombrado por ¨ El Chorrito ¨, muy cerca del lugar conocido como ¨ Punta del Guincho ¨ en la bahía de Nuevitas, que había aportado múltiples evidencias indicativas de que este fue el lugar donde se fundara entre 1514 y 1515l a villa de Santa María del Puerto del Príncipe, se desarrolló una memorable conferencia sobre los hallazgos de Payarés por esa zona.
La hasta entonces Inédita disertación, se llevó a cabo en amplios salones del antiguo edificio de la ¨ Colonia Española ¨, entonces convertida en Casa de la Cultura y en la que los principales ponentes fueron Rodolfo Payarés, José Manuel Guarch Delmonte y Manuel Rivero de la Calle.
Rodolfo Payarés había nacido en Camagüey, Cuba, el 22 de octubre de 1922, había recibido los cursos básico en 1964, medio e n1967 y superior ne1970 de superación del Departamento de Antropología. José Manuel Guarch Delmonte, nació en Camagüey el 2 de marzo de1931. Especialista en Ciencias Arqueológicas y Manuel Rivero de la Calle nació en Esmeralda, en la provincia de Camagüey, el 5 de abril de1926. A los 17 años realizó excavaciones con el historiador, poeta y arqueólogo Felipe Pichardo Moya, pocos años más tarde ingresó en la Sociedad Espeleológica de Cuba. En 1949 obtuvo el título de Doctor en Ciencias Naturales en la Escuela de Ciencias de La Universidad de La Habana. En la década de los cincuenta trabajó como profesor en la Escuela de Artes y Oficios de Trinidad, en el Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara y en la Universidad Central de Las Villas; en ésta impartió cursos de antropología desde 1952 hasta 1958.
Payarés hizo hincapié en haber encontrado un sitio aborigen cronológicamente anterior a la ocupación hispana, él, afirmaba que el 1 de julio de 1964, se disponía a realizar los reconocimientos en el terreno y Enrique Cirules (también participante en aquella conferencia) le mostró un hacha típica aborigen y algunos fragmentos de cerámica que había encontrado en sus caminatas; este hecho lo predispuso probablemente a encontrar un asentamiento aborigen.
Aquella noche memorarle en la ¨ Colonia Española ¨, se expusieron en diapositivas de celuloides a través de los proyectores existentes por entonces en las que se mostraron hachas, coas, conchas, cerámica y porcelana propia de la Europa del siglo XVI .
Ahora cuando nos acercamos a la media centuria del hecho, en la mente de los más interesados en la tradición más lejana y que pudieron asistir tan significativa tertulia queda la impronta que dejó en todos, aquel primer asomo que indicaba la importancia de tan relevante sitio histórico.
Poco tiempo después de realizados algunos hallazgos en el sitio nombrado por ¨ El Chorrito ¨, muy cerca del lugar conocido como ¨ Punta del Guincho ¨ en la bahía de Nuevitas, que había aportado múltiples evidencias indicativas de que este fue el lugar donde se fundara entre 1514 y 1515l a villa de Santa María del Puerto del Príncipe, se desarrolló una memorable conferencia sobre los hallazgos de Payarés por esa zona.
La hasta entonces Inédita disertación, se llevó a cabo en amplios salones del antiguo edificio de la ¨ Colonia Española ¨, entonces convertida en Casa de la Cultura y en la que los principales ponentes fueron Rodolfo Payarés, José Manuel Guarch Delmonte y Manuel Rivero de la Calle.
Rodolfo Payarés había nacido en Camagüey, Cuba, el 22 de octubre de 1922, había recibido los cursos básico en 1964, medio e n1967 y superior ne1970 de superación del Departamento de Antropología. José Manuel Guarch Delmonte, nació en Camagüey el 2 de marzo de1931. Especialista en Ciencias Arqueológicas y Manuel Rivero de la Calle nació en Esmeralda, en la provincia de Camagüey, el 5 de abril de1926. A los 17 años realizó excavaciones con el historiador, poeta y arqueólogo Felipe Pichardo Moya, pocos años más tarde ingresó en la Sociedad Espeleológica de Cuba. En 1949 obtuvo el título de Doctor en Ciencias Naturales en la Escuela de Ciencias de La Universidad de La Habana. En la década de los cincuenta trabajó como profesor en la Escuela de Artes y Oficios de Trinidad, en el Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara y en la Universidad Central de Las Villas; en ésta impartió cursos de antropología desde 1952 hasta 1958.
