Por Lic. Ricardo Ferrer Aluija.
En la ciudad, el período estival, históricamente se ha caracterizado por el colorido y las sonoridades de una etapa del año en la que el agobiante calor empuja a nativos y foráneos a tomar inolvidables baños de mar, lo recurrente es que ¨ singulares diademas ¨ se han usado en múltiples veranos.
Las diademas son joyas femeninas, en forma de media corona abierta por detrás, que se coloca en la cabeza, entendidas también como adorno o aderezo mujeril en forma de aro abierto, que sujeta el pelo hacia atrás. También son fajas o cintas que se ciñen a la cabeza de los reyes como insignia de su dignidad y rematadas por detrás en un nudo del cual pendían los cabos por encima de los hombros. Lo significativo es que aquí para esta etapa estas eran decoradas con elementos marinos.
Hermosas diademas coronaron a las ¨ sirenas ¨ que seleccionadas entre las más virtuosas muchachas eran paseadas por la bahía en los muy arraigados carnavales acuáticos que se desarrollaban con frecuencia durante algunos días del verano.
La iniciativa local, hacía de estos atributos algo realmente especial, pues además, de los mismos elementos del entorno marino con que se elaboraban las diademas, se confeccionaban aretes colgantes y elegantes collares para completar el atuendo de las mozas que orgullosas lo ostentaban.
Alguien a quien le gustaba en el verano nuevitero de sus años jóvenes portar adornos en su cabello y elegantes collares salidos de la imaginación de los lugareños y teniendo como principales elementos pequeñas caracolas y conchas merinas era María de los Ángeles Santana, devenida en popularísima vedette , que residió aquí varios años de su vida.
Otros elementos se han sumado al empeño de adornar los cabellos de las muchachas, tales como fragmentos de pequeñas siguas que otorgan un tono de sobriedad y distinción a los detalles elaborados con su concha. De estas también se han elaborado colgantes y hasta muy originales prendedores.
Diademas especiales se ponen aun las muchachas, cuando recogen las más bellas algas y se la colocan unas a otras en sus cabellos, cual juego de reinas coronadas en medio de la playa que unas veces brindan una imagen elegante y otras satíricas, pero al fin ¨ diademas de ocasión ¨.
Así llegan estas ¨ singulares diademas ¨ a nuestros días sin acumular el valor de joyas preciosas, pero han dejado apresadas para la posteridad inolvidables jornadas a la orilla del mar que acaricia las costas de esta ciudad de la costa norte del Camagüey.
viernes, 14 de agosto de 2009
SINGULAR SORTEO DE VOCALES.
Por Lic. Ricardo Ferrer Aluija.
Era la penúltima década del siglo XIX y en la ciudad las autoridades de la época trataban de mostrar un asomo de democracia en lo que realmente se perpetuaba como la dominación colonial de España en la isla, en ese empeño, la ciudad fue testigo de un singular sorteo de vocales.
El ¨ Ilustre Ayuntamiento de Nuevitas ¨, de conformidad con lo establecido en el artículo 65 de la Ley Municipal, procedió a realizar el sorteo de los vocales asociados a la Junta Municipal que debían regir en el año económico 1894 al 1895.
Fueron sorteadas seis secciones: La 1ª y 2ª Fincas Rústicas y urbanas, para la cual fueron nombrados 5 miembros, La Sección 3ª y 4ª Comercio, que también contó con igual número de miembros que la anterior y las 5ª y 6ª Industria para la que sólo fueron nombrados tres miembros.
Los integrantes de las mismas en ese orden fueron: Simón Rivero y García, Juan Bartola Rodríguez, Francisco Bordoy Alcóber, Antonio Rodríguez Fernández y Joaquín Sánchez Adán; Domingo Riopedre López, Alfredo Álvarez Ramírez, Pelegrín Calaforra Guisper, Isidro Algirarte Sánchez y Eduardo Aluija Gafas; y en la última sección eran Antonio Castro Álvarez, Pedro Legañoa Hequis y Bernardo Jarrito.
Del singular sorteos se hizo público ¨ para general conocimiento y cumplimiento de lo que preceptúa el artículo 66 de la referida Ley ¨ para lo cual lo firmó el Alcalde Presidente José Rodríguez en Nuevitas el 8 de agosto de 1894, asunto que fue publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Puerto Príncipe el martes 21 del propio mes en su número 50 correspondiente al año económico1894 a 1895.
