Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
A Francisco Covarrubias (1755-1850) se le atribuye el nacimiento del teatro nacional, pues gracias a él comenzó a hablarse "en cubano" en los escenarios de la isla. El introdujo además el personaje del "negrito", que como el "chino" y el "gallego" sería muy significativo en el teatro vernáculo. Lo singular resulta que casi un siglo después, el teatro ¨ Campoamor ¨ de Nuevitas, contaba con un ¨ negrito¨ del terruño.
Arquímedes Pous (1891-1926) uno de los más grandes cubanos consagrado al teatro, fue el negrito por excelencia del teatro bufo criollo en su etapa de máximo esplendor, el primer cuarto del siglo XX, cuando la radio estaba por nacer y la televisión era prácticamente era impensable.
Enrique Arredondo, a los diecisiete años debutó en el teatro asumiendo el personaje del famoso Negrito de la tríada bufa cubana: el negrito, el gallego y la mulata, representándolo en el teatro ¨ Campoamor ¨ de la localidad. Hasta el año 1957 estuvo en las tablas el popular actor cubano, actuando en varias compañías; hasta llegar a ser empresario y director de nuevas agrupaciones para las que escribió una buena cantidad de sainetes y revistas. Fue esa la etapa en que apareció el ¨ negrito ¨ de Nuevitas.
Ángel Adalberto Lamela Maura, que había nacido el 11 de agosto de 1913 en esta ciudad de la costa norte de Camagüey, se desempeñó en diversos espectáculos presentados en el emblemático teatro al que acudía el público a apreciar dramas, comedias, zarzuelas y operetas que venían aquí a su paso por la comarca en giras por todo el país. Los lugareños tuvieron el privilegio de ver presentaciones del teatro bufo, con sus personajes, entre risas y música, que referían la frustración republicana, pero el ¨ negrito ¨ que representaba este nativo otorgaba un ambiente especialmente familiar en la relación que se establecía entre actor y público.
Memorable fue la actuación de Ángel Adalberto como ¨negrito¨ el lunes 7 de enero de 1957, cuando en la segunda parte del programa elaborado por el teatro ¨Campoamor¨ a partir de las ocho de la noche, se presentó el sainete ¨ El Solar Atómico ¨, un cómico de actualidad, original del también nuevitero Enrique Juan Casado, el que hizo poner de pie al auditorio en medio de los vítores y aplausos de los presentes.
Lamela Maura, fijó su residencia en La Habana en 1967, lugar donde falleció el 18 de febrero de 2002, pero con su arte, regó la cimiente de sucesivas generaciones de teatristas que continuarían la obra, enriqueciendo el legado escénico del más auténtico teatro local y cubano.
domingo, 19 de diciembre de 2010
SINGULARES AUTOMÓVILES EN LAS CALLES DE SAN FERNANDO DE NUEVITAS.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija
El norteamericano Henry Ford se decidió a producir automóviles en la década de 1890 del pasado siglo XX. En ese país, George Baldwin Selden obtuvo en 1895 una patente que cubría la aplicación a un vehículo de un motor de combustión interna. La patente fue asignada a la empresa Electric Vehicle Company en 1899, pero otras, encabezadas por Henry Ford, se negaron a hacerlo. El proceso judicial se inició en 1903 y terminó en 1911 —un año antes de que expirara la patente— con un veredicto favorable a Ford. Ello provocó tal auge en la producción de estos automóviles, que un lustro después ya por la ciudad se paseaban varios de estos equipos.
A aquellos primeros automóviles que conocieron los nueviteros se daba el nombre peyorativo de ¨ fotingo ¨ pues se consideraba que eran baratos y de mala calidad, a tal extremo que sirve en nuestros días para designar un coche viejo y descompuesto.
Damiselas con largo atuendo, generalmente blanco o de color claro, con hermosos bordados realizados a mano cubiertas con pamelas de largas cintas que flameaban al aire, eran acompañadas en un inolvidable paseo en ¨ fotingo ¨, por los mozalbetes de sobrio vestir en los que sobresalía en traje de cuello y el sobrero que por entonces era usado con distinción.