Payarés hizo hincapié en haber encontrado un sitio aborigen cronológicamente anterior a la ocupación hispana, él, afirmaba que el 1 de julio de 1964, se disponía a realizar los reconocimientos en el terreno y Enrique Cirules (también participante en aquella conferencia) le mostró un hacha típica aborigen y algunos fragmentos de cerámica que había encontrado en sus caminatas; este hecho lo predispuso probablemente a encontrar un asentamiento aborigen.
Aquella noche memorarle en la ¨ Colonia Española ¨, se expusieron en diapositivas de celuloides a través de los proyectores existentes por entonces en las que se mostraron hachas, coas, conchas, cerámica y porcelana propia de la Europa del siglo XVI .
Ahora cuando nos acercamos a la media centuria del hecho, en la mente de los más interesados en la tradición más lejana y que pudieron asistir tan significativa tertulia queda la impronta que dejó en todos, aquel primer asomo que indicaba la importancia de tan relevante sitio histórico.
HISTÓRICA CONFERENCIA SOBRE HALLAZGO ARQUEOLÓGICO.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
Poco tiempo después de realizados algunos hallazgos en el sitio nombrado por ¨ El Chorrito ¨, muy cerca del lugar conocido como ¨ Punta del Guincho ¨ en la bahía de Nuevitas, que había aportado múltiples evidencias indicativas de que este fue el lugar donde se fundara entre 1514 y 1515l a villa de Santa María del Puerto del Príncipe, se desarrolló una memorable conferencia sobre los hallazgos de Payarés por esa zona.
La hasta entonces Inédita disertación, se llevó a cabo en amplios salones del antiguo edificio de la ¨ Colonia Española ¨, entonces convertida en Casa de la Cultura y en la que los principales ponentes fueron Rodolfo Payarés, José Manuel Guarch Delmonte y Manuel Rivero de la Calle.
Rodolfo Payarés había nacido en Camagüey, Cuba, el 22 de octubre de 1922, había recibido los cursos básico en 1964, medio e n1967 y superior ne1970 de superación del Departamento de Antropología. José Manuel Guarch Delmonte, nació en Camagüey el 2 de marzo de1931. Especialista en Ciencias Arqueológicas y Manuel Rivero de la Calle nació en Esmeralda, en la provincia de Camagüey, el 5 de abril de1926. A los 17 años realizó excavaciones con el historiador, poeta y arqueólogo Felipe Pichardo Moya, pocos años más tarde ingresó en la Sociedad Espeleológica de Cuba. En 1949 obtuvo el título de Doctor en Ciencias Naturales en la Escuela de Ciencias de La Universidad de La Habana. En la década de los cincuenta trabajó como profesor en la Escuela de Artes y Oficios de Trinidad, en el Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara y en la Universidad Central de Las Villas; en ésta impartió cursos de antropología desde 1952 hasta 1958.
Payarés hizo hincapié en haber encontrado un sitio aborigen cronológicamente anterior a la ocupación hispana, él, afirmaba que el 1 de julio de 1964, se disponía a realizar los reconocimientos en el terreno y Enrique Cirules (también participante en aquella conferencia) le mostró un hacha típica aborigen y algunos fragmentos de cerámica que había encontrado en sus caminatas; este hecho lo predispuso probablemente a encontrar un asentamiento aborigen.
Aquella noche memorarle en la ¨ Colonia Española ¨, se expusieron en diapositivas de celuloides a través de los proyectores existentes por entonces en las que se mostraron hachas, coas, conchas, cerámica y porcelana propia de la Europa del siglo XVI .
Ahora cuando nos acercamos a la media centuria del hecho, en la mente de los más interesados en la tradición más lejana y que pudieron asistir tan significativa tertulia queda la impronta que dejó en todos, aquel primer asomo que indicaba la importancia de tan relevante sitio histórico.
Poco tiempo después de realizados algunos hallazgos en el sitio nombrado por ¨ El Chorrito ¨, muy cerca del lugar conocido como ¨ Punta del Guincho ¨ en la bahía de Nuevitas, que había aportado múltiples evidencias indicativas de que este fue el lugar donde se fundara entre 1514 y 1515l a villa de Santa María del Puerto del Príncipe, se desarrolló una memorable conferencia sobre los hallazgos de Payarés por esa zona.
