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lunes, 28 de junio de 2010

NUEVITAS EN VIRIL RESPUESTA DE MARTÍ.

Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.

Con muy corta edad había sufrido Martí “los horrores del presidio político”, y su consecuente actitud independentista, condicionó su primera deportación a España en lo que se convirtió en un importante momento de su vida. De ahí se trasladó a México donde escribió múltiples artículos en uno de los cuáles hizo referencia a Nuevitas.

Había escrito en “La Revista Universal” de México el 21 de mayo de 1875 , un artículo en el que refería la manera en que los que combatían por la libertad en los campos de Cuba, se entregaban a la causa de la emancipación y destacaba cuanto se avanzaba en el empeño por ver la isla libre.

Ante aquella circulación, la publicación española “La Colonia”, publicó un texto en el que versaba lo siguiente: “Pretendiendo abrumarnos con su inagotable vena y vengarse de la bromita que le hemos dado, dice nuestro colega, que los españoles han cometido crímenes en Cuba ya que los cubanos insurrectos han hecho un prodigio defendiéndose contra España”.

La respuesta de nuestro Héroe nacional no se hizo esperar, al repostar: “No escribí yo el suelto aludido en tono de chiste, completamente ajeno a mí. Al proponer “La Colonia” exageradas indemnizaciones del gobierno español a los cubanos, escribí que aún me parecían pocas, si con ellas había de pagar cada indio muerto de la rasa primitiva absoluta y radicalmente extinguida en los primeros años de la conquista…”

En el referido artículo, refiriéndose al estoicismo de nuestros mambises escribió: “…mal que pese a La Colonia Ya tienen con Jamaica comunicaciones frecuentes…ya tienen alimentos suficientes para caer sobre la trocha, pasarla una vez más, ir más allá, entrar en Sagua, en Trinidad, en Remedios, en Nuevitas, en Cienfuegos, ir más allá todavía, amenazar las haciendas de Colón, y tocar con el pomo de sus machetes a las puertas mismas de La Habana. -Así lo dice el general Valmaseda, Capitán General de la Isla, y Jefe de In campaña contra la revolución.

Martí, al enumerar en su texto algunas importantes plazas en la “Guerra de los Diez Años”, entre las que cita a Nuevitas, con su autorizada mención, resalta la prominencia de la localidad en el contexto de las acciones de las fuerzas beligerantes en la contienda.

El Apóstol de la independencia cubana concluye su artículo con una aseveración viril: “Está contestada ‘La Colonia’ ” , en ella la ciudad se honra en aparecer a la vista del Maestro como importante eslabón en la consecución de la ansiada independencia.

NUEVITAS EN UNA CARTA DE MARTÍ A GÓMEZ.

Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.

A sólo unos meses del inicio de la “guerra necesaria”, y cuando se ultimaban en la isla los preparativos para el alzamiento, Martí escribió a Máximo Gómez para darle a conocer su satisfacción por la manera en que en Cuba se preparaban los patriotas para la venidera contienda, en ella, menciona la labor que desarrollada con ese fin el presidente del ferrocarril de Nuevitas.

En la misiva, fechada en Nueva York el 24 de septiembre de 1894, escribía: “Jamás creo haberle escrito con la tranquilidad y el gozo de hoy… Tengo delante de mí: la comisión de Oriente de que es portador, con la carta de Vd., Francisco Rodríguez: la que puedo considerar como comisión del Camagüey, por lo representativo de los hombres, y el mensaje de vuelta que llevan…”

Continuaba apuntando: “La Comisión de Rodríguez llegó en el propicio momento en que, por si, y como portador del sentimiento dominante y decidido de cuanto hay hoy de solidez e influjo en el Camagüey, acababa de verme, en conversación que duró varios días, el señor Elpidio Marín, hombre rico y puro…”

Para hacer constar su impresión sobre la decisión de los camagüeyanos escribió: “ El Camagüey quiere la guerra, y la quiere ahora, si las demás comarcas, en mucho – o en poco- se levantan con él. No se levantará antes que las demás; ni dejará de levantarse con ellas. “