De esta manera, la selección de los que iban a ocupar estos puestos el las secciones del ayuntamiento de la localidad, pasó a la historia, recogida en la fuente documental de la época de la que ha podido conocer su contenido más de un siglo después dando fe de tiempo pretérito que ha quedado atrás en lo albores de la guerra necesaria.
Era la penúltima década del siglo XIX y en la ciudad las autoridades de la época trataban de mostrar un asomo de democracia en lo que realmente se perpetuaba como la dominación colonial de España en la isla, en ese empeño, la ciudad fue testigo de un singular sorteo de vocales.
El ¨ Ilustre Ayuntamiento de Nuevitas ¨, de conformidad con lo establecido en el artículo 65 de la Ley Municipal, procedió a realizar el sorteo de los vocales asociados a la Junta Municipal que debían regir en el año económico 1894 al 1895.
Fueron sorteadas seis secciones: La 1ª y 2ª Fincas Rústicas y urbanas, para la cual fueron nombrados 5 miembros, La Sección 3ª y 4ª Comercio, que también contó con igual número de miembros que la anterior y las 5ª y 6ª Industria para la que sólo fueron nombrados tres miembros.
Los integrantes de las mismas en ese orden fueron: Simón Rivero y García, Juan Bartola Rodríguez, Francisco Bordoy Alcóber, Antonio Rodríguez Fernández y Joaquín Sánchez Adán; Domingo Riopedre López, Alfredo Álvarez Ramírez, Pelegrín Calaforra Guisper, Isidro Algirarte Sánchez y Eduardo Aluija Gafas; y en la última sección eran Antonio Castro Álvarez, Pedro Legañoa Hequis y Bernardo Jarrito.
Del singular sorteos se hizo público ¨ para general conocimiento y cumplimiento de lo que preceptúa el artículo 66 de la referida Ley ¨ para lo cual lo firmó el Alcalde Presidente José Rodríguez en Nuevitas el 8 de agosto de 1894, asunto que fue publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Puerto Príncipe el martes 21 del propio mes en su número 50 correspondiente al año económico1894 a 1895.
De esta manera, la selección de los que iban a ocupar estos puestos el las secciones del ayuntamiento de la localidad, pasó a la historia, recogida en la fuente documental de la época de la que ha podido conocer su contenido más de un siglo después dando fe de tiempo pretérito que ha quedado atrás en lo albores de la guerra necesaria.
viernes, 24 de julio de 2009
CORALES QUE CUSTODIAN LA BAHÍA.
Por. Lic. Ricardo Ferrer Aluija.
Frente a las costas de Nuevitas se extiende un arrecife de coral, cresta o parte elevada de una zona relativamente poco profunda del suelo marino, próxima a la superficie del mar, por lo que todo el que llega por vía marítima a la ciudad, recibe la bienvenida de esta importante formación.
Formada por una acumulación de aspecto y consistencia similar a la roca, de exoesqueletos calcáreos de animales de coral, algas calcáreas rojas y moluscos, construida capa a capa por los corales vivos que crecen sobre los esqueletos de las generaciones pasadas, los que crecen hacia arriba a un ritmo de más de un metro al año.
La barrera, que forma parte de la segunda más grande del mundo, está formada por varias especies entre las que se encuentran las conocidas como dedo, columna, lechuga y coral de ramillete de novia, que en su conjunto brindan un colorido sin igual a esa parte del suero marino.
Los arrecifes de coral son muy importantes en la producción pesquera pues más del diez por ciento de las especies que del entorno citadino, habitan en este ecosistema, que permite el desove, cría y alimentación de cangrejos, erizos, gusanos, langostas, tortugas y diferentes peces.
Es conocida la descripción que de estos importantes corales que protegen de la erosión nuestra bahía, han hecho varias personalidades, que cautivados por sus matices singulares en el que un importante papel juegan las agitadas especies que lo habitan, han querido dejar su impronta de los mismos.
Los marineros y pescadores cuidan de navegar cerca de estas barreras que por su altura, en bajamar muestran sus crestas, las que de no ser esquivadas, pueden dañar el fondo de las embarcaciones y propiciar su hundimiento. Por ello los más experimentados reseñan a los más jóvenes las peripecias que se deben sortera para no correr riegos.