La hasta entonces Inédita disertación, se llevó a cabo en amplios salones del antiguo edificio de la ¨ Colonia Española ¨, entonces convertida en Casa de la Cultura y en la que los principales ponentes fueron Rodolfo Payarés, José Manuel Guarch Delmonte y Manuel Rivero de la Calle.
Rodolfo Payarés había nacido en Camagüey, Cuba, el 22 de octubre de 1922, había recibido los cursos básico en 1964, medio e n1967 y superior ne1970 de superación del Departamento de Antropología. José Manuel Guarch Delmonte, nació en Camagüey el 2 de marzo de1931. Especialista en Ciencias Arqueológicas y Manuel Rivero de la Calle nació en Esmeralda, en la provincia de Camagüey, el 5 de abril de1926. A los 17 años realizó excavaciones con el historiador, poeta y arqueólogo Felipe Pichardo Moya, pocos años más tarde ingresó en la Sociedad Espeleológica de Cuba. En 1949 obtuvo el título de Doctor en Ciencias Naturales en la Escuela de Ciencias de La Universidad de La Habana. En la década de los cincuenta trabajó como profesor en la Escuela de Artes y Oficios de Trinidad, en el Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara y en la Universidad Central de Las Villas; en ésta impartió cursos de antropología desde 1952 hasta 1958.
Payarés hizo hincapié en haber encontrado un sitio aborigen cronológicamente anterior a la ocupación hispana, él, afirmaba que el 1 de julio de 1964, se disponía a realizar los reconocimientos en el terreno y Enrique Cirules (también participante en aquella conferencia) le mostró un hacha típica aborigen y algunos fragmentos de cerámica que había encontrado en sus caminatas; este hecho lo predispuso probablemente a encontrar un asentamiento aborigen.
Aquella noche memorarle en la ¨ Colonia Española ¨, se expusieron en diapositivas de celuloides a través de los proyectores existentes por entonces en las que se mostraron hachas, coas, conchas, cerámica y porcelana propia de la Europa del siglo XVI .
Ahora cuando nos acercamos a la media centuria del hecho, en la mente de los más interesados en la tradición más lejana y que pudieron asistir tan significativa tertulia queda la impronta que dejó en todos, aquel primer asomo que indicaba la importancia de tan relevante sitio histórico.
viernes, 4 de febrero de 2011
ANTIGUOS CUBIERTOS ENCHAPADOS EN CAREY.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
Prácticas ancestrales han acompañado el devenir de Nuevitas como pueblo costero, cuyo producto cultural ha estado signado por la influencia del entorno, en el que sobresalen en sus manufacturas y producciones artesanales los componentes salidos del mar. Ese es el caso de la antigua práctica de usar sal conchas de carey para realizar especiales enchapes.
Variados son los objetos que desde tiempos inmemoriales han sido elaborados teniendo como base las conchas extraídas del carey, las que una vez pulimentadas exhiben un esplendor inigualable, al extremo, de competir con la más fina bisutería elaborada con metales preciosos.
Así, aparecieron desde el período decimonónico nuevitero, singulares cubiertos con sus cabos enchapados en carey, e incluso, cucharas y tenedores, elaboradas de forma total y finamente con chapas de carey, las que inclusos muestran determinados tallados que le aportan una fina presencia.
Familias de ascendencia en la localidad, encargaban a los más diestros artesanos el enchape en carey de los cabos de los más finos cubiertos , de modo que pudieran ser lucidos en las más suntuosas mesas de la época, lo que le otorgaba un toque de distinción a aquella práctica.
Finos cubiertos, incluso de metales preciosos o especiales aleaciones, fueron encabados con preciosas conchas del carey capturado en la cayería norte de la ciudad, de donde salían hermosos ejemplares, que después de sacrificados, aportaban especiales conchas muy cotizadas hasta media o del pasado siglo XX.
Peines, peinetas, alfileres y ganchos de pelo, llaveros, adornos para decorar salas y otros espacios de las viviendas eran entonces elaborados a partir de las conchas de carey finamente trabajadas, lográndose figuras de grandes volúmenes y porte sin igual, que otorgaban distinción a aquellos elementos que se integraba a l concepciones estéticas de la época.