Entre 1913 y 1915 en la fábrica de Ford de Highland Park se combinaron la producción normalizada de piezas de precisión y la fabricación en cadenas de montaje, que simplificaba las operaciones. La eficacia de la producción era tal que los precios de los automóviles bajaban sin cesar.
Entonces y muy cerca de 1920, se registró en la ciudad el mayor número de aquellos primeros Ford, que se convertían en una sensación. Tal fue la algarabía del acontecimiento, que muchos, llenos de expectativas, se concentraron en la principal calle de la ciudad para presenciar un acontecimiento ¨ insólito ¨ : la primera mujer que conducía un automóvil por las calles de la villa. Era nada menos que la hoy muy popular actriz María de los Ángeles Santana que por entonces residía aquí.
Singulares eran los paseos de los llevados y traídos ¨fotingos¨ en las fiestas del San Juan, en los que eran engalanados con flores, sobre todo de flamboyán, para que jóvenes y sonrientes lugareños y lugareñas, recorrieran las principales calles en un ocurrente recorrido de disfraces con antifaces y capas, a la vez que se hacían sonar maracas en medio de la algarabía citadina en la que sobresalía el cencerro de las congas.
Ha quedado atrás aquel tiempo de los hoy ¨ anacrónicos fotingos ¨, pero las calles del viejo San Fernando de Nuevitas saben que por sus adoquines pasaron a la sazón convertidos en sensación, en tanto las amarillentas fotos de la época han quedado como testigos de aquellos días en que proliferaron por la ciudad esos singulares automóviles
El norteamericano Henry Ford se decidió a producir automóviles en la década de 1890 del pasado siglo XX. En ese país, George Baldwin Selden obtuvo en 1895 una patente que cubría la aplicación a un vehículo de un motor de combustión interna. La patente fue asignada a la empresa Electric Vehicle Company en 1899, pero otras, encabezadas por Henry Ford, se negaron a hacerlo. El proceso judicial se inició en 1903 y terminó en 1911 —un año antes de que expirara la patente— con un veredicto favorable a Ford. Ello provocó tal auge en la producción de estos automóviles, que un lustro después ya por la ciudad se paseaban varios de estos equipos.
A aquellos primeros automóviles que conocieron los nueviteros se daba el nombre peyorativo de ¨ fotingo ¨ pues se consideraba que eran baratos y de mala calidad, a tal extremo que sirve en nuestros días para designar un coche viejo y descompuesto.
Damiselas con largo atuendo, generalmente blanco o de color claro, con hermosos bordados realizados a mano cubiertas con pamelas de largas cintas que flameaban al aire, eran acompañadas en un inolvidable paseo en ¨ fotingo ¨, por los mozalbetes de sobrio vestir en los que sobresalía en traje de cuello y el sobrero que por entonces era usado con distinción.
Entre 1913 y 1915 en la fábrica de Ford de Highland Park se combinaron la producción normalizada de piezas de precisión y la fabricación en cadenas de montaje, que simplificaba las operaciones. La eficacia de la producción era tal que los precios de los automóviles bajaban sin cesar.
Entonces y muy cerca de 1920, se registró en la ciudad el mayor número de aquellos primeros Ford, que se convertían en una sensación. Tal fue la algarabía del acontecimiento, que muchos, llenos de expectativas, se concentraron en la principal calle de la ciudad para presenciar un acontecimiento ¨ insólito ¨ : la primera mujer que conducía un automóvil por las calles de la villa. Era nada menos que la hoy muy popular actriz María de los Ángeles Santana que por entonces residía aquí.
Singulares eran los paseos de los llevados y traídos ¨fotingos¨ en las fiestas del San Juan, en los que eran engalanados con flores, sobre todo de flamboyán, para que jóvenes y sonrientes lugareños y lugareñas, recorrieran las principales calles en un ocurrente recorrido de disfraces con antifaces y capas, a la vez que se hacían sonar maracas en medio de la algarabía citadina en la que sobresalía el cencerro de las congas.