Lo interesante de la carta y lo que la vincula a la ciudad está en el siguiente párrafo: “. Marín, que es persona de mucho respeto y caudal y el presidente actual del ferrocarril de Nuevitas, con ingenio y otros negocios de monta. ni pide tiempo, ni vacila: según él … el Camagüey no necesita ninguna preparación. “Ya estamos suficientemente preparados: lo que necesitamos saber es lo que ya sabemos: lo único que se temía era que nos quedáramos solos”. Vuelve Marín enseguida, a estar allá al romper. aunque la ruda cistitis que padece le impida al principio tal vez salir al campo: quiere estar allí para echar gente y ayudar a decidir.”

Al concluir la correspondencia a Gómez y conocer de Marín y el resto de los revolucionarios la decisión de luchar por la independencia, Martí escribió: “Empezamos con juicio, con pericia; con amor, y con el entusiasmo y compañía de la verdadera gloria. Ya Vd. sabe lo que quedo haciendo, con qué cuidado, con qué sigilo, con qué agonías. ¿ A qué sacarlo del contento y atención, y de la melancolía, profunda, de estas ultimas horas? “

De esta manera y por la labor desarrollada a favor de la lucha por la independencia por el entonces presidente del ferrocarril de Nuevitas, Elpidio Marín, quedó a la posteridad, vinculada la ciudad y su ferrocarril a nuestras gestas emancipadoras.

NUEVITAS EN PRÓLOGO ESCRITO POR MARTÍ.

Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.

Mientras José Martí se encontraba en el exilio en los avatares de la preparación del inminente reinicio de nuestras guerras de independencia, múltiples fueron las publicaciones que salieron de su pluma en las que reflejó el quehacer revolucionario, en una de ellas, dedicada a un acercamiento a los que compusieron y escribieron durante la contienda hizo referencia a nuevitas.

Era el año 1893 y transcurrían los días del “Apóstol” en Nueva York, y en el periódico “Patria” vio la luz el prólogo al libro “Poetas de la Guerra”, que salido de la singular escritura del maestro, recorría la composición literaria en los días de la guerra, en el se vio reflejada la presencia citadina.

En su prólogo escribió: “. 0 se está en familia, entre Barrancos y Guerras, contando cómo se vivía, en terror y orgullo, por los primeros años de la revolución, y pinta Benjamín Guerra, que ya a los doce años era caballero de la libertad en nuestros montes, el modo con que volvió al rancho libre el abuelo de la casa’ .-tenía el viejo a Nuevitas por cárcel, y para que le viese la humillación el pueblo entero, le hacían subir todos los días la loma del gobernador a la pobre barba blanca… “

A seguida apuntaba: “José de Armas fue, cuando la visita de arreglos, y dieron al abuelo permiso de volver a su familia: a caballo, loco, venía el niño a saber novedades, cuando divisó al anciano, torció jáquima y voló a decir al rancho la felicidad: de la puerta del rancho salía a poco la familia entera, con los hijos alrededor de la abuelita, y el sol sobre el grupo, y en las manos de la abuela la bandera cubana: el viejo, al verla, se quitó el sombrero, se mezo la barba blanca, y rompió en una décima, mala y sublime, que empezaba así:
Esa bandera adorada
que llena mi corazón
de placer, satisfacción,
al verla en tu mano amada. . .”

El escrito de José Martí pasó a la posteridad como una de sus más singulares obras literarias, en las que hace referencia a la ciudad de Nuevitas, como una importante plaza en la que la colonia española concentraba sus fuerzas para arremeter contra los que luchaban por la independencia de la patria.

En su prologo al libro al libro, el “Apóstol” narra lo que Benjamín Guerra le contó de Nuevitas y lo triste que le resultó ver al abuelo bajo el despiadado castigo de las autoridades españolas que se desempeñaban por entonces en la ciudad , en la que se luchó incansablemente en toda la contienda.