Ahora, cuando todos nos empeñamos en preservar esa antiquísima y preciada especie que es el carey y disminuye sustancialmente su sacrificio, se conservan en la ciudad algunos ejemplares de aquellos cubiertos enchapados en carey, como testigos de una época pretérita que tuvo signada por la depredación de la naturaleza, en tanto aportó importantes elementos a la cultura local.
Prácticas ancestrales han acompañado el devenir de Nuevitas como pueblo costero, cuyo producto cultural ha estado signado por la influencia del entorno, en el que sobresalen en sus manufacturas y producciones artesanales los componentes salidos del mar. Ese es el caso de la antigua práctica de usar sal conchas de carey para realizar especiales enchapes.
Variados son los objetos que desde tiempos inmemoriales han sido elaborados teniendo como base las conchas extraídas del carey, las que una vez pulimentadas exhiben un esplendor inigualable, al extremo, de competir con la más fina bisutería elaborada con metales preciosos.
Así, aparecieron desde el período decimonónico nuevitero, singulares cubiertos con sus cabos enchapados en carey, e incluso, cucharas y tenedores, elaboradas de forma total y finamente con chapas de carey, las que inclusos muestran determinados tallados que le aportan una fina presencia.
Familias de ascendencia en la localidad, encargaban a los más diestros artesanos el enchape en carey de los cabos de los más finos cubiertos , de modo que pudieran ser lucidos en las más suntuosas mesas de la época, lo que le otorgaba un toque de distinción a aquella práctica.
Finos cubiertos, incluso de metales preciosos o especiales aleaciones, fueron encabados con preciosas conchas del carey capturado en la cayería norte de la ciudad, de donde salían hermosos ejemplares, que después de sacrificados, aportaban especiales conchas muy cotizadas hasta media o del pasado siglo XX.
Peines, peinetas, alfileres y ganchos de pelo, llaveros, adornos para decorar salas y otros espacios de las viviendas eran entonces elaborados a partir de las conchas de carey finamente trabajadas, lográndose figuras de grandes volúmenes y porte sin igual, que otorgaban distinción a aquellos elementos que se integraba a l concepciones estéticas de la época.
Ahora, cuando todos nos empeñamos en preservar esa antiquísima y preciada especie que es el carey y disminuye sustancialmente su sacrificio, se conservan en la ciudad algunos ejemplares de aquellos cubiertos enchapados en carey, como testigos de una época pretérita que tuvo signada por la depredación de la naturaleza, en tanto aportó importantes elementos a la cultura local.
jueves, 6 de enero de 2011
NUEVITAS EN LA PANTALLA DE CINE Y TV.
Por MSc Ricardo Ferrer Aluija.
No se conocen imágenes significativas de la ciudad de la primera mitad del siglo XX. Realmente las imágenes más relevantes de Nuevitas pertenecen a la segunda mitad de la centuria pasada, en la que sobresalió una novela de varios capítulos trasmitida por la televisión nacional y un largometraje dedicado al desarrollo económico y social citadino.
La novela, que tuvo por nombre ¨ El Viejo Espigón ¨, estuvo dedicada a mostrar el pasado de nuestros hombres del puerto, con su historia de ¨ caballos ¨ y ¨ caballitos ¨ - personas que eran titulares de plazas de estibadores y las arrendaban a otros para sacarle ganancias sin trabajar – además de recordar la tristemente célebre zona – una especie de perímetro urbano dedicado a las instalaciones vinculadas a la prostitución – que hizo que los nativos de más edad rememoraran el pasado y los foráneos conocieran la esencia misma de la sociedad local de entonces.
La novela tuvo un elenco de lujo entre los que contó con las actuaciones de actores de reconocida popularidad que hicieron todo un éxito de aquel material seriado que se trasmitió en el espacio estelar de ¨ Horizontes ¨ dedicado a difundir novelas cubanas.