Ha quedado atrás aquel tiempo de los hoy ¨ anacrónicos fotingos ¨, pero las calles del viejo San Fernando de Nuevitas saben que por sus adoquines pasaron a la sazón convertidos en sensación, en tanto las amarillentas fotos de la época han quedado como testigos de aquellos días en que proliferaron por la ciudad esos singulares automóviles
SECRETOS DE ¨ CONFIDENTES ¨.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
La Ergonomía, estudia los datos biológicos y tecnológicos aplicados a problemas de mutua adaptación entre el hombre y algunos de los más importantes bienes materiales con los que interactúa. Esta ciencia, entremezcla su saber con la Antropología y se dedica a estudiar el mobiliario que se ha utilizado en el devenir histórico-social. Entre los inusuales artefactos con los que contó la localidad, se encuentra ¨ el confidente ¨.
Este es un mueble muy curioso, se trata de un tipo de sofá de dos asientos, cuya forma permite a una persona sentarse frente a otra, lo que sin dudas se convertía en un verdadero aliado de los añejos ¨ tórtolos¨ que bajo la égida de tiempos pretéritos, pasaban noviando un largo tiempo.
Aún en la localidad se conservan ¨ confidentes ¨ tapizados con curioso damasco floreado o color entero de inicios del siglo XX, pero los más utilizados eran aquellos elaborados de madera preciosa, con ¨ pajillas ¨ en so fondo y respaldo. También se utilizaron muchos con curiosas tallas en madera entre las que sobresalían las figuras de hermosos ¨ Cupidos ¨, que servían de ambientación al principal valor utilitario del mueble.
Fastuosos ¨ confidentes ¨ exhibían junto al brillo de su madera, delicadas incrustaciones en nácar o hueso, en tanto sus patas variaban de forma en correspondencia con el estilo utilizado en su fabricación.
Las señoritas del pasado siglo, ataviadas de larga indumentaria, esperaban ansiosas al pretendido galán que la acompañaría unas horas en la noche, sentados en aquel antojo de nido de amor que todos conocían como ¨ confidentes ¨.
Aun se conservan en la ciudad algunos de estos elegantes muebles cuyo uso parece quedar atrás en un siglo en el que la modernidad se impone, pero no deja de constituir todo un hermoso legado de prácticas de una época de encuentros y desencuentros, amores y desamores.
Llegan hasta hoy los curiosos ¨ confidentes ¨ como testimonio de una época llena de formalidades, pero al mismo tiempo de rico acervo cultural y social que ha dejado una marcada impronta en los lugareños.
La Ergonomía, estudia los datos biológicos y tecnológicos aplicados a problemas de mutua adaptación entre el hombre y algunos de los más importantes bienes materiales con los que interactúa. Esta ciencia, entremezcla su saber con la Antropología y se dedica a estudiar el mobiliario que se ha utilizado en el devenir histórico-social. Entre los inusuales artefactos con los que contó la localidad, se encuentra ¨ el confidente ¨.
Este es un mueble muy curioso, se trata de un tipo de sofá de dos asientos, cuya forma permite a una persona sentarse frente a otra, lo que sin dudas se convertía en un verdadero aliado de los añejos ¨ tórtolos¨ que bajo la égida de tiempos pretéritos, pasaban noviando un largo tiempo.
Aún en la localidad se conservan ¨ confidentes ¨ tapizados con curioso damasco floreado o color entero de inicios del siglo XX, pero los más utilizados eran aquellos elaborados de madera preciosa, con ¨ pajillas ¨ en so fondo y respaldo. También se utilizaron muchos con curiosas tallas en madera entre las que sobresalían las figuras de hermosos ¨ Cupidos ¨, que servían de ambientación al principal valor utilitario del mueble.
Fastuosos ¨ confidentes ¨ exhibían junto al brillo de su madera, delicadas incrustaciones en nácar o hueso, en tanto sus patas variaban de forma en correspondencia con el estilo utilizado en su fabricación.
Las señoritas del pasado siglo, ataviadas de larga indumentaria, esperaban ansiosas al pretendido galán que la acompañaría unas horas en la noche, sentados en aquel antojo de nido de amor que todos conocían como ¨ confidentes ¨.