Los arrecifes coralinos “que adornan “ la entrada de la bahía, sirven como custodios de nuestra bahía en tanto le regalan sus ventajas como ecosistema en el que interactúan las especies que le circundan y que le otorgan una singular señal de vida que les hace cautivar a todos los que deciden incursionar en una aventura que regalará una experiencia especial junto a nuestros vetustos y hermosos corales.
Frente a las costas de Nuevitas se extiende un arrecife de coral, cresta o parte elevada de una zona relativamente poco profunda del suelo marino, próxima a la superficie del mar, por lo que todo el que llega por vía marítima a la ciudad, recibe la bienvenida de esta importante formación.
Formada por una acumulación de aspecto y consistencia similar a la roca, de exoesqueletos calcáreos de animales de coral, algas calcáreas rojas y moluscos, construida capa a capa por los corales vivos que crecen sobre los esqueletos de las generaciones pasadas, los que crecen hacia arriba a un ritmo de más de un metro al año.
La barrera, que forma parte de la segunda más grande del mundo, está formada por varias especies entre las que se encuentran las conocidas como dedo, columna, lechuga y coral de ramillete de novia, que en su conjunto brindan un colorido sin igual a esa parte del suero marino.
Los arrecifes de coral son muy importantes en la producción pesquera pues más del diez por ciento de las especies que del entorno citadino, habitan en este ecosistema, que permite el desove, cría y alimentación de cangrejos, erizos, gusanos, langostas, tortugas y diferentes peces.
Es conocida la descripción que de estos importantes corales que protegen de la erosión nuestra bahía, han hecho varias personalidades, que cautivados por sus matices singulares en el que un importante papel juegan las agitadas especies que lo habitan, han querido dejar su impronta de los mismos.
Los marineros y pescadores cuidan de navegar cerca de estas barreras que por su altura, en bajamar muestran sus crestas, las que de no ser esquivadas, pueden dañar el fondo de las embarcaciones y propiciar su hundimiento. Por ello los más experimentados reseñan a los más jóvenes las peripecias que se deben sortera para no correr riegos.
Los arrecifes coralinos “que adornan “ la entrada de la bahía, sirven como custodios de nuestra bahía en tanto le regalan sus ventajas como ecosistema en el que interactúan las especies que le circundan y que le otorgan una singular señal de vida que les hace cautivar a todos los que deciden incursionar en una aventura que regalará una experiencia especial junto a nuestros vetustos y hermosos corales.
APOTEGMAS DE LA CIUDAD.
Por Lic. Ricardo Ferrer Aluija.
Como dichos breves y sentenciosos o como juicios momentáneos, que generalmente constituyen frases felices que tienen celeridad, cobran vida los “apotegmas”, de los que se han conocido cientos en el devenir de la existencia humana, pericia a la que no escapa la ciudad, en la que se retienen los que más profundamente han calado en su pueblo.
“Cangrejeros hasta dormidos” refiere el nombre de mote con que nos bautizaron a los que residimos en este lugar y refleja el orgullo por el terruño natal mientras “se pega más que las ostiones” hace referencia a la manera en que la concha de este molusco de alta manifestación en nuestra bahía se adhiere a las raíces de los mangles o las piedras en el mar, lo que lo vincula al hecho de ser inseparables.
Significativo resulta el aforismo que versa “hala más que un güinche” en franca alusión a los lugareños de gran ascendencia, lo que los compara con este aditamento formado por un torno vertical que sirve para mover grandes pesos, muy utilizados en las embarcaciones que atracan a nuestro litoral para transportar sus cargas.
Acostumbra a decírseles “como los Ballenatos; chiquitos pero empinados” a los nativos de constitución esbelta o que muestran “hidalguía” en su proceder o actuar, mientras que entre las mujeres corre el decir que “subir las lomas engorda las pantorrillas” al hacer referencia a las empinadas pendientes con que “coquetean” algunas de nuestras principales calles.
Orgullosos de su bahía retenemos aquel apotegma conocido mundialmente: “Nuevitas puerto de mar” mientras otro versa: “de San Jacinto a Santa Rita, siempre esperando visita”, en insinuación a las reiteradas visitas de foráneos que se reciben en nuestras áreas de playa, sobre todo en los meses de verano.
A los que acostumbran a abrumar con palabras insidiosas a los demás o muestran fortaleza corporal les dicen: “golpea más que una levisa”, vinculándolos a este pez grande y aplastado que se oculta en el lodo del fondo marino y si se le pone un pie encima, con su cola en forma de “chucho” es capaz de herir gravemente al que la molestó.