La película dedicada a Nuevitas recibió por nombre ¨ Una mujer, un hombre y una ciudad ¨ y fue estrenada en 1978, en los cines Payret, Astral, Apolo, Cuatro Caminos, Trianón, Alameda y Ambassador de la capital cubana . Ella abordó los conflictos sociales de los que fue testigo la ciudad en los primeros años de transformaciones revolucionarias. Apareció así el papel de las mujeres en pos de reivindicar sus derechos personales y laborales, exhibiendo las vicisitudes que tuvieron que tuvieron que salvar las primeras féminas que se desempeñaron como chequeadotas del puerto en los muelles de la bahía.
Se abordó en la película la dicotomía desarrollo económico-crecimiento poblacional, que hicieron que se crearan aquí barrios marginales en tanto se construían los primeros edificios multifamiliares que vieron la luz en la geografía local. El filme contó con un reconocido elenco en el que sobresalió la dirección de Manuel Octavio Gómez. Fue todo un éxito de taquilla en su época y su banda sonora fue valorada positivamente.
Espacios estelares como el Noticiero Nacional de Televisión, han puesto a consideración del público cubano las incidencias del desarrollo económico y social de la localidad, el que se ha destacado como un importante polo industrial y más recientemente turístico. Muchos de los materiales difundidos han abordado la presencia de la obra de Ernesto Guevara y Fidel Castro Ruz en el empeño del necesario progreso de Nuevitas.
Ahora, cuando ya cuentan décadas los principales materiales sobre la ciudad publicados en las salas de cine y la televisión, recordamos el protagonismo del pueblo nuevitero en el empeño de escribir con esfuerzo cotidiano su propio devenir histórico.
No se conocen imágenes significativas de la ciudad de la primera mitad del siglo XX. Realmente las imágenes más relevantes de Nuevitas pertenecen a la segunda mitad de la centuria pasada, en la que sobresalió una novela de varios capítulos trasmitida por la televisión nacional y un largometraje dedicado al desarrollo económico y social citadino.
La novela, que tuvo por nombre ¨ El Viejo Espigón ¨, estuvo dedicada a mostrar el pasado de nuestros hombres del puerto, con su historia de ¨ caballos ¨ y ¨ caballitos ¨ - personas que eran titulares de plazas de estibadores y las arrendaban a otros para sacarle ganancias sin trabajar – además de recordar la tristemente célebre zona – una especie de perímetro urbano dedicado a las instalaciones vinculadas a la prostitución – que hizo que los nativos de más edad rememoraran el pasado y los foráneos conocieran la esencia misma de la sociedad local de entonces.
La novela tuvo un elenco de lujo entre los que contó con las actuaciones de actores de reconocida popularidad que hicieron todo un éxito de aquel material seriado que se trasmitió en el espacio estelar de ¨ Horizontes ¨ dedicado a difundir novelas cubanas.
La película dedicada a Nuevitas recibió por nombre ¨ Una mujer, un hombre y una ciudad ¨ y fue estrenada en 1978, en los cines Payret, Astral, Apolo, Cuatro Caminos, Trianón, Alameda y Ambassador de la capital cubana . Ella abordó los conflictos sociales de los que fue testigo la ciudad en los primeros años de transformaciones revolucionarias. Apareció así el papel de las mujeres en pos de reivindicar sus derechos personales y laborales, exhibiendo las vicisitudes que tuvieron que tuvieron que salvar las primeras féminas que se desempeñaron como chequeadotas del puerto en los muelles de la bahía.
Se abordó en la película la dicotomía desarrollo económico-crecimiento poblacional, que hicieron que se crearan aquí barrios marginales en tanto se construían los primeros edificios multifamiliares que vieron la luz en la geografía local. El filme contó con un reconocido elenco en el que sobresalió la dirección de Manuel Octavio Gómez. Fue todo un éxito de taquilla en su época y su banda sonora fue valorada positivamente.
Espacios estelares como el Noticiero Nacional de Televisión, han puesto a consideración del público cubano las incidencias del desarrollo económico y social de la localidad, el que se ha destacado como un importante polo industrial y más recientemente turístico. Muchos de los materiales difundidos han abordado la presencia de la obra de Ernesto Guevara y Fidel Castro Ruz en el empeño del necesario progreso de Nuevitas.
Ahora, cuando ya cuentan décadas los principales materiales sobre la ciudad publicados en las salas de cine y la televisión, recordamos el protagonismo del pueblo nuevitero en el empeño de escribir con esfuerzo cotidiano su propio devenir histórico.
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