Aun se conservan en la ciudad algunos de estos elegantes muebles cuyo uso parece quedar atrás en un siglo en el que la modernidad se impone, pero no deja de constituir todo un hermoso legado de prácticas de una época de encuentros y desencuentros, amores y desamores.
Llegan hasta hoy los curiosos ¨ confidentes ¨ como testimonio de una época llena de formalidades, pero al mismo tiempo de rico acervo cultural y social que ha dejado una marcada impronta en los lugareños.
lunes, 1 de noviembre de 2010
PORTALES EMPINADOS DE NUEVITAS.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
Nuevitas, vista desde el mar, que parece un inmenso plato de agua en la bahía, exhibe una suerte de trama urbana que parece erguirse en sus típicas lomas, ello le otorgan una imagen singular a modo de postales de las regiones más montañosas. Ello se debe a que las onduladas lomas que atraviesan la ciudad condicionan el hecho de salvar la altura que obligó a construir ¨empinados portales ¨.
Entre las calles más representativas de estas características arquitectónicas que
Hacen que los portales se ubiquen a una gran altura, se cuenta con la que inicialmente a, a mediados del siglo XIX recibió el nombre de ¨ Santa Isabel ¨, luego el de ¨ Independencia ¨ y finalmente ¨ Camilo Cienfuegos ¨.Otras muchas arterias cuentan con portales elevados como los de las citadas.
El acceso a los empinados portales se realiza a través de vetustas escaleras, construidas a base de grandes piedras calizas y ladrillos de la época, convirtiendo el singular paraje en una especia de cantón irrepetible en el entorno citadino en el que proliferan los llanos portales cargados de eclecticismo en su arquitectura.
La pintoresca calle ¨ Santa Isabel ¨ era una vía adoquinada, por la que circulaban algunas volantas y carruajes en el período de la dominación colonial, era una de las de menos pendientes, pues en su construcción se realizó excavación para burlar la altura, lo que provocó que los portales quedaran muy alto.
Ancestralmente en las ¨ altas viviendas ¨ de la calle ¨ Santa Isabel ¨ han residido modestas familias de reconocido arraigo en la localidad, a saber las de apellidos Caymares (con gran tradición en la carpintería ebanista), Hernández (conocidos por su tradicional desempeño como venduteros), los Arce y los Morciegos, entre otras.
Las viviendas que ocupan este lugar preponderante de la calle citadina, fueron construidas de forma austera y modesta, en correspondencia con las posibilidades de sus primeros moradores. Estas siempre han contado con una ventilación envidiable, pues reciben la brisa marina que la altura les proporciona sin que delante ellas existan otras edificaciones que la interfieran.
Hoy la calle ya no muestra los añejos adoquines y las viviendas han cambiado su fisonomía, incluso han aparecido en ese promontorio viviendas modernas de diseño actual y cubierta de hormigón armado, todo lo que ha transformado un tanto el paisaje, pero se mantienen ahí, en lo alto para mostrar como antaño sus ¨ empinados portales ¨.
* Pie de foto: En la foto se muestra una singular imagen de la antigua calle ¨ Independencia ¨ con sus ¨ empinados portales ¨ y aun se pueden observar los adoquines de la calle.
Nuevitas, vista desde el mar, que parece un inmenso plato de agua en la bahía, exhibe una suerte de trama urbana que parece erguirse en sus típicas lomas, ello le otorgan una imagen singular a modo de postales de las regiones más montañosas. Ello se debe a que las onduladas lomas que atraviesan la ciudad condicionan el hecho de salvar la altura que obligó a construir ¨empinados portales ¨.
Entre las calles más representativas de estas características arquitectónicas que
Hacen que los portales se ubiquen a una gran altura, se cuenta con la que inicialmente a, a mediados del siglo XIX recibió el nombre de ¨ Santa Isabel ¨, luego el de ¨ Independencia ¨ y finalmente ¨ Camilo Cienfuegos ¨.Otras muchas arterias cuentan con portales elevados como los de las citadas.