Con el nombre de la villa se vinculan algunos: “como la guagüita de San Fernando, un pasito a pie y otro caminando” en indicación a la costumbre de los nativos de caminar la ciudad de un extremo a otro. De esta manera el decir citadino ha condicionado maneras singulares de hacer corresponder sus prácticas con arraigados apotegmas, de los que concluyo con uno que habla de la experiencia y el dinamismo de los nueviteros: “está como San Fernando, con muchos años, pero andando”
Como dichos breves y sentenciosos o como juicios momentáneos, que generalmente constituyen frases felices que tienen celeridad, cobran vida los “apotegmas”, de los que se han conocido cientos en el devenir de la existencia humana, pericia a la que no escapa la ciudad, en la que se retienen los que más profundamente han calado en su pueblo.
“Cangrejeros hasta dormidos” refiere el nombre de mote con que nos bautizaron a los que residimos en este lugar y refleja el orgullo por el terruño natal mientras “se pega más que las ostiones” hace referencia a la manera en que la concha de este molusco de alta manifestación en nuestra bahía se adhiere a las raíces de los mangles o las piedras en el mar, lo que lo vincula al hecho de ser inseparables.
Significativo resulta el aforismo que versa “hala más que un güinche” en franca alusión a los lugareños de gran ascendencia, lo que los compara con este aditamento formado por un torno vertical que sirve para mover grandes pesos, muy utilizados en las embarcaciones que atracan a nuestro litoral para transportar sus cargas.
Acostumbra a decírseles “como los Ballenatos; chiquitos pero empinados” a los nativos de constitución esbelta o que muestran “hidalguía” en su proceder o actuar, mientras que entre las mujeres corre el decir que “subir las lomas engorda las pantorrillas” al hacer referencia a las empinadas pendientes con que “coquetean” algunas de nuestras principales calles.
Orgullosos de su bahía retenemos aquel apotegma conocido mundialmente: “Nuevitas puerto de mar” mientras otro versa: “de San Jacinto a Santa Rita, siempre esperando visita”, en insinuación a las reiteradas visitas de foráneos que se reciben en nuestras áreas de playa, sobre todo en los meses de verano.
A los que acostumbran a abrumar con palabras insidiosas a los demás o muestran fortaleza corporal les dicen: “golpea más que una levisa”, vinculándolos a este pez grande y aplastado que se oculta en el lodo del fondo marino y si se le pone un pie encima, con su cola en forma de “chucho” es capaz de herir gravemente al que la molestó.
Con el nombre de la villa se vinculan algunos: “como la guagüita de San Fernando, un pasito a pie y otro caminando” en indicación a la costumbre de los nativos de caminar la ciudad de un extremo a otro. De esta manera el decir citadino ha condicionado maneras singulares de hacer corresponder sus prácticas con arraigados apotegmas, de los que concluyo con uno que habla de la experiencia y el dinamismo de los nueviteros: “está como San Fernando, con muchos años, pero andando”
HOMENAJE.
HOMENAJE.
Emilia, hija mía:
El llanto es el consuelo de los tristes
y es forzoso que corra su raudal
cuando ha roto sus diques entre el pecho
de amargura un violento manantial
Ay madre:
¡ Que dulce veneno llevo en las entrañas ¡
No es como un puñal….
Que el puñal se clava …
Y este se diluye en la carne sensitiva
y en la médula espiritual.
Oh hija del alma:
¡Ay! Yo he luchado con valor de atleta
por legarte un dichoso porvenir,
por darte educación y hacerte buena,
viendo en ti la existencia sonreír.
Pero mamá:
¡ Que dulce veneno este del querer
y del no poder!
Voluptuosidad
Que salva un abismo y es puente que llena
a la idealidad
Hija:
A ese mundo grandiosos me remonto
en olas de angustioso frenesí,
y en las manos de Dios coloco humilde
el porvenir que darte pretendí.
Madre mía:
¡ Ah si fuera siempre la imposibilidad!
¡Cómo nos iríamos, suave, suavemente…
por este
azul celeste
de la suavidad
Hijita:
Cuando la tumba mis despojos guarde,
resignada, mi bien, ora por mí
No llores por mi ausencia, ángel querido
Yo desde el cielo velaré por ti
Ahora ya las dos aguardan juntas
en el sitio de la inmortalidad
y saben que con letras ellas hicieron
de su existencia una gran divinidad.
( De los poemas ¨A MI HIJA¨ de Concepción Agüero y Agüero y NO ES UN PUÑAL¨ de Emilia Bernal Agüero)
Emilia, hija mía:
El llanto es el consuelo de los tristes
y es forzoso que corra su raudal
cuando ha roto sus diques entre el pecho
de amargura un violento manantial
Ay madre:
¡ Que dulce veneno llevo en las entrañas ¡
No es como un puñal….
Que el puñal se clava …
Y este se diluye en la carne sensitiva
y en la médula espiritual.
Oh hija del alma:
¡Ay! Yo he luchado con valor de atleta
por legarte un dichoso porvenir,
por darte educación y hacerte buena,
viendo en ti la existencia sonreír.
Pero mamá:
¡ Que dulce veneno este del querer
y del no poder!
Voluptuosidad
Que salva un abismo y es puente que llena
a la idealidad
Hija:
A ese mundo grandiosos me remonto
en olas de angustioso frenesí,
y en las manos de Dios coloco humilde
el porvenir que darte pretendí.
Madre mía:
¡ Ah si fuera siempre la imposibilidad!
¡Cómo nos iríamos, suave, suavemente…
por este
azul celeste
de la suavidad
Hijita:
Cuando la tumba mis despojos guarde,
resignada, mi bien, ora por mí
No llores por mi ausencia, ángel querido
Yo desde el cielo velaré por ti
Ahora ya las dos aguardan juntas
en el sitio de la inmortalidad
y saben que con letras ellas hicieron
de su existencia una gran divinidad.
( De los poemas ¨A MI HIJA¨ de Concepción Agüero y Agüero y NO ES UN PUÑAL¨ de Emilia Bernal Agüero)
CIUDAD DE VERBENAS.
Por Lic. Ricardo ferre Aluija.
En Nuevitas todos hablan con nostalgia sobre las antiguas ¨ verbenas ¨, a ellas se les atribuyen múltiples prácticas y matices, pero lo innegable es que a ciencia cierta no existe un estudio acabado de su contenido festivo y mientras en las publicaciones de otras ciudades a las festividades más frecuentes les llamaban romerías, es evidente que aquí recibían esta denominación.
Ahora bien ¿Qué eran las verbenas? No eran otra cosa que fiestas populares con bailes que se celebraban por la noche, al aire libre y, normalmente, con motivo de alguna festividad. En nuestra ciudad eran desarrolladas en múltiples fechas, lo que las hacía sentir con mucha frecuencia.
Reviso un protocolo notarial del Licenciado Armando Arango Montejo y en su página 00573, del tomo II, de fecha 28 de julio de 1929 que se conserva con celo en el Archivo Histórico Municipal, da cuenta de una verbena, convocada por una comisión que pretendía recaudar fondos para financiar el establecimiento de una biblioteca pública.
¿Cuál es el mayor valor que encuentro en el documento? Nada menos que una detallada descripción de la festividad. La verbena se convocó para el propio día 28 en ¨ la Avenida Martí, entre las cuadras comprendidas por las calles Lugareño y la de Calixto García ¨ y se promovía la participación popular.
Para su realización se contó con la colaboración de ¨ fabricantes, empacadores, comisionistas, exportadores y almacenistas de toda la isla ¨ las que se dice ofrecerán ¨ un hermoso y valiosísimo surtido de objetos de provechosa utilidad para quienes los obtengan ¨ , además se realizarán juegos como ¨ corridas de cinta, juegos de sorteo…¨
El convite que se llevaría a cabo ¨ entre la Acera de Martí y el Banco de Canadá desde las 5 a las 7 de la tarde del día ¨ y continuaba ¨ funcionarán bazares, kioscos con dulces, refrescos, tabacos, etc, atendidos por las señoritas…Funcionará también una casita criolla, que expenderá un aromático café…¨
Otro detalle de interés del escrito ¨ la cuadra donde se celebrarán estos espectáculos será profusamente alumbrada debido a las gestiones galantes del Sr Administrador de la planta eléctrica. El Sr Alcalde Municipal nos obsequiará con la banda municipal que amenizará esta fiesta…también tocará los sones Cantarraneras y de la loma ¨
Hasta ahora no conocía la existencia de un son dedicado a las muchachas del barrio nuevitero de ¨ Cantarranas ¨ , este será un interesante asunto a investigar y haciendo una comparación de nuestras festividades actuales, pues miren, nuestras fiestas se realizan en plazas, todas con kioscos en los que se expenden variedad de ofertas si los juegos que realizamos ahora son sanos ¿Por qué no llamarlas verbenas?. El futuro dirá la última palabra.