El acceso a los empinados portales se realiza a través de vetustas escaleras, construidas a base de grandes piedras calizas y ladrillos de la época, convirtiendo el singular paraje en una especia de cantón irrepetible en el entorno citadino en el que proliferan los llanos portales cargados de eclecticismo en su arquitectura.
La pintoresca calle ¨ Santa Isabel ¨ era una vía adoquinada, por la que circulaban algunas volantas y carruajes en el período de la dominación colonial, era una de las de menos pendientes, pues en su construcción se realizó excavación para burlar la altura, lo que provocó que los portales quedaran muy alto.
Ancestralmente en las ¨ altas viviendas ¨ de la calle ¨ Santa Isabel ¨ han residido modestas familias de reconocido arraigo en la localidad, a saber las de apellidos Caymares (con gran tradición en la carpintería ebanista), Hernández (conocidos por su tradicional desempeño como venduteros), los Arce y los Morciegos, entre otras.
Las viviendas que ocupan este lugar preponderante de la calle citadina, fueron construidas de forma austera y modesta, en correspondencia con las posibilidades de sus primeros moradores. Estas siempre han contado con una ventilación envidiable, pues reciben la brisa marina que la altura les proporciona sin que delante ellas existan otras edificaciones que la interfieran.
Hoy la calle ya no muestra los añejos adoquines y las viviendas han cambiado su fisonomía, incluso han aparecido en ese promontorio viviendas modernas de diseño actual y cubierta de hormigón armado, todo lo que ha transformado un tanto el paisaje, pero se mantienen ahí, en lo alto para mostrar como antaño sus ¨ empinados portales ¨.
* Pie de foto: En la foto se muestra una singular imagen de la antigua calle ¨ Independencia ¨ con sus ¨ empinados portales ¨ y aun se pueden observar los adoquines de la calle.
SECRETOS DE ¨ CONFIDENTES ¨.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
La Ergonomía, estudia los datos biológicos y tecnológicos aplicados a problemas de mutua adaptación entre el hombre y algunos de los más importantes bienes materiales con los que interactúa. Esta ciencia, entremezcla su saber con la Antropología y se dedica a estudiar el mobiliario que se ha utilizado en el devenir histórico-social. Entre los inusuales artefactos con los que contó la localidad, se encuentra ¨ el confidente ¨.
Este es un mueble muy curioso, se trata de un tipo de sofá de dos asientos, cuya forma permite a una persona sentarse frente a otra, lo que sin dudas se convertía en un verdadero aliado de los añejos ¨ tórtolos¨ que bajo la égida de tiempos pretéritos, pasaban noviando un largo tiempo.
Aún en la localidad se conservan ¨ confidentes ¨ tapizados con curioso damasco floreado o color entero de inicios del siglo XX, pero los más utilizados eran aquellos elaborados de madera preciosa, con ¨ pajillas ¨ en so fondo y respaldo. También se utilizaron muchos con curiosas tallas en madera entre las que sobresalían las figuras de hermosos ¨ Cupidos ¨, que servían de ambientación al principal valor utilitario del mueble.
Fastuosos ¨ confidentes ¨ exhibían junto al brillo de su madera, delicadas incrustaciones en nácar o hueso, en tanto sus patas variaban de forma en correspondencia con el estilo utilizado en su fabricación.
Las señoritas del pasado siglo, ataviadas de larga indumentaria, esperaban ansiosas al pretendido galán que la acompañaría unas horas en la noche, sentados en aquel antojo de nido de amor que todos conocían como ¨ confidentes ¨.
Aun se conservan en la ciudad algunos de estos elegantes muebles cuyo uso parece quedar atrás en un siglo en el que la modernidad se impone, pero no deja de constituir todo un hermoso legado de prácticas de una época de encuentros y desencuentros, amores y desamores.
Llegan hasta hoy los curiosos ¨ confidentes ¨ como testimonio de una época llena de formalidades, pero al mismo tiempo de rico acervo cultural y social que ha dejado una marcada impronta en los lugareños.