En Nuevitas todos hablan con nostalgia sobre las antiguas ¨ verbenas ¨, a ellas se les atribuyen múltiples prácticas y matices, pero lo innegable es que a ciencia cierta no existe un estudio acabado de su contenido festivo y mientras en las publicaciones de otras ciudades a las festividades más frecuentes les llamaban romerías, es evidente que aquí recibían esta denominación.
Ahora bien ¿Qué eran las verbenas? No eran otra cosa que fiestas populares con bailes que se celebraban por la noche, al aire libre y, normalmente, con motivo de alguna festividad. En nuestra ciudad eran desarrolladas en múltiples fechas, lo que las hacía sentir con mucha frecuencia.
Reviso un protocolo notarial del Licenciado Armando Arango Montejo y en su página 00573, del tomo II, de fecha 28 de julio de 1929 que se conserva con celo en el Archivo Histórico Municipal, da cuenta de una verbena, convocada por una comisión que pretendía recaudar fondos para financiar el establecimiento de una biblioteca pública.
¿Cuál es el mayor valor que encuentro en el documento? Nada menos que una detallada descripción de la festividad. La verbena se convocó para el propio día 28 en ¨ la Avenida Martí, entre las cuadras comprendidas por las calles Lugareño y la de Calixto García ¨ y se promovía la participación popular.
Para su realización se contó con la colaboración de ¨ fabricantes, empacadores, comisionistas, exportadores y almacenistas de toda la isla ¨ las que se dice ofrecerán ¨ un hermoso y valiosísimo surtido de objetos de provechosa utilidad para quienes los obtengan ¨ , además se realizarán juegos como ¨ corridas de cinta, juegos de sorteo…¨
El convite que se llevaría a cabo ¨ entre la Acera de Martí y el Banco de Canadá desde las 5 a las 7 de la tarde del día ¨ y continuaba ¨ funcionarán bazares, kioscos con dulces, refrescos, tabacos, etc, atendidos por las señoritas…Funcionará también una casita criolla, que expenderá un aromático café…¨
Otro detalle de interés del escrito ¨ la cuadra donde se celebrarán estos espectáculos será profusamente alumbrada debido a las gestiones galantes del Sr Administrador de la planta eléctrica. El Sr Alcalde Municipal nos obsequiará con la banda municipal que amenizará esta fiesta…también tocará los sones Cantarraneras y de la loma ¨
Hasta ahora no conocía la existencia de un son dedicado a las muchachas del barrio nuevitero de ¨ Cantarranas ¨ , este será un interesante asunto a investigar y haciendo una comparación de nuestras festividades actuales, pues miren, nuestras fiestas se realizan en plazas, todas con kioscos en los que se expenden variedad de ofertas si los juegos que realizamos ahora son sanos ¿Por qué no llamarlas verbenas?. El futuro dirá la última palabra.
Calles del viejo San Fernando de Nuevitas
Por Lic. Ricardo Ferrer Aluija.
Un viejo plano de la Bahía y Ciudad de 1848, ¨ reformado ¨ en 1878 según se afirma en el propio pergamino, nos presenta en tres secciones una gráfica de la topografía citadina de la época. En una, se muestra la bahía con sus principales accidentes, en otra, el canal de entrada de la bahía y en la más extensa las manzanas que componían a la ciudad con los nombres de sus vetustas calles, en lo que constituye todo un testimonio documental.
Significativas son las vías a las que se les asignó nombres vinculados a la bóveda celeste, así se nombraron las ¨ Calles del Sol ¨, ¨ Calle de la Luna ¨ y ¨ Calle de la Estrella ¨; mientras una muy singular, la que bordea el veril marino y en la que se asentaban los pescadores, recibió el nombre de ¨ Calle de La Marina ¨.
Esta era una etapa importante de la dominación colonial española en Cuba, lo que se convirtió en un condicionante para que algunas de nuestras vías ¨ rindieran culto a la representación de la corona ¨, aparecieron así la ¨ Calle de la Reina ¨ y ¨ Calle del Príncipe ¨ , en tanto una que de la que no conocemos la génesis de su nombre, versaba como ¨ Calle de Banora ¨.