La Ergonomía, estudia los datos biológicos y tecnológicos aplicados a problemas de mutua adaptación entre el hombre y algunos de los más importantes bienes materiales con los que interactúa. Esta ciencia, entremezcla su saber con la Antropología y se dedica a estudiar el mobiliario que se ha utilizado en el devenir histórico-social. Entre los inusuales artefactos con los que contó la localidad, se encuentra ¨ el confidente ¨.
Este es un mueble muy curioso, se trata de un tipo de sofá de dos asientos, cuya forma permite a una persona sentarse frente a otra, lo que sin dudas se convertía en un verdadero aliado de los añejos ¨ tórtolos¨ que bajo la égida de tiempos pretéritos, pasaban noviando un largo tiempo.
Aún en la localidad se conservan ¨ confidentes ¨ tapizados con curioso damasco floreado o color entero de inicios del siglo XX, pero los más utilizados eran aquellos elaborados de madera preciosa, con ¨ pajillas ¨ en so fondo y respaldo. También se utilizaron muchos con curiosas tallas en madera entre las que sobresalían las figuras de hermosos ¨ Cupidos ¨, que servían de ambientación al principal valor utilitario del mueble.
Fastuosos ¨ confidentes ¨ exhibían junto al brillo de su madera, delicadas incrustaciones en nácar o hueso, en tanto sus patas variaban de forma en correspondencia con el estilo utilizado en su fabricación.
Las señoritas del pasado siglo, ataviadas de larga indumentaria, esperaban ansiosas al pretendido galán que la acompañaría unas horas en la noche, sentados en aquel antojo de nido de amor que todos conocían como ¨ confidentes ¨.
Aun se conservan en la ciudad algunos de estos elegantes muebles cuyo uso parece quedar atrás en un siglo en el que la modernidad se impone, pero no deja de constituir todo un hermoso legado de prácticas de una época de encuentros y desencuentros, amores y desamores.
Llegan hasta hoy los curiosos ¨ confidentes ¨ como testimonio de una época llena de formalidades, pero al mismo tiempo de rico acervo cultural y social que ha dejado una marcada impronta en los lugareños.
SECRETOS DE ¨ CONFIDENTES ¨.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
La Ergonomía, estudia los datos biológicos y tecnológicos aplicados a problemas de mutua adaptación entre el hombre y algunos de los más importantes bienes materiales con los que interactúa. Esta ciencia, entremezcla su saber con la Antropología y se dedica a estudiar el mobiliario que se ha utilizado en el devenir histórico-social. Entre los inusuales artefactos con los que contó la localidad, se encuentra ¨ el confidente ¨.
Este es un mueble muy curioso, se trata de un tipo de sofá de dos asientos, cuya forma permite a una persona sentarse frente a otra, lo que sin dudas se convertía en un verdadero aliado de los añejos ¨ tórtolos¨ que bajo la égida de tiempos pretéritos, pasaban noviando un largo tiempo.
Aún en la localidad se conservan ¨ confidentes ¨ tapizados con curioso damasco floreado o color entero de inicios del siglo XX, pero los más utilizados eran aquellos elaborados de madera preciosa, con ¨ pajillas ¨ en so fondo y respaldo. También se utilizaron muchos con curiosas tallas en madera entre las que sobresalían las figuras de hermosos ¨ Cupidos ¨, que servían de ambientación al principal valor utilitario del mueble.
Fastuosos ¨ confidentes ¨ exhibían junto al brillo de su madera, delicadas incrustaciones en nácar o hueso, en tanto sus patas variaban de forma en correspondencia con el estilo utilizado en su fabricación.
Las señoritas del pasado siglo, ataviadas de larga indumentaria, esperaban ansiosas al pretendido galán que la acompañaría unas horas en la noche, sentados en aquel antojo de nido de amor que todos conocían como ¨ confidentes ¨.
Aun se conservan en la ciudad algunos de estos elegantes muebles cuyo uso parece quedar atrás en un siglo en el que la modernidad se impone, pero no deja de constituir todo un hermoso legado de prácticas de una época de encuentros y desencuentros, amores y desamores.
Llegan hasta hoy los curiosos ¨ confidentes ¨ como testimonio de una época llena de formalidades, pero al mismo tiempo de rico acervo cultural y social que ha dejado una marcada impronta en los lugareños.
La Ergonomía, estudia los datos biológicos y tecnológicos aplicados a problemas de mutua adaptación entre el hombre y algunos de los más importantes bienes materiales con los que interactúa. Esta ciencia, entremezcla su saber con la Antropología y se dedica a estudiar el mobiliario que se ha utilizado en el devenir histórico-social. Entre los inusuales artefactos con los que contó la localidad, se encuentra ¨ el confidente ¨.
Este es un mueble muy curioso, se trata de un tipo de sofá de dos asientos, cuya forma permite a una persona sentarse frente a otra, lo que sin dudas se convertía en un verdadero aliado de los añejos ¨ tórtolos¨ que bajo la égida de tiempos pretéritos, pasaban noviando un largo tiempo.
Aún en la localidad se conservan ¨ confidentes ¨ tapizados con curioso damasco floreado o color entero de inicios del siglo XX, pero los más utilizados eran aquellos elaborados de madera preciosa, con ¨ pajillas ¨ en so fondo y respaldo. También se utilizaron muchos con curiosas tallas en madera entre las que sobresalían las figuras de hermosos ¨ Cupidos ¨, que servían de ambientación al principal valor utilitario del mueble.
Fastuosos ¨ confidentes ¨ exhibían junto al brillo de su madera, delicadas incrustaciones en nácar o hueso, en tanto sus patas variaban de forma en correspondencia con el estilo utilizado en su fabricación.
Las señoritas del pasado siglo, ataviadas de larga indumentaria, esperaban ansiosas al pretendido galán que la acompañaría unas horas en la noche, sentados en aquel antojo de nido de amor que todos conocían como ¨ confidentes ¨.
Aun se conservan en la ciudad algunos de estos elegantes muebles cuyo uso parece quedar atrás en un siglo en el que la modernidad se impone, pero no deja de constituir todo un hermoso legado de prácticas de una época de encuentros y desencuentros, amores y desamores.
Llegan hasta hoy los curiosos ¨ confidentes ¨ como testimonio de una época llena de formalidades, pero al mismo tiempo de rico acervo cultural y social que ha dejado una marcada impronta en los lugareños.
domingo, 3 de octubre de 2010
¨ Loma de Vigía ¨.
Por MSc. Ricardo Ferrer Aluija.
Es conocido que entre los muy lejanos 1514 y 1515 en la bahía de Nuevitas se estableció la villa de ¨ Santa María del Puerto del Príncipe ¨ - una de las siete primadas de Cuba – y de la cual parecen quedar vestigios que llegan a nuestros días como testimonio de tiempos pretéritos.
La loma ¨ Vigía ¨ es un promontorio contiguo al valle ¨ El Chorrito de Diego Pinto ¨, donde parece indicar se estableció aquel primer asentamiento de la comarca, en él se hizo construir una mediana fortificación para mantener perenne vigilia y protección ante los continuos ataques de corsarios y piratas que se producían por entonces.
En ¨ Fuerte Vigía ¨ - como se le llamaba – fue construido a base de piedras calizas y ¨ cal de cobos ¨, que era producida a partir de la concha de ese caracol. Las piedras eran sostenidas entre mayúsculos postes de madera dura que le servían de guía y contención.
Del cantil de esa loma, producto de los trabajos para establecer en sus inmediaciones la línea del ferrocarril , en la década de los 30 del pasado siglo, durante el movimiento de tierras, aparecieron dos grandes cañones gemelos que hoy ocupan lugares prominentes en el principal parque de la ciudad y el museo provincial ¨ Ignacio Agramante ¨, años más tardes, en la década de los 60 del propio siglo y producto del deslave que produjeron las intensas lluvias con las que abatió el huracán ¨ Flora ¨, aparecieron allí nuevos cañones pero de dimensiones más pequeñas, lo que evidencia el carácter militar de la construcción.