Otras Muchas tuvieron en consonancia con la toponimia vinculada al santoral católico heredado de la cultura Ibérica, de esta manera, paralelas al la orilla del mar y después de la calle de la marina y hacia la zona alta de la ciudad se erigieron las ¨ Calle de San Francisco ¨ y ¨ Calle de la Concepción ¨.
Perpendiculares a la orilla del mar y también relacionadas con esa práctica, se contaba con ¨ Calle de san Rafael ¨ , ¨ Calle de San Facundo ¨, ¨ San Miguel ¨, ¨ Calle de San Juan ¨, ¨ Calle de San Fernando ¨, ¨ Calle de San Antonio ¨ , ¨ Calle de San José ¨ , ¨ Calle de Santa Isabel ¨ y ¨ Calle de Santa Ana ¨.
Por entonces la ciudad estaba formada por 61 manzanas además de dos plazas una de las cuales denominada ¨ Plaza del Vapor ¨, y cada manzana estaba debidamente parcelada y su extensión hacia la parte alta sólo llegaba hasta la actual calle ¨ Ramón Ramírez ¨ , es decir la mitad de la ciudad que le continuaría hasta la década de los 50 del pasado siglo XX, sin tener en cuenta la nuevas comunidades construidas en Nuevitas después de 1959.
Luego las calles cambiarían su nombre, en la mayor parte de los casos para honrar a nuestros héroes y mártires o perpetuar hechos significativos, pero al fin y al cabo, después de pasar los años, rememoramos aquellos nombres originales que sirvieron para designar nuestras adoquinadas o polvorientas calles primadas, que han sido testigos del quehacer creador de los lugareños.
Un viejo plano de la Bahía y Ciudad de 1848, ¨ reformado ¨ en 1878 según se afirma en el propio pergamino, nos presenta en tres secciones una gráfica de la topografía citadina de la época. En una, se muestra la bahía con sus principales accidentes, en otra, el canal de entrada de la bahía y en la más extensa las manzanas que componían a la ciudad con los nombres de sus vetustas calles, en lo que constituye todo un testimonio documental.
Significativas son las vías a las que se les asignó nombres vinculados a la bóveda celeste, así se nombraron las ¨ Calles del Sol ¨, ¨ Calle de la Luna ¨ y ¨ Calle de la Estrella ¨; mientras una muy singular, la que bordea el veril marino y en la que se asentaban los pescadores, recibió el nombre de ¨ Calle de La Marina ¨.
Esta era una etapa importante de la dominación colonial española en Cuba, lo que se convirtió en un condicionante para que algunas de nuestras vías ¨ rindieran culto a la representación de la corona ¨, aparecieron así la ¨ Calle de la Reina ¨ y ¨ Calle del Príncipe ¨ , en tanto una que de la que no conocemos la génesis de su nombre, versaba como ¨ Calle de Banora ¨.
Otras Muchas tuvieron en consonancia con la toponimia vinculada al santoral católico heredado de la cultura Ibérica, de esta manera, paralelas al la orilla del mar y después de la calle de la marina y hacia la zona alta de la ciudad se erigieron las ¨ Calle de San Francisco ¨ y ¨ Calle de la Concepción ¨.
Perpendiculares a la orilla del mar y también relacionadas con esa práctica, se contaba con ¨ Calle de san Rafael ¨ , ¨ Calle de San Facundo ¨, ¨ San Miguel ¨, ¨ Calle de San Juan ¨, ¨ Calle de San Fernando ¨, ¨ Calle de San Antonio ¨ , ¨ Calle de San José ¨ , ¨ Calle de Santa Isabel ¨ y ¨ Calle de Santa Ana ¨.
Por entonces la ciudad estaba formada por 61 manzanas además de dos plazas una de las cuales denominada ¨ Plaza del Vapor ¨, y cada manzana estaba debidamente parcelada y su extensión hacia la parte alta sólo llegaba hasta la actual calle ¨ Ramón Ramírez ¨ , es decir la mitad de la ciudad que le continuaría hasta la década de los 50 del pasado siglo XX, sin tener en cuenta la nuevas comunidades construidas en Nuevitas después de 1959.
Luego las calles cambiarían su nombre, en la mayor parte de los casos para honrar a nuestros héroes y mártires o perpetuar hechos significativos, pero al fin y al cabo, después de pasar los años, rememoramos aquellos nombres originales que sirvieron para designar nuestras adoquinadas o polvorientas calles primadas, que han sido testigos del quehacer creador de los lugareños.
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