Cuando se hizo llegar al puerto de ¨ Punta Gorda ¨ la línea del ferrocarril , surgió la necesidad de ¨ sembrar ¨ los postes sobre los cuales se sostendría la línea telefónica necesaria a ese medio de transporte y quiso la necesidad y la casualidad que los mismos dibujaran en el paisaje una línea recta que se extendía desde ¨ El Chorrito ¨ hasta las alturas del fuerte, por lo que sólo bastaba con guiarse por los postes para llegar a el.
De aquel fuerte, sólo quedan como testigos mudos apenas unos pequeños muros que formaban parte de sus paredes, las que se fueron desplomando y cubriendo por la sedimentación que en ese medio producen las aguas y el polvo, pero sigue dando fe de un pasado de ¨ conquista y colonización ¨ y de ¨ corsarios y piratas ¨
Los más longevos moradores de la ciudad, aseveran que en cada uno de los postes de sostén del fuerte, según la usanza ibérica, fueron colocadas monedas de oro, las que fueron saqueadas, según se dice, en la segunda mitad del siglo XIX, versión que la oralidad ha hecho llegar hasta nuestros días, pero los lugareños, seguimos elevando la vista hasta perderse en la ¨ Loma Vigía ¨, sabedores de que en ella se encuentra atrapada parte de nuestra más lejana historia.
Es conocido que entre los muy lejanos 1514 y 1515 en la bahía de Nuevitas se estableció la villa de ¨ Santa María del Puerto del Príncipe ¨ - una de las siete primadas de Cuba – y de la cual parecen quedar vestigios que llegan a nuestros días como testimonio de tiempos pretéritos.
La loma ¨ Vigía ¨ es un promontorio contiguo al valle ¨ El Chorrito de Diego Pinto ¨, donde parece indicar se estableció aquel primer asentamiento de la comarca, en él se hizo construir una mediana fortificación para mantener perenne vigilia y protección ante los continuos ataques de corsarios y piratas que se producían por entonces.
En ¨ Fuerte Vigía ¨ - como se le llamaba – fue construido a base de piedras calizas y ¨ cal de cobos ¨, que era producida a partir de la concha de ese caracol. Las piedras eran sostenidas entre mayúsculos postes de madera dura que le servían de guía y contención.
Del cantil de esa loma, producto de los trabajos para establecer en sus inmediaciones la línea del ferrocarril , en la década de los 30 del pasado siglo, durante el movimiento de tierras, aparecieron dos grandes cañones gemelos que hoy ocupan lugares prominentes en el principal parque de la ciudad y el museo provincial ¨ Ignacio Agramante ¨, años más tardes, en la década de los 60 del propio siglo y producto del deslave que produjeron las intensas lluvias con las que abatió el huracán ¨ Flora ¨, aparecieron allí nuevos cañones pero de dimensiones más pequeñas, lo que evidencia el carácter militar de la construcción.
Cuando se hizo llegar al puerto de ¨ Punta Gorda ¨ la línea del ferrocarril , surgió la necesidad de ¨ sembrar ¨ los postes sobre los cuales se sostendría la línea telefónica necesaria a ese medio de transporte y quiso la necesidad y la casualidad que los mismos dibujaran en el paisaje una línea recta que se extendía desde ¨ El Chorrito ¨ hasta las alturas del fuerte, por lo que sólo bastaba con guiarse por los postes para llegar a el.
De aquel fuerte, sólo quedan como testigos mudos apenas unos pequeños muros que formaban parte de sus paredes, las que se fueron desplomando y cubriendo por la sedimentación que en ese medio producen las aguas y el polvo, pero sigue dando fe de un pasado de ¨ conquista y colonización ¨ y de ¨ corsarios y piratas ¨
Los más longevos moradores de la ciudad, aseveran que en cada uno de los postes de sostén del fuerte, según la usanza ibérica, fueron colocadas monedas de oro, las que fueron saqueadas, según se dice, en la segunda mitad del siglo XIX, versión que la oralidad ha hecho llegar hasta nuestros días, pero los lugareños, seguimos elevando la vista hasta perderse en la ¨ Loma Vigía ¨, sabedores de que en ella se encuentra atrapada parte de nuestra más lejana historia.
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